2022/04/10

DE FACEBOOK (Días 4 y 5)

LECTURA DE LA PRENSA. ESPÍRITU CRÍTICO Y REFLEXIÓN
Lee uno la columna de Glòria Serra en La Vanguardia que titula “Leer y escuchar”. Habla de la avalancha de noticias contradictorias de cualquier asunto y de la zozobra que le produce la duda sobre cómo averiguar qué hay de cierto en cada noticia. Se refiere en concreto a esta guerra pero sirve para cualquier ámbito. “Las noticias falsas o las intoxicaciones de guerra existieron y existirán. Pero es insólita su velocidad de difusión y las dificultades para identificar qué es falso, qué propaganda de guerra, qué manipulación. Y eso crea más angustia incluso que los desastres en sí. Quizá habría que leer y escuchar menos y mejor, y empezar a usar los instrumentos más efectivos para liberarnos de angustias: el espíritu crítico y la reflexión”. Uno intenta seguir esa pauta a sabiendas de que no es suficiente por la imposibilidad de comprender fenómenos tan complejos como nos brinda la realidad en cualquier ámbito.
Sin ir más lejos, en el ámbito de la alimentación. Uno procura leer el artículo que semanalmente firma el doctor Martín Caicoya en LNE, que suele tocar variados asuntos. Algunos son fácilmente inteligibles, otros no tanto. Son más fáciles de seguir los cómodos o aquellos con los que uno se identifica más, por ejemplo, un artículo de hace unos meses sobre el ejercicio físico. Venía a decir que ni quedarse corto ni pasarse, que, hablando de las caminatas, no convenía pasar de hora y media. Santu remediu, eso se lo puso uno como tope diario, con matices: si algún día camina menos, procura compensarlo otro día para cuadrar la media semanal. Volviendo al artículo semanal de Martín Caicoya, esta semana versa sobre las dietas y es de una complejidad mayor de la acostumbrada. Uno se queda con el resumen final.
Como no hay que llevar las cosas al extremo (porque lo mejor es enemigo de lo bueno) se fijó uno en un reportaje de El Mundo sobre el torrezno soriano, que, por lo visto está de moda. Uno nunca puso sus pies en Soria y desconocía esa costumbre, pero casi le están ganas de viajar aunque solo sea por disfrutar del placer del torrezno. En el hotel al que uno va habitualmente de vacaciones, para el desayuno ofrecen siempre, entre otros artículos, un bacon bastante pasado que recuerda al torrezno. Uno se queda mirando para ellos al pasar ¿me daré hoy una alegría? Si cuadra que hay un lote que ni esté demasiado crudo ni demasiado churruscado, caen unas cuantas lonchas. ¡Y vaya bien que queda el cuerpo esa mañana! Y si no reúnen esas características, uno se alegra también por no haber metido tantas calorías en el cuerpo. El caso es buscar un motivo de alegría.
Ya metidos en salud, El Mundo recuerda que esta semana se celebró el Día Mundial contra el cáncer de colon y de recto, y aprovecha para un artículo informativo sobre las características del test de heces. Uno la hizo alguna vez. Cuenta que apenas cuesta dos euros aunque es gratuita para el voluntario que se apunta. Hace unos días, con motivo de ese día mundial, leía uno en El Comercio que de las 155.000 personas que fueron citadas para el cribado en Asturias, el 31% no acudieron a realizarla. Un refrán castizo dice que a misa paga no hay quien vaya. Uno no está defendiendo el copago, so pena del ataque de las jaurías, pero si hubiera que pagar veinte céntimos, ya se vería cómo menguaba ese treinta y uno por ciento.
Vamos ahora con otras muertes. Titula El País así un reportaje: “Así muere un colegio público en España”. Dedica dos páginas al caso, que no se reproduce aquí por el exceso de paja. Cuenta el caso de un colegio público de Mérida de cierre anunciado por pérdida progresiva de alumnos año tras año, y el florecimiento, por el contrario, de dos colegios concertados próximos. El motivo básico del cierre es que los padres de los alumnos optaron libremente por llevar a sus hijos a los colegios concertados, por lo que el público estuvo este curso en el nueve por ciento de su capacidad. La directora del centro apunta a cierta autocrítica al indicar: “Hemos fracasado y tenemos que aprender de ello”. Sin embargo, no encuentra uno absolutamente ningún dato que concrete algún tipo de fallo. Es como cuando en una entrevista de trabajo le preguntan a uno que indique los propios defectos y responde: “Pues por ejemplo, soy demasiado exigente conmigo mismo”.
Con motivo de las discrepancias entre PSOE y Podemos en la reciente sesión de control al gobierno, titula El País “Infidelidad consentida”. Apunta el diario que los socios convirtieron en práctica habitual votar por separado en el Congreso, que los socialistas piden más madurez para no poner en peligro la coalición y que Pablo Echenique asegura que se normalizaron las disensiones. Uno no estaba acostumbrado a los gobiernos de coalición, de hecho no daba un duro por el esquema, pero la realidad está corrigiendo el vaticinio pesimista.
El jurista Javier Junceda habla en LNE de una Asturias comarcal como alternativa al minifundismo municipal. Se refiere al fracaso generalizado de las mancomunidades como fórmulas asociativas de los ayuntamientos y propugna el desarrollo de las comarcas, entes previstos en la legislación autonómica. Si no hay más remedio, podrían funcionar como mal menor al atomismo municipal, pero uno cree que si se implanta alguna, debería ser con fórmulas que excluyan la voluntariedad de los municipios, o, más exactamente, que la hagan depender de los caprichos o los enfados de los nuevos representantes después de cada proceso electoral, porque lo esperable es que los perdedores intenten impugnar esas fórmulas societarias como herencia nefasta del gobierno anterior. Uno cree que habría que ir a fórmulas que doten de estabilidad a esos entes, si no para siempre, sí como mínimo para cincuenta años. Esas comarcas deberían contar con la adecuada financiación autonómica, que se recortaría en parte de los traspasos a los ayuntamientos comarcalizados.
Sugestivo el artículo de Manuel Vicent en El País sobre los ojos con los que vemos las cosas.

***

LECTURA DE LA PRENSA. EL HORROR
Ve uno este cadáver con las manos atadas a la espalda, muerto de un disparo, y se queda sin ganas de hablar de tonterías. ¿El que lo mató fue capaz de incubar tanto odio en tan pocos días?



No hay comentarios: