2009/11/30

BARÇA-MADRID ENTRE HUMO

Cogiste asiento en la Bolera, es decir, en casa Pilarona, un bar de Lugo de Llanera, tres cuartos de hora antes de que comenzara el partido. No está el cuerpo de tu suegro para resistir de pie un partido de dos horas así que había que ir con tiempo para coger sitio. Hubo suerte.

Comienza el partido. Está entretenido. Hay un poco de barullo y pasa media hora hasta que te enteras de que Ibrahimovic está en el banquillo. Que Benzama vio como reserva la primera parte lo descubriste cuando empezó a calentar, entrada la segunda parte. Es lo que tiene el fútbol en la tele, que estás atento a la conversación del vecino, a cómo se carga de tabaco el ambiente, a cómo los operarios de mantenimiento de la AS-II no quieren perderse un detalle de la primera parte, ni los del centro logístico de Alimerka de la segunda. Mientras calienta Raúl te consuelas pensando que no solo se dan una alegría los de la denostada empresa pública, que también los de las empresas privadas se dan un respiro, seguramente con el servicio cubierto.

Marca Ibrahimovic y tú viste un pelín de fuera de juego pero no te respalda nadie así que plegas velas. El Madrid está atascado y tú dándole vueltas a la ley del tabaco, y eso que en el descanso abrieron la puerta y aquello se aireó un poco. Hay normas que habrá que imponer sin consenso porque entre respirar el clásico entre humo o no verlo, prefieres tragar tu ración de nicotina.

Termina amigablemente el partido, que acabaste viendo de pie sin ningún sacrificio porque es así precisamente como te gusta estar en el bar, al menos hasta que llegues a la tercera edad.

TSENIZU (L.LENIZU) (pronúnciese "chenizu" con che vaquira)

Vas pa vieyu. Últimamente llámante muncho la atención las cosas de anantes, non solo el árbol genealógicu, tamién las costumbres casi perdías de los pueblos.

Esti sábadu, mejor dicho el anterior, porque fuiste dejanado pasar el tiempu ensin escribir na, eso, que el sábadu anterior tenías pensao facer un extra, que yera nun dir a ver a to ma el sábadu pela terde sino pela mañana, pa poder tar a las ocho nel teatru Vital Aza de La Pola, onde daban un premiu a Penerón, un ciclista lenense de los años sesenta, y sobre to, porque taban anunciás dos actuaciones musicales que te decían algo: la de “ Voces de Lena” un nuevo coru de la Pola que dirige Pepón d’Eusebio que ye el padre de una amiga de la to fía, y la de un cantautor amigu tuyu, César Carmona, compañeru de la Renfe y de la sidra.

Entregaban el premiu del castañu del añu. La presentación fízola Dolorinos, que ye como la to fía llama a la so Anina, que canta nel coru’l padre.

Unas palabras guapas y simpáticas sobre el castañu y las castañas preparolas Adolfo Camilo, que tamién yera pariente de Anina y de Pepón. Paez que quedaba too en casa. Taba tamién nel estrau Agripino el concejal de Izquierda Unida que tamién dixo algo. Tabas ambientáu porque nun facía ni dos horas que diste cuenta de unas castañas que to ma echó a asar en la chapa de la cocina de carbón. Nun las comiste solas, que tan muy secas. Metístelas pa dentro con un poco sidra dulce que trajo de Payares Enrique el tranquilu, el to pariente.

Dijo Adolfo que se dirigía a los tsenizos. Qudaste sorprendíu porque siempre pensaste que yeras lenense, pero va poco que te enteraste de que la to muyer no ye llanerense sino llaneraza, y así lo pon la academia de la llingua asturiana.

Agripino el del Ayntamientu habló nel asturiano de andar por casa, como esti que tas poniendo tú aquí, pero Adolfo esforzóse daqué por pronunciar académicamente la tse vaqueira.

Gústate la palabra tsenizu. Gustaríate más si non te recordara a cenizu. Faente gracia dellas veces estas palabras que nunca oyiste, pero a lo mejor acabas adotándolas como propias.

Terminó el actu y tu empezaste a dar vueltas: tsenizu, tsenizu.

Y to la semana tuviste con lo mismo y nun se te quitará de la cabeza hasta que, como terapia, cuelgues esti artículo. Tsenizu, tsenizu.

Dequí p’arriba, tsenizu.

2009/11/25

EXABRUPTOS CON TOGA

Estos días se está celebrando el juicio por el asesinato del alcalde de Fago. Casi todos los medios reproducen una frase del fiscal ante la declaración de un testigo que dijo comprender que no hubiera otra salida que la muerte del alcalde: “Su sentido democrático de la vida me alucina”.

No consta que el juez haya corregido o advertido al fiscal o que le haya instado a moderar sus comentarios. Lo adecuado sería que el testigo, para empatar, le hubiera dado un fino y educado corte al señor fiscal, diciéndole por ejemplo: “a mi me alucina la ligereza desu comentario” ó “me alucina la incoherencia de su argumentación”. Inmediatamente habría sido llamado al orden.

El fiscal puede incordiar, incomodar, preguntar lo que y cómo le dé la gana a los testigos o a los acusados, puede repantingarse en la silla o para rascarse la espalda. El fiscal se pone la toga y se sienta un peldaño más arriba que testigos, imputados y público, y con la anuencia del juez, con el que toma el café entre juicio y juicio, tiene patente de corso para ser un faltosu.

La prensa le rió la gracia.

2009/11/24

TELEOPERADORES

Estás recibiendo estos días, a diestro y a diestro, una cadena de correos que te recuerdan lo que ya sabes, que ya casi nadie llama en nombre de Telefónica o de Orange o de Vodafone con acento peninsular.

No descubres nada nuevo. Ya sabías que te hablaban en español, pero podían hacerlo desde Marruecos, desde Argentina o desde la India. No te molesta el acento. Te molesta no entender del todo sus giros y que no te comprendan cuando quieres transmitir un mensaje importante. Es cierto que para una contratación en firme prefieres un acento más cercano, pero exclusivamente porque no quieres hacer suposiciones sobre el significado preciso de determinados giros idiomáticos.

También sabías, no es ninguna noticia, que los sueldos que se pagan en esas compañías en países lejanos son de miseria, pero quizá de miseria aquí, no allí. En su caso también se pagarán sueldos de miseria en esas lejanas fábricas de televisiones, coches, juguetes, zapatos y componentes electrónicos. Ahí no miramos principios, ni si esos productos incluyen en el envaso el sello del respeto a los derechos humanos y laborales.

Bien, pongamos que una empresa cualquiera, Telefónica por ejemplo, decide prescindir de sus teleoperadores internacionales y contrata segovianos y abulenses. Los autóctonos elevarían el precio del producto final ¿seríamos tan españolistas que pagaríamos ese inevitable sobreprecio por aquello del orgullo patrio o iríamos a la oferta más barata de Orange o de Tele2 amasada con esos sueldos transmarinos de miseria?

Desde luego que estas empresas que se deslocalizan o que subcontratan servicios lo hacen porque encuentran materia prima (incluso la humana) más barata que en occidente, pero ¿acaso hay otro motivo detrás de las inversiones internacionales? ¿No vamos de vacaciones al Caribe porque es más económico? ¿Esa inversión no es también una ayuda para los países y pueblos más necesitados? ¿O es que estamos por una donación lisa y lasa del 0,7%? Quiá.

2009/11/23

LA JUSTICIA Y LA BASURA

El título es para despistar. No vas a sumarte a esa demagogia barata que da a entender, a juzgar por los correos que recibes, que bastantes ciudadanos están deseando un golpe de estado que elimine la separación de poderes y deje únicamente el-militar-por-supuesto.

No pretenderás alcanzar una definición universal de la justicia mientras bajas la bolsa de la basura pero intentas una aproximación.

Sí tienes el íntimo convencimiento de que la justicia se parece en algo a la igualdad, es decir, que ante casos iguales ser resuelva lo mismo, claro que la segunda parte de la cuestión es decidir cuándo se está ante casos iguales. Sentada la misma norma y el mismo principio, no lo ve Pepita igual si es arrendadora que si es arrendataria aunque viva de renta y tenga otra vivienda alquilada a alguien. No es Ismael igual de estricto con sus obligaciones laborales cuando trabaja las mañanas por cuenta ajena que cuando es patrono por las tardes. No es lo mismo para Luis ser hijo que ser padre aunque se sea a la vez durante unos años. Siempre encuentra uno una explicación para que la ley del embudo quede debidamente justificada. Incluso se lo llega uno a creer.

Por ejemplo ves lógico que si vuelves a casa a las diez y media de la noche y ya pasó el camión de la basura, puedas llevar la bolsa a un cubo de una calle cercana por donde el camión pasa una hora más tarde. Lo ves normal. En esa comunidad vive muy poca gente y el cubo nunca se llena ni por la mitad.

Sales, sin embargo, a dar una vuelta una tarde-noche a las nueve y media, hoy por ejemplo, y dejas la bolsa en tu cubo. Ves aproximarse a un sujeto con una bolsa de tamaño importante y te parece que va a hacer en tu cubo lo mismo que tú haces en otros. Como la mujer de Lot, no te aguantes y después de alejarte unos metros, vuelves la mirada. Efectivamente, el ciudadano de tu preocupación dejó “su” bolsa en “tu” cubo. Ves una diferencia. Era una bolsa enorme y va a acabar rebosando los normalmente saturados cubos de tu comunidad.

Encuentras un matiz para justificar que no es lo mismo: tú echas unas bolsinas y aquello era una bolsona.

En fin, que siempre encuentra uno una disculpa para la injusticia, para pontificar que tu caso y el del otro no tienen ni punto de comparanza.

Como mentalmente eres incorregible, te consuelas pensando que todos son incorregibles.

No conseguiste encontrar una definición de la justicia en la basura, pero encontraste, una vez más, un ejemplo de la universal ley del embudo: lo ancho para uno, lo estrecho para el otro.

La injusticia instalada en el fondo del pensamiento.

DUDAS Y DILEMAS

No te diste cuenta en el acto, pero al llegar a casa con el periódico del domingo, descubres que te metieron dos coleccionables (con el correspondiente CD) de música asturiana. Si te faltara habrías vuelto inmediatamente. Como era el caso contrario, no encontraste un hueco en todo el día.

Menos mal que no tuviste ningún papel en el desenlace del secuestro del Alakrana, que si no, este blog de dudas quedaría saturado para siempre, porque si ya las tienes sobre qué hacer con un CD sobrante de La Nueva España, ¿qué habría sido de ti en el Ministerio de Defensa, en la Audiencia Nacional o en el pellejo del armador?

Se quisieron encontrar diferencias en primer lugar entre la licitud y legalidad y, por si no se hallaban, había que vestir la licitud auque estuvieran contra la legalidad. Las tesis de los progubernamentales aromaron la justificación de pagar por estar ante piratas de un Estado sin más estructuras que la violencia y la corrupción. Proclamaban que no es lo mismo que pagar un rescate ante un secuestro por delincuentes comunes o por terroristas en un Estado de Derecho. Se justificó que las normas jurídicas solamente sirven para los Estados serios. Con el resto solamente cabe el uso de la fuerza. Y si tuvieras que definirte, estás a favor de ese argumento.

Puestos a guardar las formas (el fin justificaría los medios) no oíste a nadie explorar la vía del artículo 63.3 de la Constitución, es decir, el Rey, previa autorización de las Cortes, declararía la guerra a Somalia, y a continuación ya podíamos pasar por alto leyes y principios, y, resuelto el caso, se declararía la paz. Cubiertas las conciencias…si salía bien. Un caso más de leyes de usar y tirar, leyes para la ocasión.

Pasado el Alakrana, a pequeña escala tienes otro dilema: ¿qué haces con el CD sobrante de música asturiana de La Nueva España? ¿Lo devuelves a la tienda por si la chica tiene que poner el dinero de su bolsillo o quedas bien con un amigo regalándole un ejemplar?

El Alakrana está en puerto pero tú eres un mar de dudas.

2009/11/16

PREGUNTAS SOBRE EL ABURRIMIENTO


Antes de salir de casa echas una ojeada a El País Digital. Por poco tiempo que tengas, una mirada a las viñetas no te lleva más de un minuto. Las asocias a un chiste pero la mayor parte de las veces, maldita la gracia que tienen. No es el caso de la viñeta a la que vas a dedicar un comentario.

Te preguntas si esa viñeta sirve para todo tiempo y lugar, para verano y para invierno, para Noruega y para el sur de Italia. En principio, y en vista del dibujo, abarcaría a los países de tradición cristiana.

¿Todo el mundo se aburre una tarde de domingo? ¿por qué? ¿por qué el aburrimiento no empieza ya por la mañana? Tanto los sábados como los domingos se encuentran cines y bares abiertos, y hay partidos de fútbol y, según regiones, abren los centros comerciales y el campo y el mar no cierran ¿Hay aburridores y aburridos? ¿si los aburridos están aburridos porque hay aburridores, al menos lo pasan bien estos aburridores, o los aburridores también están aburridos? ¿por qué es diferente el sábado? ¿se trata de una tristeza del ante-lunes? ¿si hay similares actividades lúdicas un sábado y un domingo, por qué las del sábado son placenteras y las del domingo aburridas? ¿si esas actividades aburridas del domingo se intercambian con las del sábado, ya cuasifestivo, pasaría el sábado a ser aburrido?

¿Quitamos el domingo?

2009/11/13

EL COMIC

Como muchas tardes, te dejas caer por la hemeroteca en busca de antiguallas. Mirar detenidamente datos en la pantalla para distinguir si ese Fueyo que ves en letra mínima se bañó en el Nalón o en el Caudal o si un Velasco cae del valle del río Aller o por los contornos de Parana fatiga bastante la vista, así que agradeces de vez en cuando una salida de la rutina, una pregunta que alguien hace en voz alta con poca discreción, una conversación intrascendente, un cuchicheo.

Ves avanzar hacia el mostrador de la hemeroteca a un señor con aspecto de haber trabajado mucho a la intemperie y de estar poco familiarizado con el mundo libresco. Pregunta por un libro o por un tema que no distingues bien, te parece oír que se refiere a Astérix. Quizá oyó que los franceses se están preguntando por su identidad patria y que este tal Astérix es el santo y seña que identifica a los gabachos y quiere ponerse al día.

Le dicen que ese libro por el que pregunta es un cómic, y él se queda pensativo y con cara de no entender.

- Es un libro…pero es un cómic.
- ¿Pero lo hay? Yo quiero el libro de Astérix.
- Sí, pero es un cómic.

Y así alguna vez más.

Mandaron al señor al departamento de los comics. Trataron correctamente al ciudadano pero los funcionarios quedaron cuchicheando un rato a cuenta del comic. Debió ser lo más anecdótico de la tarde, porque al poco se acercó el encargado de planta de los cómics a comentar el caso. Algún detalle te habrás perdido porque, por la oreja que pones y un poco que fisgas, la gente pregunta por los temas más variopintos y las cuestiones más peregrinas.

Cuando todo terminó estuviste a punto de levantarte y decir que te solidarizabas con aquel hombre, que no entenderá que lo que para él siempre fue un tebeo ahora sea un comic. Por cierto, muchas de sus ilustraciones no tienen nada de cómicas.

Comic, una palabra que no te sale utilizar. Mascota, otra. Esas ociosidades no existían en tu aldea cuando aprendiste a leer y ahí te quedaste.

2009/11/09

DUDA SOBRE LAS FRONTERAS ENTRE LA TÉCNICA Y EL ARTE

Eso

http://pelapapas.com.mx/htmls/animacion-arena-2.html

RELIGIÓN AL PIE DE LA LETRA

Lees que el Obispo Auxiliar de Oviedo, en la disyuntiva entre enterramiento e incineración, apoya las inhumaciones (in humus, en tierra) por mejor facilitar ¿literalmente? la resurrección de la carne.

No te produce más que una mueca de sonrisa porque desde siempre las religiones mantienen una tensión entre las interpretaciones literales y las versiones libres.

Dentro de una misma rama, la católica por ejemplo, las diferencias se deben a la mayor o menor literalidad de las interpretaciones. Es conocido que los testigos de Jehová están contra las transfusiones de sangre porque dicen que en el capítulo 9 del Génesis se identifica la sangre con el alma y el alma no se transfiere. Por lo mismo, católicos, protestantes y ortodoxos construyen discrepantes y monumentales teologías a cuenta de formas de ver determinados capítulos y versículos que, en definitiva, unos interpretan literalmente donde otros ven alegorías.

En este juego de interpretaciones los párrocos que acogen cenizas en sus iglesias entienden que con ellos no va la indicación e interpretan que el obispo habla también en sentido figurado.

Interpretaciones literales las hubo siempre, por ejemplo a cargo del cura de las Puentes, Lena, que el 25 de noviembre de 1874, cuando acudió con urgencia a la morada de un moribundo piamontés (no se había unificado Italia) de nombre José, de 48 años, soltero, aparejador y contratista del ferrocarril de pequeña velocidad que por entonces se construía y que murió de elevadas fiebres. Excelente notario el cura, que acredita que el piamontés murió “sin poder recibir la Eucaristía pues hubo necesidad de extraerle las partículas de la boca”.

Las religiones son una lenta marcha sin fin hacia las interpretaciones Light.

Para interpretaciones literales, las de Alá.

Nada nuevo.

(se agradece la corrección de Corsino. Había puesto piÉ con tilde)

2009/11/03

EL TRASLADO DE LA PROVIDENCIA

Por aquello de que pasaste unos años por la Facultad de Derecho, a veces familia o amigos confían en que les podrás sacar de pobres.

Asesoras malamente en la redacción de un escrito reclamando una indemnización por el incumplimiento de un mayorista en un viaje de placer y resulta que según la Ley de los Trámites, esas cuestiones se presentan en la sede social de la empresa, que como suelen estar en Madrid, si no en Gibraltar o en Lausana, disuaden al más tenaz, salvo que uno se lo tome a capricho cueste lo que cueste.

Presentas un recurso con algún argumento traído por los pelos por si cuela y para interpretar la respuesta harían falta varios doctorados. A eso no llegas.

En fin.

Y eso que no faltan tropecientasmil instrucciones sobre la necesidad de que el lenguaje jurídico sea claro y comprensible.

LOS FIGOS Y LA JUSTICIA MATEMÁTICA



Toca recoger los últimos figos de la temporada. Te durarán toda la semana, aunque tendrás que procesarlos a buen ritmo para evitar que acaben reciclados como materia orgánica.

Mientras los vas recogiendo meditas sobre la justicia con mayúsculas y con minúsculas, no solo sobre las sentencias de los grandes jueces sino, sobre todo, sobre las pequeñas decisiones de cualquier mortal. Si recolectaras con método, previamente tendrías que darte una vuelta alrededor del árbol, ver cantidad, tamaño y textura, cómo están de maduros y cuántos eres capaz de consumir antes de que una buena parte acaben en la basura.

Empiezas por el lugar de siempre y pronto te asaltan las dudas porque al principio cogiste unos cuantos muy pequeños y según vas dando la vuelta al árbol, ves que abundan los de tamaño y madurez considerables. ¿Qué hacer? ¿empiezas de nuevo? ¿rebuscas en el cesto y tiras los más pequeños? ¿a partir de qué tamaño?

Peor sería si la recolecta estuviera a cargo de dos. Imposible unificar criterios.

Piensas sobre las pequeñas o grandes decisiones de cada día: por qué se multa a este coche que va a 145 y no al que dos minutos antes pasó a 160; por qué se concede un crédito con dos firmas y se denegó otro similar con tres; por qué se concede una licencia para elevar seis alturas, si se denegó hace una semana en la manzana contigua para elevar cinco; por qué se aprueba a aquel muchacho con tres preguntas en blanco cuando se suspendió al otro con dos.

Mientras el cesto se va llenando de figos, caes en la cuenta de que esos mismos criterios son los que se utilizan para las grandes decisiones de la vida ¿incluso para conmutar una pena de muerte o para decidir donde se arroja una bomba?

Y así seguirá siendo mientras las decisiones las tomen los hombres y no las máquinas ¿o preferiríamos que se metieran los datos en la computadora y apretar nosotros el botón?