CUENTOS COMPLETOS, de Nicolai Gogol.
Después de más de cuarenta años ocupando sitio en la estantería, se animó uno a leer los Cuentos Completos de Gogol. Por comenzar por el aspecto exterior, se trata de una edición rústica de Bruguera que en la contraportada luce el precio: 50 pesetas. La letra es demasiado pequeña para la vista que uno va teniendo. Por otra parte la estrechez de los márgenes interiores dificulta una cómoda lectura.Inconvenientes materiales al margen, distingue uno dos
bloques de cuentos: por una parte las ‘Veladas en la granja de Dika
nka’ y por
otra parte ‘Mirgorod’ en la que se integra ‘Taras Bulba’, que, por sus
dimensiones, cabalga entre el cuento y la novela.
Uno estudio someramente a Gogol en su momento y, entonces,
se encuadraba en la literatura rusa, pero curiosamente Gogol es ucraniano y sus
obras son una canto a las tradiciones y gentes de su tierra, que defiende ante
las invasiones exteriores, polacas y turcas en su mayor parte.
La primera parte son todas historias de brujas y diablos. Historias
ucranianas, pero también universales.
Taras Bulba es la entronización del líder cosaco, que
sobrepone el amor a la patria por encima de sus propios hijos, a los que en
algún caso ve matar sin mayor dolor.




