2015/03/16

IGLESIAS Y ESTACIONES

Tendrá razón  y le faltará presupuesto al Consejero de Sanidad de Principado de Asturias cuando asegura que su misión no es conservar iglesias, sino dar servicios sanitarios.

La misma razón tendrán los gestores ferroviarios si les preguntan por las grietas de las estaciones que se caen de viejas: su misión no es conservar edificios sino transportar viajeros. 

Si ya no cobijan viajeros, si se fueron abandonando para que salieran ordenadamente pero sin pausa los ‘bichos’, si no hay interesados en ocuparlas porque tendrían que acometer las obras previas necesarias para su rehabilitación como vivienda, si se fueron construyendo nuevas instalaciones más funcionales para albergar el nuevo aparataje ferroviario, si aquello es del ente pero de ningún departamento específico, se acaban cayendo en caótica combinación de algarabía y lágrimas de cocodrilo.


Gestores ferroviarios y gestores sanitarios hermanados rezando (en iglesias que se caen) para que las ruinas caigan de una vez (pero no encima de ellos...de nosotros).



2 comentarios:

Anónimo dijo...

Consuelo de los afligidos y refugio de los pecadores. Estos del gobierno se están cargando el alivio físico y espiritual de estos pobres mortales. Dejan venirse abajo las estaciones de tren, no hay dinero para iglesias y se desmonta el sistema de sanidad, para privatizarlo. Los comunistas no quieren iglesias y muchos del comunismo se han pasado al socialismo. El socialismo es el de la mayoría de votantes en Asturias. Yo estoy a favor de que la persona exprese su fe sin ofender otros credos. No estoy a favor del sometimiento de la mujer, ni con velo, ni con burka, ni a favor de la mutilación genital. No estoy a favor del derrumbe del patrimonio ferroviario, que algunos edificios tienen una arquitectura que ya no se estila y sirven para darles un uso público y social. Y por eso hay que tirarlos y hacer otros nuevos para favorecer a los constructores y a los servicios privados. La política tampoco está favoreciendo que vayan los trenes llenos. Y la sanidad y seguridad social también están dejando de ser sociales: macrohospitales como el nuevo HUCA están muy bien para los gestores, pero muy mal para los pacientes. Las visitas los centros ambulatorios de salud deberían resolver el 90% de las consultas que no requieren hospitalización, con atención especializada, para no tenerse que desplazar a la afueras y esperar en urgencias para que escayolen un brazo o cosan un tarazo al cortar jamón, o al abrir una latilla de anchoas. Y los servicios sociales, incluidas las pensiones, son ya privativos. Pero bueno, el que se lo puede permitir lleva a su hijo al colegio concertado de religiosos y le paga una universidad privada y paga una iguala médica y se paga su plan privado de pensiones y paga un seguro de vida y paga a sus viejos a una residencia geriátrica privada. Pero no nos importa porque vamos a Madrid en AVE y de vacaciones a Cancún. Qué más da que se caigan las iglesias, que la paguen sus feligreses ¿o las tiene que mantener el Estado, como el AVE?

Anónimo dijo...

Recuerdo como ha contribuido la gente de manera altruista para reconstruir una iglesia y cómo algún vivo se ha aprovechado de ese altruismo para hacer negocio en su propio beneficio.