2014/01/15

EN RECUERDO DE DON JESÚS FERNÁNDEZ FERNÁNDEZ, JOMEZANA

Murió don Jesús Fernández Fernández, Jomezana, que te dio un curso de una asignatura llamada Filosofía de la Naturaleza o Cosmología.

Aunque él era hombre de apuntes, como homenaje, leíste algún párrafo de su libro de apoyo, en estos tiempos de negros presagios para la filosofía.

Ahí van unas líneas de la contraportada:
¿Si solo la ciencia es competente para estudiar la materia en todas sus dimensiones, quedando reservado para la filosofía el reino del espíritu, qué función puede tener una especialidad híbrida como la filosofía de la naturaleza? Tenía su justificación en otro tiempo, cuando la ciencia no había alcanzado aún su madurez. Semejante juicio proviene de una mentalidad bastante extendida, ya sea en el mundo de ciertos científicos, ya sea en el determinada filosofía espiritualista, preocupada en atrincherarse en un universo propio, que no le sea disputado por la ciencia. Por el contrario, las más diversas corrientes del pensamiento actual reclaman cada vez más una reflexión metafísica sobre el mundo corpóreo. El libro que presentamos pretende ser un bosquejo de esta filosofía renovada.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

No es la primera vez que usted hace una mención así a alguno de sus profesores, compañeros, amigos. No importa si es de derecho canónico, metafísica o deontología, usted siempre tiene unas palabras que le descubren a usted como persona

Anónimo dijo...

Los muy antiguos adoraba al sol y la idolatría y la superstición eran la religión. Con el avance de la ciencia se tambalearon los principios y verdades absolutas. A medida que avanza la ciencia se le pide más a los expertos que a Dios: para curarse de un cáncer, el afectado va al hospital y no a la iglesia. Que se vayan perdiendo las buenas formas de convivencia y ahora estemos más enajenados en las ciudades, no es por culpa de la ciencia, ni por dejarle de tener miedo al infierno por los pecados, es porque los padres lo son a tiempo parcial y a los hijos no se les enseñan valores y eso no lo pueden suplir los profesores en la escuela, ni siquiera con clases de filosofía.

La_Nenina dijo...

Para mí siempre sera el profe que me hizo girar el pupitre para que no copiara. Eso, la boca seca y lo que sudaba.

Anónimo dijo...

Así hoy tu personalidad, Nena, no es copia de la de nadie.

La_Nenina dijo...

¡Gracias! La verdad que copié igual. Pero menos. Lo mismo (inversamente proporcional) espero que me haya pasado con la personalidad. ;)