2012/08/31

QUIIERO SIDRA EN LOS TRENES

En ese husmeo periódico y malsano a la caza y captura de cotilleos sobre tu empresa en los hemiciclos capitalinos, encuentras algún mensaje que te ratifica en la inmerecida fama de toda clase política.


El ciberespacio malagueño, por no hablar de otros, estará infectado e infestado de mensajes clamando por un drástico recorte de diputados nacionales, autonómicos y provinciales, concejales, chupasangres de chiringuitos y políticos en general.


No se dan cuenta, ingratos, de los desvelos de sus señorías en defensa de los legítimos intereses de la (buena) uva malagueña, que puede terminar en a) vinos tranquilos, subdividiéndose dentro de estos en dulces y secos, b) vinos de licor, pudiendo distinguirse aquí dulces, naturales, maestros o tiernos. También cabe hablar de vinos viejos, que no son todos iguales, porque pueden catarse pálidos, nobles, añejos o transañejos. Y miles de matices más para enólogos, enotequeros y catavinos.


Pues bien, por todos estos vinos se interesa un diputado malagueño de la bancada socialista, que inquiere a las más altas instancias del Estado por qué en los trenes que nacen o mueren en la Costa del Sol no se ofrece vino del país.


Te imaginas a su señoría recibiendo previamente a las partes económica y social del mundo vinatero, prometiendo cual intrigante lobby ímprobas gestiones ante los jerifaltes nacionales, europeos y de más allá (o del más allá, para colocar el colocante vino de misa por ejemplo).


He aquí la prueba fehaciente de sus desvelos. El hombre hizo lo que pudo, pero la Renfe, nanai de la China, que no le compra el vino de Málaga. Respuesta que tardó algo en elaborarse, no tanto como un vino joven, pero casi. Te imaginas papeles, informes y requerimientos dando urgentes tumbos por escaleras y pasillos ministeriales y ferrocarrileros. El parto de los montes.


¡Malagueños y españoles todos, unos desagradecidos que desconocen los desvelos de los padres de la patria!

En el fondo, sientes envidia de Heredia, diputado malagueño, y ganas te dan de ximielgar a los adormecidos parlamentarios asturianos que no osar exigir que por los pasillos de los ALVIAS de Asturias pasee rumboso un escanciador ataviado con la montera picona ofreciendo unos culinos de sidra y, ya puestos, unos pinchos de picadillo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y las mantecadas de Astorga, y lo vinos del Bierzo, y el albariño, y el cava catalán, y el queso manchego y el jamon ibérico y .....todo ese mundo gastronómico de esta nuestra tierra comuún.
Faltaría más.
¿ y qué tal unos cantes , seguidillas, coplas,jotas, etc etc para amenizar el viaje?
Algunos, y porqué no todos, los diputados deberían viajar en cercanías, a ver con qué ocurrencia nos iban a salir

foguete

José Luis Fernández García dijo...

Cuando empezó el Ave a Zaragoza (con primer destino final hasta Lérida/Lleida comenzaron a servirse en la carta vinos de Somontano. Por lo que no le falta razón al malagueño.