2014/09/13

SÁBADO DE NO FONTÁN

El toro burocrático te va a pillar, eso está seguro, pero intentas evitar que te arrolle, te cornee y te deje absolutamente para el arrastre. Por eso motivo fuiste esta mañana de sábado hasta la oficina a echar unas horas y quitar urgencias que solamente en soledad se pueden ventilar.

A la hora del vermut (cualquiera que esta sea) te diriges hacia el Fontán con la esperanza de tomar una botella de sidra y un pincho de picadillo. En el paseo de Álamos están ya instalados los gastropuestos que por segundo año contraprograman a los populares/populacheros chiringuitos. Tienes que reconocer que son muy dignos y demuestran buen gusto, pero no será razón suficiente para que motu proprio te dejes caer por allí. Si alguno de tus amigos decide una incursión no harás un feo e intentarás no mostrar rictus de contrariedad ni amargura.

Mala suerte. No hay sitio a la sombra (casi ni al sol) en El Fontán y no es cuestión de mendigar un toldo durante quince minutos. Este sábado se descarta el pincho de picadillo.

Como alternativa, La Belmontina, desde donde divisas la esquina de la catedral. Te entretiene el juego de los velos de una novia para inmortalizar un reportaje fotográfico.
Allí echas una ojeada a la prensa, que no informa de todo, como apostillarás, pero las redes sociales no son suficientes todavía, o quizá nunca, para una veraz información.

Lees el éxito de Víctor Manuel la noche anterior en el concierto de la Ería. Como se repite esta tarde, tienes entrada, cosas de tu hija, que no rechazas (ni hija ni entrada). A media página, una foto del cantante con discreto traje gris, sin corbata, camiseta blanca (de mi esperanza). Fondo de la foto, verde. A esto quieres llegar. El periódico dedica una página (no enlazable en Internet) a sus canciones Una vida cantada. Cincuenta canciones para cincuenta años de Víctor en la música. Son muchas canciones entrañables: La romería, El abuelo Vítor, Mis recuerdos, El cobarde, María Coraje, La planta 14, Cómicos, Sólo pienso en ti, Soy un corazón tendido al sol, La sirena, Por el camino de Mieres, Desde el Pirulí se ve un país, Nada sabe tan dulce como tu boca, Paxarinos, Quiero abrazarte tanto, Canción para Pilar, Asturias, Todos tenemos un precio, El paisano, Quién puso más, Luna, No serás nunca el flautista de Hamelin, Agua de la fuente clara. Y no se menciona el LP Verde, disco descatalogado con un ramillete de versiones de canciones típicas asturianas. Quedas impresionado por la cantidad de éxitos.

(Ayer viernes tomando una sidra solitaria oíste algo de Víctor Manuel que, si te acuerdas, dará lugar a una entrada sobre el lenguaje tabernario).

Paginas adelante, lees una noticia sesgada: la sentencia por una trifulca dirías que político/tabernaria entre militantes de IU y el PC. Fueron unos hechos barriobajeros y lamentables pero para el periódico lo más destacable fue la participación de Juan Vega, agredido entonces en su calidad de periodista, que posteriormente ocupó cargos en el gobierno casquista de Foro. Dada la guerra a muerte LNE/Foro, parece que lo más destacable es que Vega incitó a la policía por utilizar su cámara de fotos o de vídeo. Sesgo Lamentable. Por cierto, los hechos ocurrieron en 2007. Te gustaría saber dónde se entretuvo el pleito hasta ahora mismo. (Leerías más adelante El Comercio, que da versión más imparcial).

Te adentras después en una polémica sostenida en papel impreso entre el cura de Limanes y sus detractores, entre los que se encuentran los catequistas. Estos días de atrás se publicaron las razones de unos y otros. Hoy sale a la palestra un catequista para aclarar que la polémica nace por la pretensión del cura de expulsar de la catequesis a una niña y que quería que fueran los voluntarios quienes ejecutaran la orden. Te quedas con las ganas de saber qué motivos había para expulsar a la niña. Nadie se atreve a apuntarlo. Quizá las denostadas redes sociales, trilladas y depurada la hojarasca, puedan aclarar algo.

Un interesante artículo (también opaco en Internet) del columnista gijonés Francisco García con el rótulo ‘No apto para el barro’ apunta los motivos del líder socialista playu en la oposición, Santiago Argüelles, profesor universitario, para no encabezar la lista en las próximas municipales. La frase final resume la idea: “Para hacer oposición hace falta mala lecha y mala uva; y a Argüelles no se le conoce la pronunciación de un taco”. Estos días estás leyendo El lobo estepario, de Herman Hesse, y algún pasaje te recuerda la lucha entre el intelectual y el bailarín. Será motivo de comentario en su momento.

Brillante el billete (él mismo lo llama así a veces) de Pedro de Silva sobre los separatismos catalán y escocés.

Ves en las esquelas la de una conocida. Te sorprende porque habías oído que no iba a haber nada. A veces no sabe uno cómo nacen las noticias y los rumores.

Haces otra incursión en una sidrería de confianza donde echas una ojeada a El Comercio y te dedicas a observar al personal. El superactivo, azacanado y sudoroso encargado sube y baja, entre y sale. En un momento, lo ves apurando un cigarrillo en el exterior, dos, tres caladas, no másl.

- ¿Pero prestote?
- Prestome por la vida (con sonrisa de oreya a oreya).

Como tu mujer y tu hija andan de compras y fuiste solo, el jefe, vecino de portal, te obsequia con unas deliciosas empanadillas de queso y mermelada de calabacín, cosecha de la casa, “para Pili, que no pudo venir”.

Al llegar a casa, tu mujer te cuenta que hace unos días andaba tu hija por una sidrería (raro también) e hizo de intérprete para unos americanos y a sugerencia del dueño los convenció para que se quedaran a degustar la fabada de la casa. No hubo ningún bollín de regalo.

Quedas pensando sobre la validez contrapuesta de un dicho y un refrán:

- La palmada en la espalda.
- El refrán “Maninas que no dais, ¿qué esperáis?

Y va siendo la hora de prepararse para acudir al concierto de Víctor Manuel.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

del concierto de Victor Manuel solo le falto este gran exito de 1964:
https://www.youtube.com/watch?v=0bBBXODyCfQ.

Anónimo dijo...

No será la canción que le dedicaba a su Excelencia el jefe del Estado francisco franco?