2021/12/13

DE FACEBOOK (días 8 y 9)

LECTURA DE LA PRENSA. OBITER.
Se solidariza uno bastante con la columna de José María de Loma en LNE, que describe al ocioso del café dedicado a observar a los parroquianos y a leer el periódico de la casa. A veces lo hace uno y confiesa que no se aburre nada al hacerlo. Habla de Loma de pasada de ese “párrafo que jamás nadie lee. Párrafo para nada, párrafo para nadie. Prosa baldía, palabras que no se llevará el viento ni engatusarán una mente, ni cautivarán un ánimo o un cerebro”. Dando la vuelta al argumento, piensa en esos párrafos en los que solo uno se percata, no por petulancia, sino porque a lo mejor nadie está tan ocioso de llevar la lupa para escudriñar ese artículo que servirá para envolver el pescado al día siguiente. Uno se fijó en unos/un obiter dicta u obiter dictum, esos/ese “dicho de paso”, que no por ser de paso está escrito al tuntún. A veces las ideas que uno quiere transmitir, las dice así, como sin importancia, pero están dichas. Una cojoná, pero ahí queda. Eso creyó ver en el artículo de Iván de Santiago en El Comercio, que no leyó en un bar sino en una biblioteca, ese centro de libros y prensa donde a veces encuentra la gente más variopinta, por ejemplo, quienes van a atecharse o a echar un pigazu. Precisamente acaba uno de lanzar un obiter dictum, y no aporta prueba fotográfica por aquello del respeto a la imagen ajena. Salgamos de los cerros de Úbeda y vayamos de una vez al obiter dictum: Iván de Santiago dice cosas, pero para uno lo más reseñable es lo que escribió como de pasada, pero no de cualquier manera, desde luego. Véase el artículo.
Lee uno un editorial de El País “El empleo avanza; la economía, menos” del que entresaca estos párrafos: “Esta potente recuperación del empleo no solo se debe al efecto rebote habitual en las economías tras las recesiones. También está motivada por la política económica expansiva desarrollada desde 2020 por el Gobierno y por toda la UE, por la cooperación de distintas administraciones, por el empuje inversor empresarial y la prudencia salarial de los sindicatos. También han tenido que ver los datos de vacunación en España, y todo junto trasluce méritos tanto de su sistema sanitario, como de la actitud de confianza de la población nada propensa a negacionismos”. El País no incluye, ni de refilón, que la reforma laboral del PP fue un elemento que también ayudó lo suyo. Podrá pensarse que tirar los precios y las condiciones del trabajo es una política injusta, pero no se puede negar que algo influyó en la disminución del paro. El País sigue la táctica de ‘al enemigo ni el agua’.
Hace unos días Pilar Garcés escribió una columna en LNE dedicada a las actividades extraescolares. Por lo visto la cantante Aitana al recoger un premio Ondas dedicó estas palabras a sus padres: “Quiero deciros que gracias porque he tenido una infancia muy feliz (…) gracias a que después del colegio (…) me llevabais a clase de canto, de piano, de inglés, a todas las clases posibles para que tuviera una educación perfecta y me enriqueciese de todo eso, y no supe valorarlo tanto en el momento”. Uno no disfrutó ni padeció esas actividades extraescolares de tal mala fama por agobiantes, pero de las que nadie prescinde, pero tiene el buen recuerdo de las actividades extraescolares de la hija, que acabaron siendo también las de uno. Esas actividades a medio camino entre el aprendizaje y el ocio, en el que también se necesita organización y disciplina para que se obtenga algún resultado útil. Queda pendiente de elaborar una estadística de la amistad para que, pasados los años, se pueda comprobar qué amistades son más duraderas, si las que se forjaron en las clases o en las actividades extraescolares.
Al padre de uno le gustaba cantar aunque lo hacía fatal. Una de las canciones que entonaba era esta:
Salí de Trobajo un día
camino de San Andrés,
y en el camino encontré
un letrero que decía:
“Salí de Trobajo un día…”
Hoy se acordó uno de esa canción porque se localizaron 18 campamentos romanos a cuatro kilómetros de León, precisamente entre Trobajo del Camino y San Andrés, escenario de sus correrías juveniles. En el cementerio de Trobajo están depositadas parte de sus cenizas.
Lee uno en El País un artículo de Cándido Méndez, antiguo secretario general de UGT, que suscribe junto con un catedrático emérito de la Politécnica de Valencia. El artículo se titula "El debate nuclear y los puestos de trabajo". Lo leyó uno dos veces y sigue sin aclararse si están a favor o en contra de la energía nuclear, o si están a favor de que se reabra el debate, que es lo que se dice cuando no se quiere asegurar taxativamente que se está de acuerdo. Si se está de acuerdo, que se diga claramente.
Atinado Pedro de Silva en su consideración sobre la cortesía. El quid de la cuestión está el inciso "una vez que ha dejado de ser débil esa deferencia no hace daño".

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LECTURA DE LA PRENSA. AYER ME DIJISTE QUE HOY.
¿Está uno de acuerdo con el anuncio del Covid? ¿Es agresivo? ¿Utiliza indebidamente la imagen de la mujer? ¿Es apropiado? ¿Es light? ¿Es tajante? ¿Depende si simpatizamos con quien lo haya encargado? ¿Depende del crédito que nos merezca la agencia de comunicación que haya recibido el encargo?
Lee uno en LNE que la Policía y los hosteleros apalabraron reforzar el control de aforos durante las Navidades. Se refiere al caso ovetense. Uno no confía ni en los hosteleros ni en la policía, en los primeros porque su interés primordial es el de facturar y también quedar bien con el cliente; en los segundos porque no puede estar en todos los sitios. Uno confía más en los medios técnicos, en los que los humanos hemos descargado la responsabilidad de marcar los topes de tolerancia. Con las máquinas se discute menos. Los medidores de CO2 son un coste y una carga para el empresario, pero si cuando entra un cliente en un establecimiento salta (si fuera técnicamente posible) un aviso acústico o sonoro indicando que se superó el tope permitido, ese cliente da la vuelta, los que están dentro le miran, y desde la barra se encogerían de hombres, volcarían hacía arriba las palmas de las manos, torcerían un poco la cabeza y apretarían los labios como diciendo: “Yo, por mí, te atendía, pero la máquina no nos deja”. Y apuntarán a la máquina con el dedo.
Confía uno absolutamente en la vacunación porque es el dato que consiguió una mejora indiscutible en los datos sanitarios, pese a que, increíblemente, haya quien lo cuestione en las redes. No merece en-redarse en discusiones con estos, de lo que solamente se puede sacar un plus de crispación. Es cierto que hay noticias contradictorias, que los medios van publicando noticias que le hacen a uno dudar, pero con las noticias, como con los gráficos, hay que alejarse para ver la idea de conjunto. Copia uno aquí abajo una noticia de La Vanguardia según la cual la combinación de vacunas refuerza su potencia protectora. Uno pensaría lo contrario, pero tiene que fiarse de la ciencia que se da a conocer a través de los medios a quienes otorga mayor credibilidad. Tal como lee uno en el ABC la variante Ómicron reinfecta más y es más contagiosa, pero parece menos agresiva. Son bombardeos de datos (reinfección, contagio, agresividad) fáciles de olvidar y difíciles de procesar, por lo que la sensación con la que se puede quedar uno es la de barullo y caos. Dice El País que seis de cada diez ingresados en cuidados intensivos por covid en España no se habían vacunado. Ahora la idea es vacunar a los menores de doce años una vez que los expertos validaron las pruebas realizadas. Casi todo el mundo conoce mayores que fueron estrictísimos en las medidas adoptadas (o eso pensaron) pero que se contagiaron por estar en contacto estrecho con sus hijos pequeños o con los nietos, con los que es fácil bajar la guardia por pensar ¿Cómo mi pequeñín me va a contagiar?
Ahora otra broma, además de la apuntada al principio de este comentario: ¿De qué tiene cara la mujer cuya foto se reproduce, Ana Valero? ¿Es actriz, procuradora de los tribunales, gerente de una floristería, ingeniera química, cantante, alcaldesa? Para meditar sobre los estereotipos.
El Secretario local del PSOE de Lena escribe en LNE resaltando los datos negativos que, según él, explican el declive del concejo desde que gobierna IU. Uno entiende que es un artículo dirigido exclusivamente a levantar el ánimo de afiliados y simpatizantes. Desde IU dirán (a lo mejor ya lo dijeron a estas horas) que las urnas ponen y quitan alcaldes, ya que no reyes. ¿Acierta el pueblo? Siempre se dice que Hitler subió al poder gracias a unas elecciones. Y Gil. Lo del acierto del pueblo es según nos convenga. El PSOE en Lena lo tiene crudo hoy por hoy. Y lo lamenta uno porque aprecia a muchos socialistas, a veces entre la espada y la pared si se trata de hacer frente a decisiones que dependen del gobierno socialista del Principado.
No conoce uno su nombre ni la prensa lo indica, pero le encantó la foto de F. Rodríguez de los músicos del fagot que interpretaron varias piezas en Pola de Laviana. Supo captar el fotógrafo la fuerza de la fagotista, que con su mirada y su energía dirige al resto de la banda.
Puestos a hablar de fotos, el monárquico ABC ilustra una noticia de Corinna con una foto en la que sale bastante desfavorecida. Se ejerce la defensa del rey emérito hasta desde las fotos.
En el ABC se atreve a hablar de fútbol José María Carrascal, indicando que el fútbol ya no es football, es decir, balompié, puesto que cada vez se juega más con los brazos y las manos al estilo norteamericano. No es nuevo lo de los brazos. Uno de los grandes jugadores que pisaron los campos, Fernando Redondo, era un mago con los codos y los brazos, protegiendo su perímetro y marcando territorio. No era un dechado de deportividad precisamente, pero se movía por los terrenos como un compás, y los brazos delimitaban su frontera.
Carlos Fernández Llaneza escribió hace unos días un artículo sobre Los clarisos, esos locos que contra corriente, en 1962 se opusieron al derribo del convento de Santa Clara. Del artículo destaca uno la miseria intelectual de la prensa de la época, que por agradar al poder, puso en solfa a reputados intelectuales que, todos ellos, pasaron con honores a la posteridad por su competencia en los distintos campos culturales en los que se movieron.
Termina uno con una canción:
Ayer me dijiste que hoy
hoy me dirás que mañana,
y mañana me dirás...
Los de los clarisos de ayer lo comenta uno hoy. Algunas noticias de hoy, si acaso, mañana.









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