2013/02/11

LOS PRÉSTAMOS Y EL FUMUS BONI IURIS

(Sirva este latinajo para armar un título sonoro. El fumus boni iuris es el humo o aspecto de buen derecho).

Pese a su pésima fama actual, los bancos cumplieron una función de primer orden al concentrar en sus manos esas ingentes cantidades de dinero imprescindibles para acometer actividades que excedían de las posibilidades de los particulares, por muy ricos que éstos fueran. Eso sí, no lo hacían por filantropía, sino para obtener un beneficio.

A su vez los bancos cumplieron y cumplen un papel de mera intermediación, por lo que ganan un diferencial. Si a Roberto Rico le sobra el dinero y Pablo Pobre lo necesita, estaría dentro de la lógica que Roberto Rico prestara a Pablo Pobre cobrando un interés, pongamos del tres por ciento anual. Sin embargo, hoy Roberto Rico prefiere depositarlo en el banco, aunque le pague solamente un dos por ciento. Por idéntico mecanismo, Pablo Pobre acudirá al banco a pedir un préstamo aunque le cobre un cuatro por ciento.

En su día fueron normales los préstamos entre particulares y extraños los préstamos bancarios. Hoy lo extraño es que se acuda a un particular para tomar dinero a préstamo, aunque ambas partes salieran beneficiadas. Roberto Rico ganaría un uno por ciento más si presta dinero a Pablo Pobre y éste también pagaría un uno por ciento menos, pero ambos prefieren intermediar con el banco, porque cada uno se fía más del pérfido banco que del otro particular, por confidencialidad, por no retratarse, por lo que sea.

Aunque se declare fiscalmente el correspondiente incremento patrimonial, hoy casi no existen actividades económicas entre particulares, ni sería legalmente posible. No se te ocurren muchos servicios sin contraprestación dineraria, salvo los favores de mera amistad: echar una mano a la hierba, ayudar a pintar la casa a un amigo, llevarlo al aeropuerto y tareas por el estilo. En lo tocante al dinero, como máximo sería comprensible dejar algo suelto, pero algo.

Los préstamos entre particulares en otro tiempo desprendían buen olor, tenían fumus boni iuris, hoy son fétidos, si no mortales.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La idea es buena. La práctica es corrupta. Los que viven de la banca viven de las comisiones. Los políticos viven de las Cajas. Si tú tienes algún pariente en la política y en la banca, no creo que entiendas eso de que un camello entre antes por el ojo de una aguja...
"DE CORREOS, HIPOTECAS, TASACIONES Y DEMAGOGIAS 2010/12/14
.....El precio por el que compró la casa ¿también lo puso el banco?¿o lo puso el vendedor?¿el comprador aceptó ese precio por el que compró la casa?¿o le obligó el banco a comprarla?¿el que la compró estaba pensando que la casa la iba a vender por el doble de lo que el pagó?¿o sólo la compró porque "le gustó"?el banco era conocedor de su situación económica ¿y él?¿era conocedor de su propia situación económica para tomar sus decisiones o sólo la conocía el banco?¿la decisión la toma él o el banco? ...........y así se me siguen ocurriendo preguntas sobre las cuales nunca se hará una tira cómica. (Cuanta demagogia hay en este país....)"