2012/09/26

NO ES FÁCIL

No es fácil concentrarse en la lectura del periódico en la barra del bar si no quieres perder detalle de quien entra o quien sale, o de otras cuestiones menores. Cuando el tiempo es limitado no sabes a qué noticia o a qué artículo de opinión dar preferencia, máxime si ese tiempo te lo roba el análisis de algunas fotos o algunas viñetas.

No es fácil saber si la foto de la portada de El PAÍS, una foto intensa y expresiva, es un fiel resumen de lo ocurrido alrededor del Congreso de los Diputados o es una puya contra el Gobierno del Partido Popular. Distingues nítidamente ocho cascos de policías contra un manifestante que esgrime su rabia como arma de ataque o de defensa, tampoco es fácil concretar este extremo.

No es fácil cruzarse de brazos y considerar irremediable que Cataluña deje de ser parte de España si avanzan las tesis soberanistas con o contra la ley, tal como afirmó el President Artur Mas.

No es fácil interpretar racionalmente la frase del rey sobre el “abatimiento infecundo” en el que no podemos caer. No es fácil pensar que frase de tan enrevesada pronunciación se le haya ocurrido a su majestad; tuvo que ocurrírsele a un enemigo “de Zarzuela”. No es fácil imaginar cómo puede ser fecundo un abatimiento, salvo que el resultado de la fecundación sea un engendro.

No es fácil leer en un minuto el artículo de opinión  “Por qué el Islam”, que intenta explicar por qué de la negritud africana no surgió ningún levantamiento político o militar contra Occidente, por contraposición a lo que ocurre en el África árabe, y no es fácil si al lado tienes una japonesa que observa con detalle el escanciado y el consumo de la sidra, y para ti no es fácil admitir que los vecinos de al lado, anfitriones de la japonesa, después de agotar la botella de sidra-selección, dijeran que estaba mala, y no lo hubieran advertido al segundo culete.



No es fácil admitir los sapos (y los vómitos) que tuvieron que tragar las gimnastas de natación sincronizada para llegar a lo más alto (en este caso a lo más bajo), pero es el viejo debate nunca resuelto sobre el fin y los medios.


Para aclararte ante tanta duda no te vendrían mal unos ejercicios espirituales (ejercitar el espíritu, no más), un poco de re- o auto-flexión, pero los acontecimientos se acaballan unos sobre otros y casi no queda margen más que para pagar la sidra y marchar.



2 comentarios:

Alipio dijo...

Lo que no es fácil es creer lo que dicen los medios de comunicación, cada uno barriendo para su casa,cuando lo contado dista bastante de lo que presenciaste. Y claro, si "maquillan" lo que está a la vista, ¿Cómo creerles en otras noticias?.

Saludos.

Isabel M. dijo...

El único consuelo a este desbarajuste, es que aún queden algunas personas capaces de darse cuenta de la gran manipulación de la que somos víctimas. Me agradan estos comentarios, que comparto con su autor.