2021/12/05

DE FACEBOOK (30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre)

Es muy típica la expresión de Millás en sus columnas breves, algo así como: "Le dio un efusivo abrazo, signifique lo que signifique efusivo". 'Efusivos' para uno, y hasta hoy, eran únicamente los abrazos, pero en realidad las efusiones tuvieron que convertirse en metáfora para alcanzar un nuevo significado. Leyendo LNE se da uno de bruces con el auténtico sentido de 'efusivo': "El volcán de La Palma abre nuevas bocas efusivas y no se prevé su final a corto plazo". Efusión: 1. f. Derramamiento de un líquido, y más comúnmente de la sangre. 2. f. Expansión e intensidad en los afectos generosos o alegres del ánimo.
Por seguir con la literatura o algo parecido, lee uno una entrevista a Miguel Caballero, experto en Lorca, que presenta una investigación en Oviedo sobre el poeta y se anuncia una conferencia en la capital a las 19 horas, pero uno leyó la noticia a las diez de la noche… El titular dice así: “A Lorca la política le daba igual, ni militó ni apoyó a ningún partido”. En el desarrollo de la entrevista, se precisa de otra forma: “La política le importaba lo justo, jamás militó, ni apoyó a ningún partido. Ni de izquierdas ni de derechas. Simplemente era firme defensor de la República y sus libertades. Pero nunca se identificó con la imagen que nos quieren hacer aceptar”. Uno, que está leyendo justamente ahora su prosa y sus cartas, está bastante de acuerdo con el autor, al menos durante la dictadura de Primo de Rivera. Cuando termine la lectura (no antes de un mes), promete uno una valoración de conjunto. Las cartas dan una visión de un Lorca humano. Casualmente en la lectura de hoy estaba Lorca en Nueva York en 1929 y transmite su personal visión de la gran urbe y del crack bursátil que vivió en directo.
Está uno especialmente libresco hoy, o bien le llaman la atención las noticias alrededor de libros o autores, por ejemplo la noticia de que las bibliotecas municipales inician una recogida solidaria de libros infantiles y juveniles nuevos o usados que estén en buen estado, que se harán llegar a los niños de la ciudad coincidiendo con las celebraciones navideñas. Uno es del todo fetichista con los libros, no es amigo de desprenderse de ellos aunque sepa que no los va a leer, ni siquiera consultar nunca más. Hay libros con valor sentimental, que recuerdan una época y a veces una forma de pensar pre-evolutiva. Muchos habría que tirarlos a la basura, por obsoletos. Si no le valen a uno, no se imagina a quién le puedan servir, porque incunables no son. Tiene uno abierto algún libro propio de textura tan desagradable que su tuviera que leerlo nuevamente, buscaría otro ejemplar más ‘amigable’. Se tiene uno desprendido de algún libro pero muy con cuentagotas y seguramente para hacer hueco a otro.
Esto del urbanismo nunca lo llegó uno a entender del todo y eso que se tiene esforzado en analizar los distintos instrumentos del planeamiento, desde los planes nacionales que deciden por donde irá una carretera, siendo preeminentes normalmente sobre otros planes territoriales inferiores, hasta los planes de detalle de un pequeño municipio. Uno creció con la ilusión de que unos sabios técnicos trazaban unas rayas sobre un mapa o un plano y definían: aquí irá una carretera, aquí un parque público, aquí se levantarán viviendas de ocho pisos, aquí unifamiliares con huertos, aquí habrá oficinas, aquí un hotel, aquí un supermercado, aquí un instituto. Estudian y estudian los técnicos y tras sesudos análisis deciden que donde pensaban reservar hueco para un hotel, es mejor que vaya un instituto, pero lo asumen de buen grado después de oír o leer argumentos, y quedan tan satisfechos. Pero las cosas, por lo visto, no son así. Lee uno que un empresario adquirió la sede histórica de la Junta de Obras del Puerto de Gijón y un edificio anexo en el puerto deportivo para transformarlo en el primer hotel de cinco estrellas de la ciudad. Para ello promovió ante el Ayuntamiento la modificación del plan especial de Cimadevilla porque el actual plan de ordenación contempla el uso administrativo de edificio, y para convertirlo en hotel de lujo, hay que cambiar el plan. Hay un procedimiento reglado para esos cambios pero se piensa en una modificación exprés. Uno es consciente de que los tiempos cambian, que los planes se anquilosan y se vuelven inservibles si no se adaptan a nuevas realidades y a nuevas necesidades. Uno lo que se pregunta es si cuando se elabora un superplan es necesario bajar tantísimo al detalle, si no solo ese detalle, sino a veces las grandes líneas se acaban modificando y adaptando ante nuevas necesidades o conveniencias. Eso sin ser mal pensado. Mucho papel mojado, y estando tan cerca del mar, más.
Por seguir con la villa gijonesa, leyó uno una entrevista en El Comercio a Joel García, Presidente de la Confederación Asturiana de la Construcción. Como presidente del ladrillo y del cemento defiende unas ciudades lo más cementadas posible. Deja caer que esos planificadores que ven con malos ojos las torres próximas al Humedal, se fotografían bajo descomunales rascacielos en Nueva York. Uno cree que haber autorizado en su día altos edificios muy próximos a los cascos históricos de las ciudades fue un error, como el edificio gijonés que alberga el Banco Herrero junto a la iglesia de San José, o el caso de la Jirafa en Oviedo, que tendrán valor arquitectónico singular, pero mejor estaban a un kilómetro por lo menos. A la patronal de la construcción le importa poco este concepto de la estética.
No sale uno de El Comercio, donde encontró un artículo de Ignacio del Valle (siempre en la misma línea) pero lo trae aquí por el grato recuerdo que le suscita la didáctica del lenense padre Valdés.
Entretenida también la columna de Xuan Xosé Sánchez Vicente sobre el llobu (el tsubu, en grafía discutida de la zona de uno).
Lee uno una entrevista en El País a Pilar Llop, ministra de Justicia, y le cuesta cambiar algunos esquemas de siempre, por ejemplo el que resulta de esta pregunta/respuesta. Le preguntan por qué está infrarrepresentada la mujer en los puestos altos de la judicatura y aporta el dato de que “más del 90% de las licencias por cuidado de hijo las asumen las juezas, igual que pasa en la población general. Esto provoca que en esos años no hacen cursos, no recargan esos méritos que los hombres sí. Y al final esto hace que las mujeres tangamos menos cursos o méritos cuando a lo mejor tenemos el mismo o más talento. P. ¿Cómo puede corregirse? R. Los cuidados tienen que ser considerados como un mérito y no como un demérito. Tenemos que ponerlos en valor. En el concurso de letrados al CGPJ se estableció que haber tenido una licencia para el cuidado de hijo puntuaba. Porque los cuidados son un valor que viene muy bien para la vida profesional”. FIN. Es un planteamiento que le rompe a uno el esquema mental de siempre. No lo descarta uno pero le cuesta asumirlo. Si en vez de concursar para un puesto público, uno, empresario privado, tuviera que elegir entre distintos aspirantes a la jefatura de redacción de un periódico, al de responsable de personal de un laboratorio, al de jefe de programación de una empresa de autobuses, ¿tendría en cuenta como mérito el cuidado de los hijos? Uno no descarta nada. Hay veces que a base de golpear la mollera con un martillo pilón van entrando nuevas ideas y se acaba uno acostumbrando a ellas. Uno muestra una actitud receptiva. A ver si la cabra no tira al monte.
Lee uno en LNE que la Inspección de Trabajo aprieta las tuercas a las empresas asturianas para que cambien contratos temporales a fijos, aunque en la actualidad estén cumpliendo la legalidad. Se quejan de las formas los empresarios porque están recibiendo envíos masivos de cartas informando de la puesta en marcha de una campaña contra ese fraude e invitan a regularizar posibles situaciones anómalas. Denuncian los asesores que los envíos se realizan de manera indiscriminada incluso a los que están en regla y que muchas empresas, para evitar problemas, ceden y hacen fijos a temporales aunque no haya nada irregular en los contratos. A esto uno hace varias consideraciones: 1/ Es cierto que es mal endémico advertir a un colectivo grande cuando no se tiene el valor de individualizar. Lo hacen los propios padres para advertir al hijo desobediente cuando hablan en plural, con lo que molestan al cumplidor y consiguen que el maula no se dé por enterado (no iría por mí). 2/ Los que lo tienen en regla nada tienen que temer. Otra cosa es que se espera de los inspectores generosidad de miras, que ataquen ese fraude, pero que si no encuentran nada en esa materia, no levanten acta de infracción porque no funciona ese día el agua caliente de los vestuarios.

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Algún fango estancado junto a la ladera de un túnel ocasionó un accidente ferroviario que pudo acarrear consecuencias peores. El accidente y la situación los resume bien El Mundo. La foto, sin embargo, le deja a uno descolocado ya que acerca extraordinariamente la punta de los andenes a la parte norte de la estación de Fierros. Un artista el fotógrafo.
Bastante fango ocupó estos años la política lenense y ya tiene uno ganas de que circule por sendas limpias. El juzgado decretó el archivo de la denuncia por prevaricación y malversación de fondos que la fiscalía había presentado en base a unos desgraciados anónimos que apuntaban a recalificaciones urbanísticas irregulares. También la fiscalía apoya el archivo. No aclara la noticia si cabe recurso, pero uno desearía que se dejaran las cosas como están para no aumentar el desgaste.
Había más noticias para hoy, pero si uno no se explayó por prudencia con el fango de los trenes y con el fango de los anónimos, y lo deja así, colgado con alfileres, no procede profundizar en minucias como la conversión gijonesa de bajos en trasteros, la opinion de una geóloga sobre los argayos, un apunte sobre la dicotomía espíritu de la ley/espíritu del legislador, la futbolista Alexia, la inmensa habilidad político-jurídico-económica de Duro Felguera, o los debates del jurado del caso Ardines. Para otra ocasión.

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Firíu, firíu.
A veces lee uno una palabra en un periódico o la oye en la radio o la televisión y se le queda clavada hasta que otra la desbanca. Firíu lo leyó uno en un periódico digital y desde entonces no se le va de la cabeza.
Dice Joaquín Luna en su columna de La Vanguardia que Alexia, la gran futbolista del Barcelona, ocupó la portada de los grandes periódicos deportivos nacionales. Uno añade que también las páginas deportivas de los periódicos de información general, que dieron preeminencia a la noticia de su Balón de Oro frente al también conseguido por Leo Messi en categoría masculina. Interesante la columna de Luna, con respuesta sorprendente y certera al final de su relato. Por cierto, nunca se había parado uno a contemplar las acciones de Alexia, con una magia en el toque y en los desplazamientos entre Messi y Ronaldinho. https://www.mundodeportivo.com/.../alexia-putellas...
Ahora una broma/acertijo de esas que a uno le gusta colgar de vez en cuando. Se trata de un artículo anonimizado !!!! intencionadamente, es decir, del que se omitió el autor, y hasta se ocultó la tipografía original del periódico. Se queja el articulista del silencio de los científicos ante la posibilidad de implantar el pasaporte covid. ¿Leyendo el artículo está uno a favor o en contra? ¿Y después de saber quién es el autor?
Se sigue maravillando uno del formidable equipo de negociadores de la Duro, de su equipo de economistas y de su gabinete jurídico, pero no hay victoria sin derrota y cuando alguien gana, alguien pierde.
Mario Martínez dimite como coordinador local de IU en Cangas del Narcea, en desacuerdo con el escaso cumplimiento del pacto de gobierno firmado con el PSOE. En una asamblea propuso romper el acuerdo de gobierno para obligar al PSOE a negociar, pero los afiliados no lo apoyaron y decidió dimitir porque su idea como coordinador era luchar para cumplir el pacto. Alega que el PSOE gobierna a sus anchas. Relaciona Martínez una larga lista de proyectos no solo incumplidos sino ni siquiera encaminados ¿Qué pensar de una persona así? ¿Hizo bien o hizo mal? Para enmarcar la situación, Cangas tiene ocho concejales del PP, siete del PSOE y dos de IU. Los dos de IU con imprescindibles para gobernar. Uno cree que si hizo todo lo posible por negociar la implantación del programa y no se pudo acometer, o bien el equipo de gobierno dio preferencia a los puntos de su programa postergando los de IU, hace bien en dimitir. Otra cosa es que no se pueda actuar por dificultades de cualquier tipo, por ejemplo que para determinadas decisiones sea necesario el voto de algún partido de la oposición y este se oponga en redondo. A veces hay que resistir un poco, pero un poco.
Menuda papeleta tienen los miembros del jurado del caso Ardines. No querría uno verse en esa tesitura por muy claro que se lo haya explicado el presidente del tribunal, que, aclarado y todo, resulta bastante complejo.
LNE informa de un libro en honor de José Manuel Pedregal, que nació en la plaza de Riego de Oviedo e ilustra la noticia con una foto de la casa. Esa casa tiene una originalidad y es que para que en un edificio protegido pudieran habilitarse plazas de garaje, se buscó una soluciona ingeniosa: una puerta giratoria que imita la piedra original.
El Principado está interesado en asumir la gestión de los ríos si interesa. Es una actitud inteligente e interesada. En este, como en tantos otros asuntos, no ve uno las ventajas o desventajas de que se hagan cargo el Estado o las Comunidades Autónomas, o qué certezas hay de que uno lo haga mejor que otro y por qué. Un planteamiento político sería el siguiente: dado que la izquierda gestiona mejor y en Asturias suele ganar la izquierda (por contraposición al conjunto del Estado, donde hay alternancia), que Asturias asuma las competencias. Ese planteamiento adolece de un error de principio: sería pretencioso asumir que cualquier asunto lo gestiona mejor la izquierda. Ni la derecha. Y si los gobiernos son del mismo color, ¿qué más da que gestione el río un Director dependiente de Madrid que un Director que cuelga de un Consejero del Principado? Por economía de escala, uno se inclina por una gestión centralizada. Hay más posibilidades de una gestión más competente con un conocimiento y experiencia más amplios, de más ríos, de más regiones.
Vuelven varios científicos asturianos, que andaban por el extranjero, estimulados por unos contratos autonómicos o unas becas que les interesaban. Felipe García, que lleva veinte años fuera de casa, primero en Cambridge y después en Singapur explica su caso. “La vuelta ha sido circunstancial. Se me acabó el contrato y estaba buscando oportunidades a nivel internacional: surgió esto y me pareció un buen proyecto”. Uno cree que esa es la realidad, más allá de las declaraciones triunfalistas de quienes hablan maravillas del exterior.
De la desgraciada muerte de varios okupas en Barcelona dio cuenta la prensa, pero también las redes. En La Vanguardia lee uno unas declaraciones de Ada Colau, la alcaldesa: “No era una vivienda, era una oficina bancaria. No puede ser que las entidades se desentiendan”. Las muertes son muy lamentables. Los servicios sociales de Barcelona habían intervenido en 88 ocasiones con esta familia en los dos últimos años. Por muy banco y desalmado que sea, no se le puede exigir que encima que le ocupan un inmueble, lo tengan que adaptar para vivienda. Por las redes se entera uno de una práctica política de la que no se hacen eco los medios convencionales, y es que, preguntado Rufián en rueda de prensa por este caso, pudiendo decir que no es de su ámbito, contestó reiteradamente: “No participamos de burbujas mediáticas de la extrema derecha”. Por cierto, estos cortos que circulan suelen subtitularse con textos de este estilo “Rufián, humillado”. Uno pica y entra en el vídeo, pero no hay tal humillación. Simplemente hizo el vacío a un medio de la extrema derecha. Es una opción, equivocada cree uno, como equivocada es la postura de VOX de en cualquier intervención parlamentaria, sea del asunto que sea, salirse por peteneras metiendo en cualquier discurso los pactos con los bilduetarras.
Firíu. Firíu. Sofía Castañón, diputada asturiana, se interesa por el estado del maquinista firíu en el accidente. (Que es lo correcto en asturiano, por cierto, pero uno no se lo quita de la cabeza). Firíu, firíu.




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