2021/04/05

DE FACEBOOK (17 y 18 de febrero)

 Cristina Cifuentes, expresidenta popular de la Comunidad de Madrid, quedó absuelta del delito de falsificación documental. Su máster se falsificó pero ella no tuvo la culpa, o no se pudo probar su participación. La sentencia es recurrible, pero nada que decir. La presunción de inocencia juega cuando nos parece bien y cuando nos parece mal. El caso pintaba oscuro para ella, pero los jueces no juzgan el caso de los perfumes sustraídos años atrás sino si ella participó en la falsificación. El abogado tuvo que hacer un buen trabajo. Pagan el pato unas pardillas, que tampoco eran unas don nadie, pero nunca esperarían verse implicadas en este follón, que les va a costar caro personalmente. En el mundo del derecho es prácticamente igual que la sentencia absuelva por presunción de inocencia que por declarar que los hechos ocurrieron de otra forma. Del reproche social no se libra. 

A algunos lobbies y a algunas organizaciones empresariales no les gusta el resultado de las elecciones catalanas: "Con un gobierno tan radical nacionalista difícilmente habrá más inversiones". Uno cree que al empresariado el nacionalismo le preocupa poco. Siempre preferirá mercados territorialmente grandes, con normativas homogéneas, que territorios atomizados cada una con sus normas, lo que obliga a las empresas a aumentar los costes de adaptación a cada particular normativa territorial. También le preocupará el período transitorio durante el cual se crean nuevos estados, pero una vez asentados, la empresa que marchó vuelve si le ofrecen ayudas para el asentamiento. Pelillos a la mar. 

Dice el País en un titular que condenaron a dos mujeres por asediar la casa de Iglesias. En el texto se lee que se resistieron a un guardia civil con patadas e insultos cuando les ordenaron salir fuera de la zona de seguridad del vicepresidente. No es lo mismo. 

Pablo Hasél no cumple de buen grado una sentencia condenatoria. La Asociación de Vecinos de Santa Eulalia de Manzaneda anuncia que no piensa pagar el canon de la Sociedad General de Autores. Estará uno atento. La resistencia a las normas que se consideran injustas (sean o no) es una manera de cambiarlas. Si todo el mundo las cumpliera, no cambiarían nunca porque no se vería la necesidad. Es raro que los poderes públicos modifiquen algo que les parece que funciona, y les parece precisamente por el aquietamiento a la norma. Uno quedó a cuadros una vez que un delegado de la SGAE se presentó en el Auditorio de Oviedo a levantar acta de que el coro en el que uno cantaba iba a interpretar una serie de canciones protegidas por derechos de autor. No recuerda uno en qué quedó aquello pero coincide mucho por ahí con aquel inspector de la SGAE. El concierto o era gratuito o benéfico a favor de alguna causa. En cualquier caso, cuatro amigos. Uno cree que los autores tienen derecho a obtener algún rendimiento económico de sus creaciones, pero las tarifas existentes ahogan a las asociaciones sin ánimo de lucro. Claro que si las tarifas fueran más reducidas encarecerían proporcionalmente los costes de gestión. No lo ve uno claro. Los escándalos pasados de la SGAE no favorecen la solidaridad hacia los artistas. 

La Sexta llevó de calle la noche electoral catalana. La Secta, dicen los WhatsApp que recibes de la derecha montaraz. Uno cree que incluso los simpatizantes de la derecha montaraz siguieron el programa por la Sexta porque, independientemente de los comentaristas que lleve, la infografía de sus programas es muy nítida y atractiva, a veces con tres bloques de textos informativos, además de la propia imagen y la voz. También le hace a uno gracia que Ferreras llame 'Pastor' a su mujer. Sus gestos son ya un icono. 

Candás se prepara para el rodaje de una película que parcialmente se desarrollará sobre terrenos ferroviarios de la antigua Feve, y posiblemente se grabe alguna escena del tren Transcantábrico, uno de los trenes de lujo de Feve, ahora Renfe. Renfe tenía y tiene otros trenes turísticos. Hay quien dice que no se quisieron potenciar estos trenes de vía estrecha. A uno se le escapan los números. No obstante, las integraciones son muy complicadas y las largas transiciones no ayudan. Uno ve inconcebible que ocho años después la permeabilidad no sea absoluta. Lo bueno, o por lo menos lo regular, fue que ese lento fluir pudo generar resquemores, pero no traumas. De todas formas, estas cosas no se ven igual en Madrid que en Oviedo que en El Berrón, ni siquiera a ambos lados de las vías. 

Este jueves Amazon explicará su inminente proyecto logístico para Bobes (Siero) a los grupos parlamentarios asturianos. Cada uno de los partidos tendrá un encuentro de media hora con representantes en España de la multinacional y ante el Vicepresidente. Son seis grupos en la Junta. Van a estar desde las nueve hasta el mediodía. Uno se pregunta por las ventajas y los inconvenientes de reuniones separadas y no por una reunión conjunta. ¡La oposición diría que con luz y taquígrafos! O no, a lo mejor la oposición (de derechas) se suma a la discreción que demanda la empresa. Para la empresa resulta más cómodo montar seis reuniones. Llevará una única presentación en PowerPoint y las preguntas que les formulen unos y otros serán parecidas y a la sexta reunión les parecerá un déjà vu. La oposición de izquierda preguntará (tímidamente) por la organización del trabajo. Si preguntan muy duro, igual espantan a la multinacional. Las entrevistas separadas evitan el postureo de los partidos y las preguntas para la galería contraria. Uno cuando quiere saber algo no lo pregunta a un grupo, lo va preguntando persona a persona si es posible. Quizá Amazon haga lo mismo. 

Por cierto los vecinos más próximos a la zona donde se ubicará el aparcamiento de camiones no están tan contentos por las molestias que tendrán día y noche, camiones maniobrando marcha atrás con el beep, beep, frenazos, sustos. Uno cree que Amazon debería colocar en la empresa al más joven en edad laboral que encuentren en cada casa afectada: tendrán paz social durante cuarenta años y los ruidos y los humos no molestarán tanto.

Hace unos días murió Blanca Álvarez, escritora feminista. Firman necrológicas la Consejera de Educación Carmen Suárez, la filósofa Amelia Valcárcel, y Gloria Nieto (Asociación Feminista de Asturias). Destacan su tenacidad y su genio. Las biografías no inciden en ello pero uno coincidió fugazmente con ella en la Facultad de Derecho y entonces desconocía que fuera escritora o que comenzara a serlo. Uno puede hablar únicamente de sus prisas, pero estaba uno a uvas. ¡Ah, y su hija nació a unos metros de la de uno el mismo día!. Las biografías tampoco conviene que lo pongan todo.


Olena Kosenko, es una ucraniana -o ucrania- que acaba de escribir un libro relatando su experiencia de inmigrante. Dejó sus hijos gemelos allí cuando tenían tres años y no los trajo hasta que tenían nueve. Una vez aquí, recién llegados ocurrió algo: "Una tarde jugaban con unos patinetes en un parque de Pumarín; la equipación protectora era un tesoro para ellos y la dejaron perfectamente embalada en un banco. Una niña se la llevó. Los pequeños, que apenas hablaban español, no se la pidieron y se quedaron sin aquellos regalos. 'Les dije que deberían haberlo pedido, pero también entendí cómo se sentían'". FIN. El extranjero como enemigo, pero visto desde otra óptica, es decir, el nacional como enemigo. 

En El País se ve una foto del presidente saludando militarmente vestido de civil. A uno le chocan estas costumbres americanas.

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Así termina "El Buscón", de Francisco de Quevedo y Villegas: "La justicia no se descuidaba de buscarnos; rondábamos la puerta, pero, con todo, de media noche abajo, rondábamos disfrazados. Yo que vi que duraba mucho este negocio, y más la fortuna en perseguirme, no de escarmentado —que no soy tan cuerdo—, sino de cansado, como obstinado pecador, determiné, consultándolo primero con la Grajal, de pasarme a Indias con ella, a ver si, mudando mundo y tierra, mejoraría mi suerte. Y fueme peor, como V.M. verá en la segunda parte, pues nunca mejora su estado quien muda solamente de lugar, y no de vida y costumbres". Espera uno que a Pablo Casado le vaya mejor en la mudanza de Génova 13.

 Mira y remira uno la viñeta de El Roto en El País y después de varios minutos de reflexión infructuosa, no llega a ninguna conclusión. Le da uno vueltas a esa libérrima decisión de cambiar de sexo y autodeterminar el género, y de paso determinar derechos y obligaciones propios y ajenos, afirmación que se recibe y percibe con perplejidad. ¿Entonces si ella cambia el sexo, su marido sigue siendo su marido pero reformulando derechos y obligaciones dentro del matrimonio? Se mete uno en un bucle del que únicamente sabe escaparse cambiando de tema. Vamos allá.

 El fotógrafo estaba allí. Si disparó a los atletas sin saber si Piqué iba a agarrar a Mbappé o si ya intuyó en directo la plasticidad de la imagen lo sabrá él, el fotógrafo Joan Monfort, de la Agencia AP. Uno ve reflejada la impotencia de equipo y jugador a la vez que se dibujan unas perfectas líneas paralelas entre la pierna y el torso de defensor y atacante, la mirada de Piqué perdida y desesperada, la de Mbappé concentrada en la pelota mientras el blanco negro intenta zafarse con pies y manos del azulgrana.

 Sigue uno con el fútbol. Un futbolista del Real Oviedo, Christian Fernández, está a punto de alcanzar la renovación automática de su contrato al haber participado en el número de partidos contractualmente establecidos. De los actuales jugadores en activo del Oviedo es el que más veces vistió la camiseta: 163. Pese a ello, es posible que se encuentre uno por la calle con Christian y le pase desapercibido. Revisa uno la lista de los futbolistas que más veces jugaron con el Oviedo y reconoce el rostro de los quince primeros y de otros quince más. Hoy día los futbolistas duran pocos años en los clubes y los aficionados no tienen tiempo de identificarse con ellos.

 Susan Fanstein, investigadora, publica en El País un artículo en el que medita en voz alta sobre cómo combinar el turismo con el respeto a los residentes y la adopción de medidas de contención que no sean antidemocráticas. A uno no le molestan los turistas en su ciudad. Dejan dinero, dan alegría y uno se entretiene observándolos, que es como si se observara a sí mismo. Le gusta uno a mucho estar dentro de un bar y ver con qué cara se asoma un turista al interior, una mirada rápida a las mesas, a los camareros, a la clientela; puede hacer una seña a su acompañante y decir con la cabeza 'entramos' o puede desistir. Si uno fuera el dueño estaría tentado de salir corriendo y preguntar al visitante, "¿oiga, qué fue lo que no le gustó?". A lo mejor la respuesta era: "No quería sentirme observado por ese señor calvo". Uno se ve también de turista cuando cambian/cambien las tornas. A veces acertar es cuestión de suerte.

 El Tribunal Constitucional acepta la renuncia de uno de sus miembros de participar en la sentencia del procés. En una conferencia en Granada en el año 2017 Antonio Narváez comparó lo de Cataluña con el 23-F. Hizo bien porque sería un motivo de recusación y de impugnaciones y más retrasos. Por una parte la sociedad quiere escuchar a los jueces, esos seres superiores que tienen la última palabra. Por otra, estos tienen que ser tan extraordinariamente comedidos que sus conferencias pueden ser harto frías y profesorales. El propio juez tiene que buscar el equilibrio. En caso de duda, abstenerse de entrar en terrenos resbaladizos.

 Lee uno en LNE que se produjo un frenazo en la vacunación del covid por la indecisión sobre los grupos prioritarios. Y que las denuncias de irregularidades por saltarse los turnos siembran dudas en la estrategia, cayendo a la mitad el ritmo de 15.000 dosis por semana. Es lo que ocurre si se pretende que todas las decisiones se tomen en asamblea y por mayoría cualificada. A uno le gusta el dicho de que lo mejor es enemigo de lo bueno. No todo se puede someter a procedimiento y que no haya excepciones. No es razonable que el criterio sea que se vacunen todos los de 89 años desde Vegadeo hasta Colombres y después los de 88, y después los de 87,pero toditos, sin excepciones. Y después los hipertensos, y después los diabéticos. Por pura cuestión práctica si vas a vacunar a un pueblo a un señor de 89 años y en esa misma población hay otro de 82 y un diabético de 60 se aprovecha el viaje. Hace falta sentido común y que los políticos de la oposición no den excesiva cancha a estas minucias.

 Publica LNE que el año pasado aumentó la recogida selectiva de basura orgánica (cubo marrón) en Asturias. Uno, sin embargo, es pesimista por lo que ve alrededor. Para que este barco de la recogida selectiva llegue a buen puerto hace falta que el engranaje fu
ncione perfectamente, pero uno ve la botella medio vacía. No siempre se recicla en las propias casas. No se quiere sufrir la molestia de guardar en casa un día el tipo de basura que no toca en esa fecha. Si se selecciona, no se mete en bolsas de los colores adecuados, por ahorrar las familias unos céntimos en bolsas específicas. Los cubos comunitarios pueden resultar insuficientes, por lo que quedan algunas en el suelo. Los operarios de los camiones trabajan con prisas, con iluminación deficiente que no permite ver claramente el color de las bolsas...Uno no ve que sea posible avanzar solo por las buenas. Si fuera técnicamente posible, uno sugeriría que se volviera a mezclar todo y que lo separen las máquinas ya que los hombres no somos capaces.

 Aumenta el clamor para soltar a Riopedre, el exconsejero encarcelado de 81 años. Uno de los requisitos para la excarcelación es reconocer el delito. Riopedre sigue insistiendo en que es inocente. Es imposible a esas edad no ser terco. Riopedre anecia.


2021/04/04

DE FACEBOOK (15 y 16 de febrero)

 El exministro Jorge Díaz, habitual de La Razón, recordaba que "de los 40 años transcurridos, 33 lo fueron con gobiernos nacionalistas y los siete restantes con dos tripartidos de izquierdas. Solo el nacionalismo -ahora separatista- ha tenido la confianza de los catalanes para autogobernarles". Es así, pero lo consiguieron con métodos democráticos. Se podrá pensar en si el uso de la educación y de los medios de comunicación a su alcance determinan el voto del pueblo catalán y de cualquier pueblo, pero los partidos no nacionalistas, desde los gobiernos centrales, tuvieron oportunidad de no ceder a las exigencias nacionalistas por un puñado de votos para sacar los presupuestos anuales adelante. Ahora ya es tarde. 

Antes de conocerse el resultado, LNE sondeó a algunos asturianos residentes en Cataluña y temían un auge del independentismo. Algunos manifestaban su intención de cambiar de residencia. Uno cree que, más allá del sentimentalismo, o incluso después de analizar la racionalidad de las fronteras, ningún español (incluso un nacionalista español) abandona Bélgica por estar de acuerdo o en desacuerdo con el conflicto de los flamencos y lo valones, ni se va de Quebec por lo que pueda pensar del derecho de esta región a la independencia de Canadá. El ciudadano asturiano se irá de Quebec, de Bélgica o de Cataluña si la inestabilidad política afecta a la seguridad ciudadana o a su bolsillo o a la enseñanza de los hijos o si ve imposible desenvolverse en catalán, francés o flamenco. Si uno decide vivir en Portugal, es porque le merece la pena, aunque los ciudadanos españoles no puedan disfrutar de los mismos beneficios que los portugueses (si hubiera tal diferencia). Por lo mismo, si una Cataluña independiente tratara a los españoles peor de lo que Portugal trata a esos mismos españoles, si así fuera, habría un motivo razonable para marchar. Si no, no. 

Los dueños de edificios históricos no están obligados a repararlos, establece el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Una sentencia sobre la torre de Soto de Aller fija que es responsabilidad de los poderes públicos mantener los centenarios bienes culturales en declive. Está uno pendiente de conocer el alcance de esa sentencia, novedosa en el campo de la conservación del patrimonio. Los poderes públicos decidían lo más cómodo y lo menos gravoso para las arcas públicas: que los dueños conserven correctamente y a su costa el añejo patrimonio que detentan, pero mientras tanto los poderes públicos elaboran las listas de bienes a conservar sin poner un duro. La alternativa sería la expropiación del bien, pero eso cuesta. Este u otros asuntos similares llegarán al Tribunal Constitucional.

Pedro de Silva resume con su concisión y ponderación habituales un sentimiento en relación con la conservación del lobo. 

Hace unos días Ramiro Fernández, casado en San Miguel, le regaló a uno (¡muchas gracias!) un libro de cuentos de Jesús García García, natural de esa aldea. Cuentos de güilu. Están escritos en el lenguaje asturiano de la zona y recopilan narraciones verídicas, al menos algunas, al decir de los vecinos. El primer cuento (cuintu) se titula 'Sultán' y narra las aventuras de un perro pastor que se las vio con los lobos y salió victorioso por su evidente superioridad intelectual y moral: "el l.lubu, aunque tenga más fuercia, sabe que ye un l.ladrón y tien mala concencia; por eso nun resiste a un pirru esfotéu en sí mesmu". 


El cachopo tienen mala fama entre los críticos gastronómicos y demás entendidos culinarios. Sin embargo a uno le encanta. En el menú de la boda de uno estaba en la lista de platos. Venía gente de fuera de Asturias, y aunque hoy el cachopo es conocido en España, antes no lo era tanto. A Juan Luis Suárez Granda, escritor, gastrónomo, exprofesor, no le gusta el cachopo. Dice que es para cambiarse de acera cuando le preguntan por él. Parece que no es maridaje fino esa combinación de una loncha de queso, con unos champiñones, un golpe de nata líquida y un par de filetes de ternera rebozados. Bueno, pues uno continúa apuntándose al cachopo, en contra de la opinión del gastrónomo de guardia. El crítico nació en 1943. Al repasar su vida, da cuenta de otros aspectos u opiniones reveladoras: "Llevo 16 años con mi novia" (¡Mi novia!)". O "cuando me jubilé echaba de menos a los alumnos, no a los compañeros, que eran infumables". Non comment. 

LNE recuerda que el hotel El Algarrobico, construido en la doble ilegalidad de vulnerar la Ley de Costas y una Ley de espacios protegidos, sigue acumulando sentencias en su contra desde hace dieciocho años, pero sigue en pie. Uno desearía que el derribo no costase nada a las arcas públicas. Y si ese es el motivo de no ir directamente con las palas para restablecer la justicia, bien hecho. Si se esperaron dieciocho años, se pueden esperar otros dos.

Murió el general de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo. Para uno es el de Intxaurrondo, el del caso Lasa y Zabala, pero un es lector del El País y es lo que destaca y con lo que uno se queda. Sin embargo, La Razón hace hincapié en otro dato, además de la condena por Lasa y Zabala: dirigió la operación de Bidart, que impidió que ETA pudiera atentar contra la Expo y los Juegos Olímpicos. Para La Vanguardia es el general de los Gal. Para El Periódico de Catalunya también con otros palabras. El Mundo también destaca especialmente la guerra sucia, pero arrima el ascua a su sardina al recordar que el caso lo destapó ese periódico. Menciona también sus éxitos en la lucha antiterrorista y el apoyo de los gobiernos socialistas. Es importante leerlo todo y cada uno que se quede con lo que quiera. 

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Lee uno en El País Semanal que el fotógrafo Fernando Moleres lleva desde el año 2014 haciendo (quitando, que dirían los gallegos) fotografías para un gran proyecto que llama 'Antropoceno' que pretende reflexionar sobre la desmesura constructiva del hombre moderno. Antropoceno, nombre original, la era del hombre. Pese a esa desmesura, uno y su familia, después de picar aquí y allá por varios lugares costeros, se quedan con Benidorm, concretamente con ese edificio en tercera línea de playa donde se suele alojar. En cinco o seis minutos, armado con la sombrilla y con la silla, sentará sus posaderas en la playa y leerá -pese al gentío- hasta las doce, hora tope para evitar la máxima exposición solar. Previamente, al poco de amanecer, habrá caminado cerca de dos horas a buen ritmo por los paseos de Levante o de Poniente o por alguna de las colinas próximas. Antes de comer irá a tomar algún vino, que acompañará con esas tapas de cortesía en alguna tasca del Benidorm antiguo. Por la tarde, siesta y otra sesión parecida de lectura y chapuzón hasta que el sol se retire detrás de algún rascacielos. (Un error lamentable algunos de primera línea, que dan sombra a la playa al atardecer). Ducha. Cena. Paseo. Casi todo lo que hay que ver por los alrededores ya se vio años atrás. Se cumple el objetivo de no hacer nada. El último año no pudo ser. Espera uno poder sumarse pronto a esos millones de españoles equivocados que pueden elegir oferta de restauración y descanso vacacional sin necesidad de coger el coche u otro transporte todos los días de calita en calita buscando el chiringuito guay de la playa recóndita. Por la sostenibilidad. 

Reflexiona Javier Marías, también en El País Semanal, sobre la incapacidad colectiva de reconocer ciertos peligros: un gobernante funesto, las inconsciencias individuales que acaban siendo colectivas ante la pandemia o ante la nevada madrileña. Quizá Benidorm y su modelo como peligro (esto lo dice uno, no Marías). Uno está en medio del peligro y no lo ve, pero la construcción en vertical y la abundancia de oferta lograron que muchos pudieran saber qué es irse de vacaciones. 

La periodista Pepa Bueno está a punto de presentar un libro sobre la experiencia de algunas víctimas del atentado terrorista de la casa cuartel de la guardia civil en Zaragoza en 1987. Cuenta la historia de dos hermanos que perdieron ahí a su padre y a otra hermana pequeña. A los ochos meses su familia se desentendió de ellos (o entendió que no podía acogerlos) y tuvieron que ingresar en un colegio de huérfanos. No se recuperaron del todo del atentado y del abandono. Hasta ahora los hermanos casi nunca volvieron a hablar de su experiencia. Uno conoció a una víctima, conductor de un general asesinado, cuyo coche resultó ametrallado. Tampoco habló nunca del asunto, pese a haber compartido cafés en otro tiempo y tenido mucha confianza. Anticipa Pepa Bueno que este atentado la pilló de estudiante de Periodismo pero que no lo recuerda pese a su magnitud. Sí recuerda el próximo en el tiempo atentado de Hipercor y que en algunos círculos de la izquierda se respetaba a estos terroristas que habían acabado con Carrero Blanco. Ella no. Uno tampoco. ¡Ay!.

¿Qué decir de original de las elecciones catalanas? Que el avance del independentismo es lento pero inexorable y que cuando el porcentaje de votos ronde el 60% la independencia será imparable. El mundo seguirá. La tristeza pasará ¿Alguien sigue triste por la independencia de los países americanos de habla hispana? Los votos de partidos exclusivos de Cataluña se mueven de elección a elección punto arriba o punto abajo entre ellos, pero siguen rebañando votos de antiguos votantes no independentistas. El ponderado Illa recibió los votos más moderados del centro derecha. Los más extremistas, los que ven tibio al PP, se fueron a Vox. En cuanto al voto económico, el votante fiel de izquierdas votó a un partido de izquierdas (catalán o españolista), el votante fiel de derechas a uno de derechas (por el momento solo españolista) y comerciantes y clases medias pensarán que España nos roba y saldrán mejor en una Cataluña independiente. Curioso que no haya una extrema derecha catalanista. No la hay ahora, pero después de la independencia, no van a ser una excepción en Europa. Tendrán su Vox ultracatalanista. 

En la política de andar por casa LNE recoge unas declaraciones: "Soy el primero al que le gustaría agilizar este proceso pero los tiempos en la Administración son lentos y el rigor y una estricta observancia de la legalidad deben guiar cada paso que demos”. ¿Qué más da quien lo haya dicho y sobre qué? ¿No son declaraciones absolutamente intercambiables?

LNE habla de los grandes números de la reconstrucción: los 13.800 millones que llegarán de fondos europeos; el parque eólico marino de 250 Megavatios y otro terrestre de 100 que pretenden en el Musel un consorcio de Enagás y Naturgy con hidrógeno verde; 500 millones de euros de almacenamiento de energía que promueve TSK; los cincuenta millones que pretende invertir Fertiberia en Corvera; los 495 que invertirá la papelera Ence en Navia. Son cantidades abrumadoras, y las habrá mayores. Ante ellas uno se muestra empequeñecido e incapaz de comprender. Si le gustara el cante jondo, se lanzaría a entonar "¿Quién maneja mi barca, quién?"

Florentino Fombona, hombre polifacético, hasta alcalde durante poco tiempo en Noreña dicta sus memorias a LNE. "Cuando vino la democracia me presenté por UCD, después de que me hubiera venido a buscar Alianza Popular. Salí de número dos y cuando dimitió el alcalde, por luchas internas, quedé en funciones. Lo acabé dejando porque no iba con mi forma de pensar. En la política quería hacer cosas. También lo dejé por razones familiares: mi mujer estaba disgustada por los líos que se organizaban”. Daría uno algo por repescar de la hemeroteca qué razones dieron en aquel momento él o su partido para explicar la dimisión. Las memorias son un género entretenido que invitan a desconfiar de un presente lleno de disfraces, de antroxos. 

Lee uno en LNE: "Accionistas contestatarios exigen cambios en la cúpula y la gestión de Danone. El enfado con la marcha del grupo lo manifestó primero el fondo inversor londinense Blueblell Capital Partners, que exigió la sustitución del presidente y (...)A la exigencia de relevo de Faber por parte Blueblell se ha sumado ahora otro accionista, el fondo estadounidense Artisan Partners, que es el tercer mayor inversor en el grupo (posee más del 3%) y ha exigido
una revisión de la estrategia". ¿Ay, quién maneja mi barca, quién?





2021/04/03

DE FACEBOOK (13 y14 de febrero)

Hoy hizo uno un viaje autorizado para llevar suministro y medicinas a la madre (y algo de compañía). Mientras cogía color y olor la clásica tortilla semanal, en TVE1 Jesús Cintora en su programa 'Las cosas claras' no paraba de insistir en la condena del cantante Pablo Hasél (con tilde ???) contraponiéndola a la libertad de Rodrigo Rato y su autorización para viajar al extranjero. La condena al cantante es por incitación a delitos de terrorismo, entre otros. Quiso uno formarse una idea propia buscando en la web la concreta canción que desencadenó la condena pero no la encontró en la maraña de enlaces que aparecen. Si alguien lo puede chivar... Busca uno en general informaciones sosegadas. Le abruman a uno las constantes denuncias y en particular los tonos denunciantes o denunciadores. Claro que siempre cabe refugiarse en la 2 o en el silencio. 

Lee uno en LNE: "Muere un niño de 11 años en Vitoria al caerle parte de la fachada de un edificio encima", que se desarrolla así: "Un niño de 11 años falleció este jueves en Vitoria como consecuencia de las heridas sufridas al caerle encima parte de la fachada de un edificio de la calle La Baranda, en el barrio de Lakua-Arriaga. El suceso ocurrió a las nueve y cuarto de la mañana, cuando al parecer el menor se había encaramado al muro y una loseta de hormigón que remataba una columna del vallado se le vino encima y cayó sobre su pecho". Buscó uno en algún periódico vitoriano por si aclaraba algo y detalla que cayó una loseta de un muro. Hay foto de otra loseta, que permite hacerse una idea. Uno desearía que el dueño del cemento no fuera declarado responsable. Ocurre esto hace cincuenta años y no pasa nada. ¿Quién sabe qué responsabilidades pueden desencadenarse en la actualidad?

 "Tercera dimisión de un alto cargo de Educación en menos de dos años. Cristina Vega Morán dejará, por problemas de salud, la Dirección General de Centros cinco meses después de ser nombrada". Siendo Cristina oriunda de Campomanes y vecina de Lugo de Llanera uno desea que la noticia sea falsa, que el abandono sea por alguna discrepancia política o por intenso hartazgo, no por un problema de salud.

 Publican estos días los periódicos abundantes informaciones con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Hoy en LNE recogen las declaraciones de Victoria Álvarez Martínez, Bióloga del Laboratorio de Genética del HUCA: "Es estupendo colaborar y trabajar codo a codo con los hombres”. Intrigado por tales declaraciones, va a la letra menor y encuentra esto: "está convencida de que una mujer 'aporta alegría a un equipo de trabajo, y es estupendo que trabajemos codo a codo con los hombres, siempre colaborando'". Desde su punto de vista es estupendo y está convencida de que aportan alegría. Sin duda es una persona positiva. Uno tendría que tomarse su tiempo y hacer ejercicio de memoria para recopilar la lista de mujeres con las que trabajó y analizarlo con calma para no dejarse guiar por las últimas experiencias, por los últimos recuerdos. Había uno iniciado un repaso histórico pero desiste porque se trataba de dilucidad únicamente lo de la alegría. Y alegría no es la palabra con la que uno resumiría su experiencia. Tampoco tristeza. No hay una palabra ni una idea que sirva de resumen. Quizá confusión. Está uno confundido, como Dinio y la noche.

 "El matadero de Mieres recibe la licencia tras 37 años operando sin permiso". Se habla de un farragoso trámite administrativo que llevó dos años de trabajo. Si tanto trabajo dio y funcionó sin sobresaltos 37 años, uno piensa que podía seguir. Inconcebible de todas formas.

En las cien viviendas sociales de VIPASA en La Corredoria, además de importantes deficiencias constructivos o de mantenimiento -que se van a resolver- hay problemas de convivencia. Se van a resolver poniendo en marcha una oficina de intermediación comunitaria dirigida por la asociación Trama. Añade la noticia que este tipo de programas –que ya funciona en otras comunidades de viviendas de Vipasa en Asturias– tiene como objetivo “dotar a las personas del parque público de viviendas en alquiler de las habilidades y formación necesarias para la mejora de la vida comunitaria, la resolución de conflictos, la gestión común de la comunidad de vecinos, y el fomento del ahorro energético, mejorando el confort y previniendo la aparición de situaciones de pobreza energética”. Emplaza uno al reportero a que averigüe dentro de un año qué consiguió Trama.

 No quiere uno asociar noticias pero por unidad temática coloca a continuación algo leído en El Periódico de Aragón y es que los gitanos son blanco de los ultras en Portugal. Por lo visto André Ventura es el líder o un líder de la ultraderecha portuguesa y acusa a los gitanos de "evitar la integración de forma deliberada". Es peligroso estar de acuerdo en algo con la extrema derecha, pero uno hace una pregunta: ¿creemos que los gitanos o algunos gitanos evitan la integración de forma deliberada?. Uno cree que sí. ¿Y los chinos? Eso tiene uno que pensarlo porque llevamos pocos años de convivencia, pero tiende a pensar que también aunque hay una mayor predisposición a la integración escolar. ¿Y los sudamericanos? No. Muchos tienen menor capacidad económica pero se integran en las costumbres, en el trabajo, en el ocio. ¿Y los senegaleses? Necesitamos algo de tiempo, pero el islamismo puede ser una barrera.

 Carmen Lumbierres es una politóloga maña que escribe en el Periódico de Aragón cosas tan atinadas como esta: "Si la princesa Leonor se va a estudiar a Gales, si la televisión pública estatal emite un rótulo más que desafortunado, si Salvador Illa se ha hecho la PCR antes de entrar a un debate, si una asesora de la ministra Montero hace funciones de niñera, y así la actualidad se sucede en una serie de anécdotas elevadas a la categoría de esencial y en una espiral de acción-reacción, de vómito de emociones. Nos enganchamos más rápidamente a cualquiera de estos titulares que al acuerdo entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales en considerar a los repartidores como asalariados. Frente a las primeras noticias nuestra reacción es inmediata, no necesitamos tiempo para elaborar una respuesta ni siquiera para ampliar la información, nuestro posicionamiento es a favor o en contra. Nos convierte en seres sencillos, dicotómicos, obligados a posicionarnos ante las decenas de titulares diarios que vamos acumulando como el escarabajo en que se convierte Gregorio Samsa, distorsionando su verdadera identidad. Nuestra esencia como seres deliberativos no es esa. Las prisas o las intenciones de otros no nos deben llevar a ser meros transmisores de su opinión". No hay tiempo de leer todas las opiniones sensatas que se publican y se enfrasca uno en anécdotas. O hace falta mucha disciplina y organización para no perderse.

 El juez de la hostelería del País Vasco se lució, no en su resolución (que uno no leyó) sino en sus declaraciones a vuelapluma. Un aforismo jurídico establece que los jueces deben hablar a través de las sentencias (y no de otra forma). Este juez, en su perfil de WhatsApp tenía o tiene una canción de Morrison titulada 'No more lockdown', que en castellano se traduce por "No más confinamiento". El Gobierno Vasco está adoptando una sorprendente actitud respetuosa con el revés judicial, quizá impronta de la seriedad que transmite Urkullu. Se habla de la predisposición del juez en contra de las medidas restrictivas. Uno puede tener sus ideas, el juez también. Sus argumentos pueden ser fundados, pero el perfil no ayuda. El perfil que uno pone en su página de WhatsApp, de Facebook o de una red social no son neutros. Uno está pendiente de cambiar el suyo para ajustarlo a su nueva situación, pero no encuentra el momento. Está deseoso de dar con una obra, a poder ser una zanja y apoyarse en una barandilla a contemplar el avance, pero las tan estrictas normas de seguridad le impiden a uno acercarse a la baranda y lograr el fotogénico objetivo.

 En Expansión lee uno que la Bundesliga eleva su big data para enganchar al fan. Ahora uno no ve los partidos sino que los lee, un poco enganchado por esos comentaristas que afirman que el jugador fulanito de tal leyó bien el partido o no lo leyó. En tiempos uno miraba al fútbol y sacaba la conclusión de que Bermejo jugó bien o Sigüenza fue un coladero, pero ahora está uno pendiente del porcentaje de posesión del balón, del número de disparos con la pierna izquierda o de los kilómetros que recorrió un jugador, y ese gran bosque de datos no deja ver el árbol. Le puede parecer a uno que su ídolo jugó un gran partido pero en cuanto sale en pantalla alguna estadística queda uno chafado.

 Está uno tan preocupado por la familia y ex familia de Jesulín que no le sale una frase coherente al respecto. Apoya uno a la madre (de uno): "Esa Belén Esteban ye una escogotá". Y si la familia de Jesulín la apoya, unos escogotaos.

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Hace uno una lectura aleatoria de la prensa. Hay artículos que lee por encima, comenzando por el penúltimo párrafo o por el cuarto, y luego los lee enteros o, por el contrario, los descarta. De otros lee solo los titulares. Otros los lee de cabo a rabo dependiendo de qué se traten o quién los firme, sea una noticia o un artículo de opinión. Por el contrario, por otros pasa de largo, por ejemplo de los de Esteban Greciet, todavía más nostálgico que uno. Pasa eso con los periódicos que frecuenta. Más difícil es acertar si tiene la oportunidad de leer un periódico que se salga de los habituales y a lo mejor pierde algo realmente notable. Mala suerte. 

En la pantalla lee uno los periódicos por riguroso orden de paginación, pero en papel no siempre lo hizo así. Durante mucho tiempo tuvo la manía de comenzar por atrás, otras veces por los deportes y, cuando hay prisa, por las esquelas, no sea que incluya las noticias de un funeral al que llegaría tarde si se leen por la noche. Aunque uno haya seguido el orden informático indicado, hoy comienza diciendo algo de una carta al director situada más bien hacia el final de periódico. El incombustible allerano Ricardo Luis Arias recuerda una excursión de hace muchos años por el valle del Huerna en una carta que titula "Aquellos paisanos del valle del Huerna", que para los que somos del Pajares es "el otru valle". https://mas.lne.es/.../aquellos-paisanos-valle-huerna.html. De su interesante carta se queda uno con un detalle, y es que Manolín 'el Vivo', de La Cruz, hacía un arroz caldoso con chorizo de muerte. Mucho tiene comido uno ese plato de joven, y nunca más. Hay una comida asociada a la infancia, y ese es uno de los platos, o simplemente unas patatas guisadas rojas sin nada, o con arroz, rojas también. O esas farinas para cenar, con leche, que uno se entretenía haciendo un agujero en el centro del plato al estilo del cemento y la arena que los albañiles mezclaban dejando un hoyo en el medio en el que echaban calderos de agua que nunca desbordaban la masa para deleite de los espectadores ojos infantiles. Nunca comió uno unas patatas mejores que las guisadas en una cabaña en La Palanca, un prado de unos parientes por encima de La Romía. Patatas guisadas en la trébede negra que colgaba de aquellas cadenas mientras crepitaba el fuego de la leña. En aquellos tiempos no molestaba que los pastores olieran a sebo ni la ropa a fumo. 

En las páginas de sucesos lee uno que un hombre mata a hachazos a su mujer. Hay sucesos que uno enlaza indefectiblemente con otros. A hachazos mató su yerno al mejor profesor que uno tuvo en toda su vida, Don Isaac. Su asesino sigue en la cárcel sin permisos, que uno sepa, pese a que el crimen tuvo lugar en el año 2002. Además de que era del pueblo, era un profesor de francés único. Todos los días había que llevar diez frases traducidas del español al francés y del francés al español pero lo que le hizo único eran aquellos debates sobre un tema cualquiera que se comenzaban en francés e indefectiblemente acababan en castellano porque no salían las palabras y uno quería expresarse.

Lee uno una noticia del diseñador Arturo Obegero. Los diseñadores pueden darle la vuelta a cualquier cosa, hasta a la lingüística, porque no ve uno cómo se puede llegar a escribir ese apellido con b y con g. En el listado de apellidos del Instituto Nacional de Estadística no aparecen o hay menos de cinco, por lo que no se reflejan para preservar el secreto estadístico. 

El Director del Museo de Bellas Artes, unánimemente elogiado por su dinamismo al frente de la pinacoteca, roza un cuadro con el dedo, ¿pero quien se atreve a cantarle la canción de Serrat?

Niño, deja ya de joder con la pelota.

Niño, que eso no se dice,

que eso no se hace,

que eso no se toca.

Comienza uno a leer un artículo de Roberto Granda contra el bable. De mano llamar bable a lo que se habla en Asturias o hablaba o quiere que se hable o quiere que se oficialice implica hoy una toma de posición. Hace uno una lectura salteada y lee hacia la mitad "...no sólo se da pábulo y billete a analfabetos funcionales, juntaletras sin talento, ágrafos en español, profesores ociosos de plaza y pesebre...". No sigue uno leyendo. Busca en internet quién es Roberto Granda y parece ser Roberto Hernández Granda, fustigador de Vox contra la oficialidad de la llingua. Uno puede estar a favor o en contra, porque motivos hay para sostener ambas posturas, pero uno quiere leer argumentos, no babayadas. 

Entrevistan a Félix Romero, Director de Medio Ambiente de Castilla-La Mancha, cuyo gobierno se posicionó a favor de la protección del lobo. Se agradece su claridad: "Hay que superar la visión de que el lobo es dañino y que debe matarse para que la sociedad rural se tranquilice". Fuera eufemismos. Eu-femí, bien hablar. Quizá voz onomatopéyica, ffffffffff el efecto de soplar, origen del habla. ¡Quien supiera todas las etimologías para hablar con más propiedad!. 

Admirable la elegancia del rector derrotado Santiago García Granda, sin matices, sin reproches. “La Universidad de Oviedo queda en buenas manos. Es un momento feliz para la Universidad y para mí como rector. Creo que hemos hecho una campaña muy limpia. Los resultados son ajustados pero suficientemente claros. Me pongo a disposición del nuevo equipo. Yo me pongo como un profesor más a su disposición para hacer una Universidad mejor". 

A partir de abril el Principado pretende aplicar 100.000 vacunas semanales. Para ello, se lee en LNE "la Consejería de Salud proyecta tener en danza a 70 equipos de vacunación". Ese compromiso exige un imponente esfuerzo de organización y coordinación. Uno espera que movilice a técnicos y enfermeros pero que no los tengan en danza. Es posible que esa sensación la pueda tener alguno de los enfermeros cuando un día coincida que le manden al pueblo de Sotillo de Abajo y ya estén vacunados o se produzcan malentendidos. Alguno habrá ante tan imponente tarea. Cundo se informe de ellos, estaría bien que fueran anécdota y no categoría.

Don Javier Gómez Cuesta, párroco de San Pedro en Gijón, fue uno de los formadores que tuvo uno en Covadonga. Le siguió la pista hasta hoy, que se encarga también de las necrológicas de los curas que van muriendo. Toca la de Senén Rodríguez, a quien uno no conoció. El recién fallecido asumió alguna tarea administrativa. "Coincidió con la transformación copernicana de las oficinas y la aparición de las nuevas técnicas que provocaron el paso de la olivetti al ordenador". En esa época de transición administrativa coincidió uno con una mujer que había sido apartada de Renfe después de haberse casado con un ferroviario. Parece mentira, pero esa norma existió. Con la llegada de la democracia, las afectadas demandaron en Magistratura y ganaron el derecho al reingreso, y quizá hasta les reconocieron la antigüedad, pero a la hora de jubilarse, la Seguridad Social les pedía los años mínimos de cotización. Aquella mujer no los tenía y uno la encontró trabajando más allá de los 65 años. Ella, que malamente se arreglaba para las labores clásicas del papel, tener que iniciarse con el Word implicaba marchar para casa 'con la cabeza como un bombo'. Volviendo a las necrológicas, alguna vez le comentó uno a don Javier que en tal necrológica no había aludido a algún hecho escabroso o dudoso de algún colega. "Hombre, hay que dejar un buen recuerdo". Cuando de este cura dice que era "riguroso, hasta con exceso, en la limpieza, en el orden y la responsabilidad", uno se hace una idea de cómo era. 

Dice esto Guitián sobre el año 1 de la pandemia en un artículo que titula "Rutina": No sé si a usted, que tiene la paciencia infinita de leerme, le ocurrirá lo mismo que a mí. Uno siempre se cree especial, distinto, hasta que alcanza la leve sabiduría de saberse igual que los demás. Pero digo, decía, que no sé si le ocurrirá eso que me ha pasado ya muchas veces en este último año de encierro y reclusión, que te despiertas de madrugada y te preguntas a ti mismo, angustiado: ¿qué día es hoy? y la respuesta es terrible, aún más angustiosa que la pregunta: hoy es ayer. 

En la prensa nacional Iberdrola inserta una página entera de publicidad anunciando la final femenina de la Copa del Rey. ¿Oportunismo? Será, pero lo anuncia. El País la intercala en las páginas de información internacional, El Mundo entre las páginas de información electoral, ninguno en las páginas deportivas. Mejor, así da lugar a múltiples interpretaciones y se habla de Iberdrola y del partido. ¿Que los anuncios de detergentes son malos desde siempre? Es igual. Lo importante es que nos quedamos con el nombre. ¿Viste que malu ye el anunciu de Bilore?


El País incluye un primer plano de los principales candidatos. Uno cree que buscó una imagen entre descriptiva y amable de cada uno de ellos, pero habrá quien lo vea de otra manera. 

Julio LLamazares habla en El País del amor en los tiempos de covid. Intenta uno recordar durante cuántos años regaló algo o se lo regalaron por el día de los enamorados y no tiene ni idea, pero es fácil que uno haya dejado de regalar antes, de lo cual no deben sacarse más conclusiones que la escasa imaginación propia para algunos aspectos de la vida


 

2021/04/02

DE FACEBOOK (10 a 12 de febrero)

 Lee uno en La Voz de Galicia que Alemania insta a los políticos a dar ejemplo y no colarse en las vacunaciones. Esta noticia le devuelve a uno el orgullo de ser español y europeo. Está bien enterarse de que estas cosas ocurren también en la modélica Alemania. Cree uno que muchas veces nos flagelamos de más.

Ayer contaba uno algo de la música y los poetas. Imposible que nadie de La Voz de Galicia leyera lo escrito por uno ni viceversa porque los escritos se tuvieron que cruzar por el camino, pero quiso la casualidad que La Voz de Galicia, y a lo mejor los periódicos de su cadena, hablaran de un libro que reivindica la labor de los poetas en la música de Joan Manuel Serrat. Uno se queda con 'La Saeta' aunque no sea tiempo de ellas. https://youtu.be/4qWuJ7sjKTk (por cierto, en la dicción inicial la voz de Serrat recuerda a la del humorista Eugenio).
Rogelio Reyes glosa en la tercera de ABC a Pérez Galdós en una columna titulada "Patriotismo de dos espíritus libres", que son el poeta Cernuda y el propio Galdós, al que toma como referente moral. El autor entiende que Galdós es el mejor novelista español después de Cervantes (los asturianos ponemos a Clarín por su Regenta, pero no discutamos por tan poca cosa) y recuerda que fue un autor muy criticado incluso por contemporáneos nuestros como Umbral, Rayuela o anteriormente por Valle-Inclán. No se aguantan en el ABC al glosar a Pérez Galdós sin traer a colación el patriotismo. Uno lo encuentra un tanto forzado.
Los ciclistas están soliviantados con la postura Froome, que gana en aerodinámica pero aumenta la peligrosidad, lo que llevó a la Unión Ciclista Internacional a prohibirla. Por lo visto ya la utilizó Perico Delgado en un descensor en el Tour. El deporte y la vida son una continuo aprovecharse de los huecos de la normativa para sacar ventaja. Ocurrió hace unos años con un descenso del Sella cuando una pareja se echó la piragua a la cintura y corrieron islote adelante para ganar unos metros a los que bogaban por el río. En cuanto se prohíbe una técnica, el ingenio humano no tarda en dar con otro.
Dice ABC que muere un joven sanitario asturiano tras enfermar de Covid. Concreta que falleció por las secuelas, pero LNE indica otra cosa. "El misterio que aún rodean (sic) las secuelas tardías del virus hacen imposible descartar ninguna hipótesis. El atípico caso de Riesgo terminó en la UCI del HUCA, donde hace dos días se confirmó su muerte. Su familia ha autorizado la autopsia y aguarda a sus resultados para saber la causa exacta del deceso. Por ahora, prefieren no vincular el virus que superó el joven al óbito. Según apuntó Héctor Fabio Vega, Pablo Riesgo tenía una PCR negativa. “Ni en el HUCA saben qué pasó. Hasta dentro de cuatro meses no se sabrá”, indico el joven, amigo y compañero de Riesgo". FIN. Cuando se conozca la versión oficial ¿quién se acuerda de lo que publicó el ABC tan precipitadamente (aunque acabe siendo cierto)?
Lee uno que murió Agustín Navarro, que fue alcalde socialista de Benidorm. No le sonaba a uno y eso que es un habitual de esa ciudad vacacional, pero está uno en Benidorm de paso, ajeno a sus movidas políticas, solamente pendiente del tiempo, de si hace aire, de en qué terraza se puede tomar algo, de si nos retiramos de la playa un poco antes o un poco después, de si vamos a algún sitio hoy, de cómo será la paella del día, de a ver si en el desayuno de mañana se resiste uno al beicon. A veces consultaba un periódico local para que le sonara algo. Piensa uno si los inmigrantes que viven y trabajan en Asturias están tan preocupados como uno lo está de Benidorm cuando vacaciona allí. Si son/somos islas, indiferentes a lo que ocurra a nuestro alrededor, cuando ese alrededor se sabe absolutamente pasajero.
Ya anunció uno que no iba a seguir el juicio de Bárcenas, lo que dicen unos, lo que dicen otros, las contradicciones, los faroles, pero uno sí ve los santos al ojear el periódico. Así, le sorprende ver fumando en pipa a José María Benítez de Lugo, uno de los letrados que participará en las sesiones del juicio oral. Se hace raro ver fotos de gente fumando en interiores aunque sea en un casa.
El País publica un reportaje que titula "El gran apagón de las fábricas en Galicia" con esta entrada: "El cierre de las plantas de Endesa en As Pontes, Gamesa en As Samozas y Alcoa en San Cibrao arrasa el tejido productivo". Si El País lo dice no tiene uno por qué dudarlo. Tampoco sabe si en proporción se produjeron más o menos cierres que en otras regiones y si tiene algo que ver que el Partido Popular gobierne Galicia desde hace lustros. Por concretar: desconoce uno qué forcejeos se produjeron antes del cierre, si las empresas pidieron ayudas al gobierno autonómico que fueron denegadas, si desde el territorio la política pudo hacer algo. Y por seguir concretando: si la información de El País tiene que ver con el color político del gobierno gallego, si el reportaje está teledirigido, aunque sea rigurosamente cierto su contenido.
Félix de Azúa, en su última columna maliciosa (los lectores de El País escriben ofendidos al Defensor del Lector por derechista y por apartarse de la línea del periódico) cuenta seguramente un chascarrillo y es que en los años 80 barceloneses, el editor y escritor Carlos Barral le invitó a afiliarse al Partido Socialista, pero en el partido nacional no en el catalán. Uno no sabe si es técnicamente posible. Esto a cuenta de la línea posibilista que siguió el PSC ¿y sigue (no está uno al tanto)?.
Cuenta LNE que personal municipal ayudará a tiendas y bares a repartir las ventas a domicilio. De momento queda uno confundido ante tamaña originalidad. Hasta ahora uno conoce gente que encarga la comida en un bar y se la preparan en un táper, pero se buscan la vida para la entrega. ¿Está para esto un Ayuntamiento? A lo mejor le indican a uno que en Renania Westfalia o en Piamonte o en la ciudad de Nantes, sí, que estuvo no sé quién allí y es un servicio de mucho éxito. Entonces pasa uno de la perplejidad al aplauso. Incluso a preguntarse cómo no se instauró esto antes.
LNE publica un reportaje (no es la primera vez) de una casa autosostenible no conectada a la energía eléctrica. Pasa uno caminando casi todos los días junto a ella. El reportaje es completísimo, pero falta un detalle: el precio. ¿O da igual?
Afronta ocho años de cárcel por abusar sexualmente de una menor, hija de su pareja. ¿Cuántos abusos hay de hijas de la pareja?.
Había apuntado uno cuando se encontró el cadáver del infortunado palista de la nieve que no se había oído ni el más mínimo reproche de su familia por la tardanza en recuperar el cuerpo. Ahora publican una carta de agradecimiento a todos los servicios que trabajaron en la recuperación del cuerpo, incluso empresas privadas que mencionan.
Escribe el ex presidente del Principado Rodríguez Vigil que Riopedre es víctima de una discriminación. Uno ya se pronunció y con un pronunciamiento (sin sangre) vale. Uno procura no repetirse en los temas salvo que surjan nuevos datos o hechos relevantes. Al final de su carta dice R. Vigil: "Es público y notorio que el señor Iglesias Riopedre y yo procedemos de mundos muy distintos, pero me parece que por encima de la política, y de cualquier otro tipo de relación, cuando se observa una discriminación..." Se fija uno en lo de los mundos tan distintos de los que proceden. Riopedre perteneció al Partido Comunista pero fue consejero en un gobierno socialista; Rodríguez Vigil es socialista, quizá pata negra. El PSOE y el PCE siempre marcaron muy mucho sus diferencias de origen. Y no se olvidan. Los opositores seguramente no los ven tan diferentes.
Dicen los profesores universitarios: "Queremos dar clases e investigar, no hacer papeles". Esto lo oye uno muchísimo también a los profesores no universitarios. La pregunta es si esos papeles o algunos son necesarios o son superfluos. Antes de quitar un papel que se viene rellenando o una transacción informática, hay que ver que ocurre si se elimina ese trámite, no vaya a estar ligado a unos fondos europeos que hay que justificar o a una norma laboral que hay que cumplir y documentar o a lo que sea. La siguiente pregunta es: si son necesarios esos papeles y los profesores no tienen por qué hacerlos, quién los tiene que hacer, si un administrativo desaprovechado, si una contrata, porque si fuera posible un cuerpo común y flotante de auxiliares para la Universidad, todavía, pero no, tienen que ser de cada decanato o facultad o departamento o edificio. Nada de compartir.
Fernando Miranda escribe un artículo "El tiempo perdido". No importa de qué trata. A uno le recuerda una de esas canciones ahora imposibles de cantar porque no puede uno juntarse con nadie, cogerse por los hombres, ximielgarse a izquierda y derecha y cantar al alto la lleva: "Todó loqueté rondéee, morena mí-ia, tiempó perdi-ido" (Cuando yo fui a Covadonga) https://www.youtube.com/watch?v=sCEUnMoq5hg
Oleada de inspecciones de ERTE en Asturias. Miran hasta las comas, dice el titular. No cree uno que sea para tanto. Guarda uno secreto de confesión pero hace un par de días le deseó salud a un trabajador que le atendió y contestó: "Ya lo creo. No puedo darme de baja porque estoy de ERTE". Uno no es un ciudadano ni Kane ni ejemplar, y volverá en vez de denunciar.
José Luis Roca es el autor de una foto que ilustra la entrevista que LNE publica con Isabel Díaz Ayuso la presidenta de la Comunidad de Madrid. Incluye declaraciones interesantes pero se fija uno en la foto, que cuadra bien con la idea de iluminada que, para bien y para mal, se tiene de ella. Véase el chorro de la lámpara. Isabel Díaz Ayuso tiene una fotogenia dispar. Los medios afines la sacan atractiva, y los contrarios descuidada. Fotografía militante.

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Lee uno en LNE un artículo de Gonzalo García-Conde dedicado a la mujer trabajadora, por ser Fina Clemente, una tendera del barrio antiguo ovetense próxima a los cien años, objeto de un cuadro del poliartista Toño Velasco, que expone en el viejo caserón de san Francisco, sede de la Universidad de Oviedo. Casualmente pasó uno hoy por la exposición y se fijó en el retrato de Fina, pero pidió permiso al pintor para hacer una foto a algún
cuadro ("los que quieras"). Uno se fijó en el cuadro de la catedral y su plaza. ¿Podría ser naif? Un cuadro absolutamente contemporáneo de la plaza, con el repartidor de Glovo, el cura y posiblemente una feligresa a los estrictos dos metros de distancia, la Regenta también con mascarilla y un globo aerostático con los colores del Sporting. Toño Velasco incluye muchas veces una imagen provocadora, por ejemplo, en un cuadro de la Escandalera en tonos grises, destaca un perro verde.

También se fija uno en una foto que ilustra una noticia rutinaria del alcalde de Oviedo. El propio Canteli no se imaginaría cuando se presentó a la alcaldía que ser regidor era eso: posar con cuatro banderas y seguir la vida no con sus directos ojos sino, cual cavernario Platón, con las imágenes que llegan a través de dos terminales informáticos. Todo el mundo tiene intención de pisar más la calle, pero la diaria come la agenda.

El Ayuntamiento negocia con el Estado la adquisición de un palacio en la plaza del Sol. Algo dijo uno aquí sobre esos convenios casi siempre polémicos. Dice la prensa que en ese palacio hay unas oficinas de Instituciones Penitenciarias y otras de Telecomunicaciones, concretamente determinadas oficinas de Tráfico. Lo que no dice nadie es que todos los gastos los está asumiendo generosamente uno de los dos departamentos. El otro se niega a pagar (siendo también Administración estatal) porque no hay convenio interadministrativo regulador y el interventor no paga si no hay acuerdo, pero se beneficia de la calefacción, la luz,... Como no hay convenio, no se puede habilitar partida. Lo dicho, uno ve con prevención los acuerdos. Si no hay más remedio, que sean al mayor largo plazo posible para no andar en politiqueo barato cada dos por tres.

Las pintadas invaden nuevamente el barrio antiguo de

Oviedo (y supone uno que todos los barrios antiguos) pero el Ayuntamiento dice que no puede actuar porque algunos de los edificios son privados y necesitan permisos, bien por ser ajenos, bien por estar protegidos. Los pintores callejeros no mostraron tantos remilgos. Uno, si es propietario de un monumento pintarrajeado y el Ayuntamiento se ofrece a limpiárselo, le manda un Whatsapp de inmediato. Otra cosa es que quieran limpiar y pasar la factura, pero de eso no habla la noticia.

Podemos pide despenalizar el enaltecimiento del terrorismo y otros delitos. Uno cree que no hay que pasar por eso. Podemos sigue anclado en la mentalidad de la resistencia de los primeros años setenta cuando se pensó que algo habrán hecho los asesinados para merecerlo. A lo mejor no están tan de acuerdo si lo que se enaltece es el terrorismo de la triple A. Uno tampoco está de acuerdo en que se despenalicen las injurias al Jefe del Estado, sea un rey o el presidente de una república. En cuanto a la libertad de expresión, parecen excesivos las penas salvo si te meten unos simpáticos versos en los buzones del barrio diciendo que el tu fíu roxu salú al chigreru de la taberna payariega.

En Cambio16 lee uno un reportaje sobre la construcción de una gran presa en el Nilo que está llevando a cabo Etiopía y tiene en contra a Sudán y a Egipto, beneficiarios clásicos de la economía generada por el Nilo. Independientemente de las razones políticas y de lo que establezcan los

tratados internacionales (por cierto, de la época colonial), uno se queda con el detalle de si los criterios morales que impiden elevar una presa en la península ibérica sirven para oponerse a una presa en África, que puede implicar una sustancia la mejora del nivel de vida de sus habitantes (vamos a suponer que para la mayoría, no para las élites).

En qué quedará la sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco sobre los bares no se sabe, pero obliga a los poderes públicos a un extraordinario rigor en la adopción de las medidas que toman en cualquier materia. Uno sospecha que antes de aprobar una norma, será necesario

el informe de una consultora, por si el funcionario técnico está contaminado. Un informe de una consultora establecerá que serán cinco y no siete el máximo número de pisos en un barrio, que quince metros y no diecisiete la distancia desde el eje de una carretera comarcal a las edificaciones o que una repoblación forestal sea con sauces y no con carbayos. Se avecinan vacas gordas para las consultoras, que después de un tocho polivalente, en las conclusiones finales firmarán lo que se quiere que digan. Si algún día se vota una rebaja constitucional de la edad de voto a los diecisiete años, ¿cuántos metros de informes harán falta? Que vayan preparando los tochos que justifiquen que a los dieciséis años puede uno ser trans y no a los quince o a los catorce o coincidiendo con la mayoría de edad. Dicho lo anterior, la sentencia vasca tiene su lógica


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Murió Alberto Corazón, que diseñó un montón de logos, entre otros el de Cercanías. Uno vio muchos cambios de logotipos a lo largo de su vida, varios de la propia Renfe sin ir más allá. Cuando Renfe se comenzó a desgajar, cada superdepartamento (se llamaron Unidades de Gestión Diferenciadas, más tarde Unidades de Negocio) se hizo con su logo porque había que marcar paquete. En aquel tiempo no tuvo más remedio uno que ponerse al tanto de lo último en publicidad, que era el overbrand, algo así como un superparaguas (la marca Renfe) bajo la que se atechaban los negocinos. Uno se perdió por los cerros de Úbeda, pero vuelve. El personal recibe cada nuevo logo con una mueca próxima al hastío y un pensamiento 'Mejor nos pagaban algo más en vez de gastar esto en logos y en pintura'. Tiene que pasar el tiempo para valorar el gran trabajo de algunos diseñadores, que adivinaron que sus creaciones tendrían éxito y acabarían siendo queridas. Se dice que cuando creó el logo de Cercanías, los catalanes protestaron porque para ellos aquello son les Rodalies, de ahí que se girara unos cuantos grados la letra C. Supone uno que se habrá hecho con la aquiescencia de Alberto Corazón, porque ¡cualquiera toca un logo!.

Lee uno comentarios apocalípticos sobre el ataque de Televisión Española a la Corona a cuenta del rótulo que anunció que la princesa Leonor se iba de España. Uno ve simplemente una gracieta imprudente del rotulista, que le cuesta el puesto, no el trabajo (ni uno lo desea por ese fallo). No ve uno que el rotulista haya actuado bajo las órdenes de Pablo Iglesias. Es más, es posible que la remoción de su puesto haya sido no por el significado sino por el significante, y todo a instancias de la Real Academia de la Lengua, o el Instituto Cervantes, que habrán visto un uso inadecuado del verbo 'irse'. Irse de España se fue el emérito, que se fue (como se fue el Caimán para Barranquilla) sin billete de vuelta, no como el viaje de la princesa, que volverá a casa por Navidad, o antes. Irse denota intención de no volver a corto plazo. Está claro por qué tuvo que irse el rotulista. Por la gramática...parda.

Dice El País que desaparece un mural del artista Blu, que llevaba pintado en un edificio en las inmediaciones del Manzanares desde el año 2010. Parece que las obras eran necesarias y no consta protesta del artista, pero los artistas son muy suyos en lo tocante a los derechos de autor. Uno no contrataría nunca una obra que quedara incrustada en un inmueble. Una obra exenta, portable, sí. Uno sabe de la guerra que dio un artista poliédrico que había ejecutado una obra original en la ya derruida estación de Gijón próxima al Humedal. Cada vez que caí un azulejo había que pasar por taquilla, y no a sacar billete precisamente.

LNE da cuenta de la remodelación prevista en el Palacio de los Deportes. Ahí actuó uno una vez, pero fue en una inspección ocular con motivo de un robo. A uno le tocó defender de oficio a un caco que había robado algo una noche en el Palacio de los Deportes. Uno fue a reconocer el lugar para saber de qué se estaba hablando y se dio cuenta de que el policía local que iba a ir de testigo vio la acción a través de un cristal biselado, por lo que no podía tener certeza de la cara del presunto delincuente. Aquel juicio lo ganó uno (perdió otros muchos, la mayoría) pero lo más curioso fue que entonces uno trabajaba en la estación de Tudela Veguín y el policía local era un viajero que cogía muchos días el tren en la estación. La sorpresa fue mayúscula cuando abogado y policía se vieron en el juzgado (de usted) porque ni él sabía de esta segunda actividad ni uno que el policía era el que vigilaba por las noches el Palacio de los Deportes. En otra ocasión fue uno con un detenido a una prueba de alcoholemia a Pola de Siero y se encontró allí con un guardia civil con el que uno coincidía camino de la parada escolar llevando dela mano a las respectivas niñas y ninguno sabía de las ocupaciones del otro. ¡Lástima no haber seguido por el foro con la de anécdotas que podría contar y vivir uno!.

De la obra del Palacio de los Deportes se queda uno con las palabras que escribió Ildefonso Sánchez del Río, el arquitecto que dirigió la construcción: “Terreno malo, compuesto de arcillas blandas". Cree uno que hoy no se escribe con esa claridad. Se buscarían unos eufemismos imposibles de entender a la segunda. Aviso a navegantes de lo que se avecina.

El Adif va a acometer alguna obra en Campomanes para contener la ladera, para lo que hay que expropiar y exponer en la prensa los propietarios con su nombre y apellidos con sus direcciones postales. En la prensa de hoy aparecen varios propietarios, muchos de Campomanes. Es el último reducto al que no le echó el guante la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales, pero todo se andará.

Curiosa noticia en LNE: condenado un varón por abofetear a su mujer en un camping pese a que ella lo negó. El juez hizo caso a un testigo imparcial que denunció de oficio. La sentencia no dice si siguen juntos o se separaron, pero si no se separaron de aquella se separan de esta porque la condena consiste en una orden de alejamiento durante un año y seis meses, además de una colleja.

Lee uno en LNE que la Cofradía Jesús de Galiana de Avilés distingue a la Policía Local y aprovecha para pedir que siga acompañando en futuras procesiones. ¿Significa eso que el poder civil se somete al poder religioso? No sabe uno si en Avilés se protesta por eso, pero lo ve como una cuestión puramente folklórica y colorista sin más matices. La alcaldesa socialista estaba recibiendo la distinción.

Los hosteleros de toda España secundarán el camino iniciado por la hostelería del País Vasco. A uno le parece que los hosteleros de toda España se durmieron en los laureles porque van a llegar tarde entre que preparan el escrito, se admite a trámite, se reparte, se estudia, se falla...

En el parlamento asturiano Ignacio Blanco , de Vox, y Rafael Palacios, de Podemos, se enzarzaron en un por visto habitual rifirrafe.

Palacios dijo: “la ultraderecha de Vox que se escribe con V de violencia”. De violencia es la imagen exterior de Palacios. Y el gesto habitual. A lo mejor Blanco las mata callando. ¡Vaya, se le escapó a uno lo de 'matar'!.

LNE publica un reportaje sobre el Museo de Silviella, Belmonte, y cuenta la historia de cómo fue acopiando piezas para un original museo etnográfico. El promotor posa junto a una carroza funeraria dice que medieval con un tanto de exageración. Esa carroza le llamó a uno la atención
cuando visitó el museo (en el marco de una excursión gastronómico-cultural por la zona) el año pasado a punto de iniciarse la pandemia. Uno se fijó sobre todo en un paritorio y en una colección de herramientas de carpintería, vocación y oficio primero del padre de uno. El promotor del museo dijo entonces a los asistente s que podían hacer fotos pero con prudencia no fueran a colgar en las redes todos los elementos y desistiera la gente de las visitas. El museo es original y merece la pena.

XEGA (antes significaba otra cosa, pero hoy es Xente LGTB Astur) cree que hay una campaña de desinformación sobre la ley trans. Uno cree que no hay desinformación. Lo que pasa es que también los medios informan de las posturas contrarias a sus tesis y se oye tanto a unos como a otros.

Según LNE Sara Carbonero no ingresó por una recaída del cáncer sino por otra dolencia. Según El País, por el cáncer. Alguno no acierta. ¿Rectificará el que no haya acertado? Quiá.