2021/11/09

DE FACEBOOK (días 4 y 5)

Comienza hoy uno con dos viñetas y una ilustración: las viñetas de Néstor en El Comercio, que a fuer de sencilla, le deja a uno perplejo y descolocado; ante la de Ramón en el ABC, queda uno sin palabras: ¿verá la realidad así, incluso bajo el camuflaje del dibujo? El tercer dibujo es de autor desconocido y la insertó el ABC para ilustrar la cotizada Tercera, que firma Francisco Pérez de los Cobos, expresidente del Tribunal Constitucional, que escribe, no sobre los deberes jurídicos, sino sobre los comportamientos morales, ya que dedica su página a glosar al hijo mezquino, dando ese nombre al hermano mayor del hijo pródigo al que puso focicu cuando volvió a casa y el padre lo recibió con los brazos abiertos. Las parábolas dieron y siguen dando mucho juego. Uno cree que dentro de diez años esa y otras parábolas serán absolutamente desconocidas. Es una pérdida cultural. Habrá otros referentes morales quizá, pero de menor fuerza plástica.
El concejal de Seguridad de Oviedo pretende organizar una mesa para estudiar el problema del botellón, en la que se sentarán asociaciones, policías y familias. Si a esa reunión van los paterfamilias concienciados, es trillar sobre lo trillado. Si, por un casual fueran los padres del colectivo bullanguero, a uno le gustaría conocer qué dicen.
Los medios regionales están siguiendo con gran despliegue el juicio sobre el asesinato del concejal llanisco Ardines. Pese a que durante los primeros días y hasta semanas se apuntó a un crimen político, con desafortunadas declaraciones de activistas de otros colores, una compañera con casa en la zona le indicó a uno al día siguiente que había faldas de por medio. No está siguiendo uno el caso, ni lo piensa seguir. Si tiene oportunidad de leer la sentencia, la leerá, pero las apreciaciones que la prensa puede sacar se parecen poco a lo que establecerá la sentencia. El Comercio titula que los acusados, al negar el crimen, indignan a la familia del concejal. Cabe indicar que en los juicios los testigos están obligados a decir verdad, pero el acusado puede mentir, sin que de sus palabras pueda derivarse responsabilidad por ese motivo. Cuando se celebre un juicio así, el abogado haría bien en abrir los ojos a la familia para que estén preparados para escuchar lo que no quieren. El País también reserva un hueco a la noticia y centra el caso: La falta de restos de ADN dificulta señalar a los asesinos de un concejal de Llanes.
Se produjo una agresión homófoba en Siero y todos los partidos del concejo, excepto Vox, suscribieron una declaración de condena. No escuchó uno las razones de Vox para no adherirse, si son formales o materiales, o si se podría adherir con un texto alternativo o si de ninguna manera iría de la mano para ningún asunto con partidos antagónicos. A uno le cuesta creer que un simpatizante de Vox que lo sea porque le parece excesivo el número de extranjeros o porque es partidario de más orden o porque es firme defensor de la unidad nacional, esté a favor de la violencia homófoba. Otra cosa es si Vox debe practicar la política de ofrecer la otra mejilla, es decir, si no se le convoca a reuniones (o se le convoca formalmente, pero con la manifiesta intención de no llegar a ningún acuerdo ni de utilizar sus votos) si tienen que perdonar los desplantes e ir de buenos.
Encomiable la declaración del taxista que avisó a las fuerzas de seguridad indicando que acababa de llevar en su vehículo, desde Villaviciosa, a un peligroso preso que se había fugado de una cárcel. Acojonado tuvo que hacer esa carrera deseando llegar rápidamente al destino solicitado.
En El País lee uno que Elisabetta Gnone, escritora de libros infantiles y juveniles, echa en falta literatura para la gente que todavía no tiene clara su identidad. Si un creador escribe un cuento de niños o jóvenes de género fluido, y lo escribe porque lo siente, bendito sea, pero si lo escribe porque en determinado concurso literario puntúa la igualdad de género, incluir personajes de género versátil, o que en los diálogos se introduzcan lenguaje inclusivo o se expresen con los giros de determinada comarca, se está prostituyendo la creación, aunque resulte una obra solvente. ¡Pobre del cantor! ¡Pobre también del lector! Que nunca sepa el íter creativo.
Recoge LNE que los vecinos del Huerna se quejan del estado de la carretera. Ilustra la noticia una foto del firme en Teyeo, donde se comprueba el desgaste del alquitrán. Lee uno esto en LNE: “Hay que tener cuidado en algunos puntos de la carretera porque, si te cruzas con otro, hay que maniobrar para poder pasar”, apunta Auri Álvarez, con la voz ya algo cansada. Que hay que tener cuidado, será; que haya que maniobrar, será también; lo de la voz algo cansada, imposible.
Pedro de Silva presentó en LNE un libro del eurodiputado asturiano Jonás Fernández. Dice la noticia: Pedro de Silva, colaborador de La Nueva España desde 1994, resaltó la libertad que siempre ha tenido en el periódico para escribir sus artículos. “Debemos preguntarnos si los que administran esa libertad de prensa la practican y tengo que decir que este periódico es un ejemplo casi único en Europa”. FIN. Uno es fiel devoto (casi siempre) de Pedro de Silva. De LNE también, en buena medida por las esquelas. Vayan las palabras de Pedro de Silva al saco de las exageraciones.
Los médicos de la Atención Primaria asturiana se quejan de la burocracia y acusan a los hospitales de que les endiñan funciones que no les corresponden: aspectos las revisiones y las analíticas, resultados de pruebas, programación de ambulancias para visitas externas,… Uno no sabe quién tiene razón pero lo que si asegura es que casi nunca sabe cómo proceder ante las gestiones más sencillas porque dependiendo del profesional se canaliza de una forma o de otra. Aquí uno se vuelve racionalista: prefiero la injusticia al desorden.
Que no falta el sondeo casero de uso de mascarillas.

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Dos artículos de peso de periódicos de tendencia bien distinta leyó uno hoy, uno en El País, un editorial contundente, político pero no politiquero, a pecho descubierto, mostrando sus cartas por si quedaba alguna duda. Desigualdad inasumible lo titula, con este subtítulo: sólo una mayor presión fiscal y una mejor redistribución revertirán la brecha que hoy hace más pobres a los pobres. Son los postulados clásicos de la socialdemocracia, aunque desde la derecha se anuncie como la antesala del comunismo.
El otro artículo digno de leerse, también sin apriorismos, lo encontró uno en La Razón y defiende una salida digna para los soldados profesionales que, llegados a los 45 años, tienen que dejar el ejército. ¿Que ya lo sabían? Sí, pero el columnista aporta razones para reconsiderar el estado de cosas actual.
Por aquello de seguir con sesudos artículos, con riesgo de empacho, el del consultor Arturo Zubiaga en El Correo Español-El Pueblo Vasco, que, bendito de Dios, escribe la parábola del buen comunicador, de la que uno reproduce aquí solo los párrafos finales. Cree Zubiaga que con una buena estrategia de comunicación los vecinos aceptarán esas instalaciones de reciclaje molestas que todos ven imprescindibles, pero lejos de casa. Muestra ser un hombre tan bienintencionado que se arriesga a que no le contraten nunca para cuestiones de enjundia.
La viñeta de El Correo Español puede explicar algún aspecto del mercado laboral. El propio Correo habla de un record de cotizantes en España en el mes de octubre (¿del tipo del de la viñeta?), lo que da pie a La Razón para editorializar que el Gobierno pretende derogar esa reforma laboral que está en la base del aumento de cotizantes.
Por cierto, el Correo dedica ¡tres páginas! a seguir el juicio por el asesinato del concejal llanisco Ardines. Uno persiste en la promesa de no leer más que los titulares.
Sigue sin querer uno añadir nada del bable/asturiano, pero no hay manera de evitarlo aunque sea de refilón, como en este caso, únicamente para reseñar que Julio Valdeón, periodista con alguna relación lenense, está preocupado desde Nueva York, donde reside desde el año 2005, por la deriva asturiana.
La asociación pra normalización del galego de Asturias pide considerar la fala del Occidente asturiano como dialecto del gallego y consiguió una entrevista con el director de Política Lingüística del Principado, el histórico asturianista Antón García. Afirman sin empacho que la falta es un dialecto del galego. Si una asociación bablista pide entrevistarse con Antón con la premisa de que el asturiano es un dialecto del español, le corren a gorrazos. Que la falta sea dialecto del galego no ofende. Cosas veredes.
Leyó uno en El País en las páginas de deportes unas declaraciones de Ancelotti, el entrenador del Real Madrid: "Los pitos son buenos". Se quedó uno mascullando cuantos tienen que ser los pitos para ser buenos y cuándo comienzan a ser malos. La respuesta, en La Razón: "Está bien algún pito".
La Nueva España sigue empeñada en sacar rendimiento a la maqueta que exhibe en su sede recreando el Oviedo altomedieval (promete uno visita visita postculinaria con un amigo), en este caso reuniendo a los alcaldes de los municipios por los que trascurre el camino en su ruta hacia Santiago. ¡Quieren hacer un consorcio pero no estaba invitado a la visita el Principado, que sería el que tendría que poner la pasta! Ni la Iglesia. Vaya, la culpa es siempre para los ausentes. Los buenos, los presentes.
Repuntan los casos de covid en Asturias, destacando cuarenta contagiados que viajaron en un bus desde Benidorm. ¿Venían contagiados o en parte se contagiaron el el autobús? ¿Se contagió también el conductor? ¿No viajaban con mascarilla o esta no es eficaz en espacios cerrados donde se respira y expira el mismo aire durante mucho tiempo aunque medie una mascarilla? Lástima que se desatienda la etiología.
Los diputados autonómicos asturianos de Ciudadanos, a la greña, más pendientes ya del comité de garantías que del cuerpo electoral. Es el final








2021/11/08

DE FACEBOOK (días 2 y 3)

Uno leyó hoy artículos y editoriales sobre el cambio climático, sobre la creciente sensibilización social pero la no tan creciente adopción de medidas individuales para combatirlo; sobre ese G-20 cargado de buenas intenciones, solo eso de momento; sobre el niño de nueve años asesinado en Lardero; pero uno se queda con una única noticia menor: mil jóvenes colapsan la calle del Peso en Oviedo tras no poder entrar en una fiesta de Halloween. La calle del Peso es una céntrica calle ovetense, muy próxima al Ayuntamiento. La Nueva España presenta una crónica ilustrativa, detallada y bastante completa de lo ocurrido, reflejando hechos y recabando opiniones de ciudadanos o representantes políticos. De esa noticia, nada del otro mundo, uno se fija en una serie de aspectos:
Llama la atención que esa multitud de jóvenes pretendiera entrar a una discoteca que se sabía saturada, como si esa fuera la última alternativa de esa noche o como si ese fuera un rito iniciático que era imprescindible cumplir en la noche de Halloween.
Llama más la atención que se aglomeraran para entrar en un local donde todavía iban a estar menos ventilados y más aglomerados. No cabe de ninguna manera pensar que dentro se iban a respetar las distancias ni a adoptar las mínimas medidas de protección.
No acaba uno de entender qué placer sienten algunos jóvenes en destrozar el mobiliario urbano cuando no consiguen satisfacer sus caprichos, de lo que solo ellos tienen la culpa porque ya está bien de que escabullir toda responsabilidad individual y echar la culpa al empedrado, a esa genérica sociedad, convertida en saco de golpes y chivo expiatorio de las culpas que tiene y de las que no tiene.
Admite el edil de seguridad cierta impotencia ante la situación. Una vez que están concentrados miles de jóvenes es complicada la dispersion, pero tampoco lo ve uno tarea imposible sin necesitad de llegar a utilizar una fuerza física intensa. No cabe pensar que el titular de una actividad privada se responsabilice de evitar las aglomeraciones en su terreno (porque tiene una responsabilidad en ello) y nadie sea dueño de velar por las condiciones de seguridad en la vía pública. Eso sin mentar la frase de Fraga: la calle es mía. Que no es frase mal traída para esta ocasión.
Si los cuerpos de seguridad pudieron abrir paso para que entrara una ambulancia, pudieron también ayudar a dispersar a la multitud como medida de salud pública, si no se quiere pensar en otra.
Los responsables de la seguridad local sacan positivas conclusiones de lo ocurrido. Como el ladrillo muñegote de Van Gaal: siempre positifo, nunca negatifo.
Lo peor de todo, lo apuntado al principio: que tantos miles de jóvenes no se sepan comportar, seguramente jóvenes debidamente escolarizados, otros muchos estarán trabajando, no todos serán desclasados y harapientos sociales.

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En la política hay decisiones de altura y de bajura. Hoy toca iniciar con una de bajura, de poca monta por suerte. Lee uno en El Comercio que el Principado propuso una ley para aligerar la burocracia, consistente en extender para varios trámites una declaración responsable, con la que el promotor de una obra o el peticionario de una subvención declaran cumplir las condiciones, como requisito imprescindible para que les llegue el dinero de la subvención o el permiso sin necesidad de que ningún funcionario revise antes la documentación. Ciudadanos presentó una enmienda privatizadora, sorprendentemente admitida por el PSOE, consistente en que la gestión de la comprobación posterior corriera a cargo de entidades privadas. El PP está a favor pero votó en contra de la propuesta porque ‘no puede hacerse mediante una enmienda que se quiere introducir en una ley que se tramita de forma exprés’. Defensores del más tradicional parlamentarismo, alegan que eso hay que debatirlo en una ley en condiciones. La orden de oponerse a la propuesta de Ciudadanos habrá venido de Teresa Mallada o más arriba. Un parlamentario popular recién llegado habrá preguntado a otro correligionario de confianza: ¿pero si estamos a favor de privatizar esto, no habría que votar con Ciudadanos? Otra de las servidumbres del político recién llegado es tener que dedicar tiempo a estudiar el argumentario de qué tiene que decir ante cualquier cuestionamiento de su partido, aun en áreas funcionales y geográficas que le importan un bledo. Y así, este humilde concejal de obras de un pequeño municipio, tendrá que dedicar tiempo a estudiar los dossieres del partido que traten sobre los pactos en Baleares, la última polémica de la madrileña Ayuso, la moción de censura de Badalona o cualquier otro avatar tan alejado de la reparación del alcantarillado de su pueblo, que es de lo que sabía y lo que, en principio, le interesaba.
Otra cuestión menor, pero que es un termómetro de la eficacia de las administraciones, es la foto-denuncia de una señal medio tapada de tráfico. ¡Ve uno tantas así! Transmiten una triste imagen de desidia y de lejanía entre los administrados y los administradores. Seguramente la administracion competente tendrá una salida: que si salió a concurso el mantenimiento de los márgenes de las carreteras, que la alta pluviosidad de los últimos meses,... Saben que no los creemos.
¿Estaría uno dispuesto a ir de jurado popular en el caso del concejal Ardines, asesinado por celos según todos los indicios de más peso? Lo más duro es que cuando terminen los interrogatorios y se expongan las conclusiones, se les quitará el teléfono móvil y quedarán recluidos a debatir en un hotel de Oviedo. ¡Sin teléfono móvil durante un largo períodos! He aquí un motivo de íntimo rechazo a participar como jurado, aunque se aleguen otros motivos para excusar la participación.
Pese a contar con una implantación electoral nada despreciable, Vox normalmente no participa en el gobierno de las instituciones por el hostigamiento que sufre desde la izquierda y el temeroso distanciamiento pretendido desde la derecha. Esa implantación electoral le permite impugnar las leyes ante el Tribunal Constitucional, que le dio la razón en algunos casos sonados. Debe ser un motivo de preocupación que en la práctica Vox no consiga gobernar, pero sí tumbar parcialmente algunas leyes. Si el Constitucional falla a su favor, quiere decir que algo de razón tienen en alguno de sus planteamientos.
Murió Urrusti, el escultor del hierro, autor de expresivas imágenes de gran y pequeño formato. Entre estas, uno vio varias que representan una máquina siete mil saliendo de un túnel, normalmente pensadas como recuerdo para maquinistas que se jubilan. De su taller salió la gran escultura de una pared de la cafetería de la estación de Oviedo que sobre un mapa de Asturias representaba lo más característico de la economía regional junto a la comarca en la que se asentaba: la siderurgia, la pesca, la manzana, los osos, el túnel de La Perruca,...
Uno tenía pensado no decir nada durante unos días de la oficialidad del asturiano, pero hace un paréntesis para indicar que una columna de El Mundo da cuenta de que en esta región estamos preocupados por la cuestión idiomática. Esto salta a la capital.
Al hilo del asesinato del niño de nueve años en Lardero, El País entrevista a un exmagistrado y experto en política penitenciaria, que justifica el funcionamiento del sistema. No obstante, la entrevista es interesante. Las palabras enmarcadas dentro de la elipse podrían haber dado lugar a un titular diferente y orientan sobre la tendencia de este antiguo magistrado.
Se queda uno con la foto del cementerio que publica La Vanguardia. Parece que algún muerto reposa en la séptima planta del cementerio. La foto no lo revela con nitidez, pero que hay seis pisos es seguro. Uno ve un sinsentido y una desmesura en esas alturas. Los deudos del difunto no pueden sentir, literalmente, ninguna sensación de cercanía con los restos que permanecen tan arriba y tan a desmano para cualquier cosa, hasta para mantenerlo con decoro.
Uno ve la imagen de unos aficionados brasileños destrozando la caseta del futbolero VAR y le cuesta creer que una imagen así pueda darse por nuestros lares, pero el fanatismo es capaz de cualquier desmán.




2021/11/07

DE FACEBOOK (día 1)

 

Hoy, excepcionalmente, cayó en las manos de uno un ejemplar de Compra Maestra, revista de la OCU. Son interesantes los análisis de diversos servicios y productos de la revista, pero uno no los tiene siempre a mano a la hora de proveerse de un bien y hay que decidirse sin conocer todas las cartas. En este caso -noviembre obliga- analizaban distintos servicios funerarios. En la introducción al cuadro la revista señala que pidieron presupuesto por escrito para un entierro digno pero sin lujos, como los que se estilan en las ciudades.

También la revista incluye un cuadro comparativo de diferentes productos ecológicos. En este caso, uno no reproduce la lista de productos, muy prolija, sino la explicación de por qué son más caros. Parece convincente pero así y todo uno confía en que sean los otros los que se decidan por esos productos y los compren masivamente con la esperanza de que se acaben abaratando.
El ex muchas cosas Ángel Aznárez publica en La Voz de Asturias la primera parte de un artículo en el que explica, intentando ser claro sin perder rigor jurídico, algunos pormenores del caso de Dolores Vázquez, que vuelve a la actualidad. A Aznárez le bullen tantas ideas en la cabeza que no le basta con colaborar en un periódico regional. Colabora con dos: La Voz de Asturias y La Nueva España. Es un caso excepcional porque en la práctica funciona una especie de exclusiva. Con quien no colabora es con El Comercio, y tiene sus fundados motivos. El propio interesado aclaró a uno que no hay incompatibilidad ya que los artículos son bien diferentes: en La Voz habla de derecho, y a veces de religión, mientras que en LNE plasma vivencias personales, donde no suele faltar algo de costumbrismo ferroviario. En el último recordaba a Domingo, que atendía al quiosco de prensa de la estación antes de Toribio.
A lo mejor es costumbrismo la siguiente anécdota, que es posible que ya la haya contado uno aquí, y es que en época pandémica intentó uno una visita médica para retirar los periódicos tapones de cera que se acumulan en los oídos, como viene haciendo desde hace unos años sin objeción sanitaria. En la última ocasión -telefónica-, hace unos meses, la médica adujo que no hacía falta eliminar la cera porque era un elemento protector. Uno quedó pasmado, mudo y aquietado al dictamen médico. Hoy En El Mundo lee uno un artículo que da la razón a la médica. Mis disculpas, doctora, por haber pensado hasta hace unas horas que se quería quitar el muerto o el sordo de encima aprovechando la pandemia.
Por si alguien tiene curiosidad, el artículo de ayer de El País sobre el problema de los guías oficiosos de las iglesias desparramados a lo largo de Castilla llevaba este titular: "Abiertos a la subvención, cerrados a las visitas. La oposición de la Iglesia a los sistemas digitales de apertura de las puertas impide el acceso a decenas de templos románicos en Castilla y León".
De El Mundo destaca uno una fotografía. Pese a todo, padre e hijo sonrieron en el momento del disparo fotográfico.
Oviedo sigue dando vueltas a los cambios de calles. De estas cosas siempre se dice que ahora el cambio es definitivo, pero a saber. No le gustan a uno demasiado muchos de los cambios propuestos. Por una parte, es muy reacio a aplaudir que personas vivas se asienten en el callejero, no así en el caso de La Cocina Económica, o el del filólogo lenense Jesús Neira o el de Federico Romero, libretista de zarzuela, del que uno no tiene opinión (en realidad lo que no tiene es conocimiento). Se proponen cuatro personas vivas: el empresario Francisco Rodríguez, el científico Otín, el oftalmólogo Fernández-Vega y el empresario asturmejicano Carlos Casanueva. Francisco Rodríguez es un empresario lechero de éxito, benefactor cultural y hombre omnipresente en los medios, pero ¿quién sabe si con el tiempo se le asocia a algún asunto que haga arrepentirse de la propuesta? Lo mismo cabe decir del asturmejicano y de Fernández-Vega. El científico Otín goza del reconocimiento unánime de los medios asturianos, pero por otros lares le aplauden menos. Uno no se aventuraría a incluirlo en el callejero.
En el suplemento dominical de LNE lee uno que vuelve el sistema de devolver el casco vacío cuando vas a la tienda y compras el envase lleno. Se refiere a Alemania y a otros países europeos. Eso lo vio uno últimamente en la cadena El Economato, que sucedió a los economatos de Hunosa. Sin embargo, el experimento duró muy poco. Se trataba de la sidra sin alcohol La Nozala, que uno llevó en alguna ocasión, pagando la botella y cuarenta céntimos del envase, que devolvían cuando se entregara el vidrio vacío. En las estanterías dejó de aparecer sidra La Nozala sin alcohol y el experimento se acabó. Aunque un purista ponga el grito en el cielo por la sidra sin alcohol, uno cree que sería una buena alternativa para no privarse de coger el coche si se tomaron unas cuantas botellas llegado el caso.
Se quejan los constructores de Oviedo de que la Dirección General Patrimonio del Principado pone demasiadas cortapisas para la rehabilitación de los inmuebles. Habría que ver qué se protege y por qué se protege y buscar un equilibrio que lamentablemente tendría que ser caso por caso porque es muy difícil pontificar abstractamente sin que acto seguido haya que acudir a las excepciones. En general los alcaldes no ven sebe, por ellos se tiraría siempre p’alante. Fue curioso repasar fotos antiguas de León y dar con un escrito que impidió instalar al final del franquismo un monumento a los caídos en la Plaza del Grano. Hay que agradecer a los burócratas de Madrid que se hayan plantado, ¡pese a que era un monumento a los caídos!





2021/11/05

DE FACEBOOK (30 y 31 de octubre)

Disfluencia. No se da cuento uno de haber oído tal palabra, y por lo visto es sinónimo de tartamudez, la que caracteriza (parece que no se puede decir 'padece') a Eduardo de Pedro, ministro argentino cuyos padres fueron víctimas de los milicos. El ministro lucha contra la tartamudez, dice El País. Cuenta que Biden la padeció de niño y sufrió burlas en la escuela, o el expresidente colombiano Juan Manuel Santos. Proclama El País que el tartamudo más famoso quizá sea el rey Jorge VI, padre de Isabel II. Uno cree, sin embargo, que el tartamudo más famoso fue el orador griego Demóstenes, ejemplo de superación, que logró vencer esa limitación echando un puñado de piedras en la boca y poniendo un cuchillo entre los dientes, con lo que se obligaba a hablar sin tropezar. Sin ser mundialmente famoso, solo localmente, el padre de uno comenzó a tropezar (eufemismo) cuando, con catorce años, le robaron la bicicleta con la que iba a trabajar a una carpintería. Más tarde sufrió ataques de disfluencia 🙂 que duraban días con motivo de algún disgusto: ponerse en marcha un tren mientras reparaba los bajos de un vagón o recibir la noticia de que su hijo había sido atropellado por un coche en La Frecha. Famosos fueron sus encontronazos con otros disfluentes que ignoraban mutuamente ser tales. Solían firmar las paces compartiendo una jarra de vino.
Lee uno este titular en El Comercio: "Casi no se ha sacado pecho de lo bien que se ha gestionado la vacunación en Europa". En tipografía menor, este texto: "El politólogo Francisco Aldecoa analiza el futuro de la Comisión Europea durante las jornadas celebradas en Luarca". Aunque somos y estamos en Europa, nos queda un poco lejos, por lo que uno sospecha que nadie saldría a la calle a mostrar su orgullo europeo agitando vivamente la bandera azul y estrellada. Buceando hasta llegar a la letra pequeña, lee uno esto otro: "...que fuese la Unión Europea quien adquiriese las vacunas para facilitar el proceso de adquisición (sic, la repetición es de origen) de estas que cada uno de forma individualizada. Asturias es un buen ejemplo de que ha funcionado, con números por encima del 90% y casi no se ha sacado pecho de lo bien que se ha trabajado durante esta pandemia". Acabáramos. El titular debería haber sido este otro: "Casi no se ha sacado pecho en Europa de lo bien que se ha gestionado la vacunación" (en Asturias). De Europa podemos sacar pecho, claro, pero antes tendrían que saber los franceses, alemanes, portugueses o austríacos dónde estamos y quienes somos, porque ¿Si oímos que alguna de las siguientes regiones europeas alcanzó una excelencia en vacunación sabríamos ubicarla?¿Es más, seríamos capaces de indicar siquiera a qué país pertenece? Ahí va una lista: Marcas, Estiria, Abruzos, Carintia, Molise, Asturias, Picardia, Paca, Sarre, Turingia, Leiría, Beja, Guarda, Viseu.
Lee uno en El Comercio que el Tribunal Superior de Justicia de Asturias ratificó la condena a doce años de cárcel al autor material de la patada en la cabeza que acabó con la vida del joven David Carragal en las fiestas ovetenses de La Florida hace dos años. La sentencia, por el contrario, estima el recurso de otros dos condenados -amigos o acompañantes del asesino- por el delito de omisión del deber de socorro, que huyeron de la escena cuando Carragal permanecía en el suelo. Los magistrados exponen que aunque “ciertamente el comportamiento de los dos acusados se puede calificar sin exageración alguna de deleznable y merecedor de un severo reproche social”, no puede ser incardinado en el tipo penal de la omisión del deber de socorro, porque “no concurre el esencial elemento de la situación de desamparo del agredido precisado de ayuda”. FIN. Uno cree que los magistrados son muy amigos de estos sermones morales para justificarse. Si tan deleznable es el comportamiento y merece tan severo reproche social, difícilmente podrá escapar siquiera de una falta leve. De la sentencia en sí no se atreve uno a pronunciarse porque los llamados tipos penales o la concreción de lo que es un delito se viene delimitando no solo por la ley sino por una jurisprudencia cada vez más abundante, difícil de dominar. Consideraciones así de los jueces redundan en la distancia entre lo que piensan los ciudadanos y lo que deciden los jueces (aunque hay que matizar que lo que deciden los jueces deriva de la letrea de ley generalmente: a cada uno la culpa que tiene).
LNE aporta un dato interesante sobre ese juicio. Faltó el canto de un duro para que, atendiendo un motivo de impugnación del finalmente condenado, anularan el testimonio fundamental de dos testigos que declararon en el juicio inicial uno delante del otro, fallo procesal de parvulitos que no se imagina uno cómo el juez inicial lo permitió. El Tribunal Superior de Justicia creó imaginativa jurisprudencia para avalar tales testimonios porque sería un escándalo que alguien quedara libre por ese fallo tan elemental de procedimiento.
Otra manifestación de la distancia entre el proceder judicial y el ciudadano de a pie es la sentencia del Tribunal Constitucional que limita los beneficiarios de la sentencia de la plusvalía a quienes hubieran interpuesto alguna clase de recurso y, eventualmente según algunos, a quienes estén todavía en plazo de impugnar una autoliquidación. Así lo indica un borrador de la sentencia que se dio a conocer. Por cierto, no se explica esto del borrador. Si es una filtración, malo, aunque es difícil poner puertas al campo habiendo tantos participantes: magistrados, administrativos, fotocopiadores, eso sin pensar en piratas informáticos. Pero si es un borrador, peor, porque ¿qué más da esperar diecisiete años, que diecisiete años y una semana? Porque la ley parcialmente declarada inconstitucional es de marzo de 2004.
No tiene uno pensado ver ni en directo ni en diferido el documental sobre Dolores Vázquez, la linchada por la justicia y por el pueblo por el asesinato de Rocío Wanninkhof . Le vale con el resumen de El País: "El documental se estira demasiado antes de enfocar el linchamiento mediático de Vázquez. El pueblo quería sangre, los platós se la ofrecieron y las víctimas salieron a bailar". A Dolores la traicionaron una serie de fatales coincidencias, pero también su cara, porque hay caras que infunden desconfianza, claro que ¡tanto como para ver en ella a una asesina! Aquí recomienda uno una vez más (porque alguna vez lo habrá dicho), la novela de Javier Marías "Tu rostro mañana", que es un ejercicio de adivinación de en qué puede parar el portador del rostro joven que hoy uno contempla. https://sipiluchi.blogspot.com/.../tu-rostro-manana-de...
Aconseja uno cuatro artículos de los que poco hay que añadir.
- El del director de La Vanguardia sobre Koeman es un ejemplo de la ponderación que muestra ese diario, alejado de la visceralidad de casi todos sus competidores.
- El artículo de Antonio Rico, también sobre Koeman, uno lo suscribe de cabo a rabo. Antonio Rico, autor colectivo (al estilo de Carmen Mola) al que merece la pena leer cuando uno solo tiene diez minutos para leer un periódico.
- Las dos columnas del prolífico Millás, uno en LNE y otro en el País. A uno le encanta el Millás de los periódicos y no acaba de ver la gracia al Millás novelista. Es uno solamente medio millasista.
En la sección de exageraciones, hoy destaca uno dos: 1: El forista Pumares indicando que el Impuesto de Sucesiones en Asturias es más alto que en cualquier otro sitio del planeta. ¿Accedió a los datos de todas las regiones del mundo? 2: Unas palabras de Trevín para agasajar a su Javier Fernández: “No hay español más orgulloso de su patria que un asturiano”, según Ortega, Salvador de Madariaga o Valentín Andrés. ¿Dijeron los tres exactamente lo mismo? Raro, raro, raro. En cualquier caso, exagerado también porque ¿alguien midió alguna vez el orgullo a la patria?

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En La Voz de Lena lee uno que avanzan las obras del centro social de Congostinas. Uno pone la mano en el fuego por el impulsor que está al frente, una buena persona, moderada, compañero como jurado del concurso de cuentos Lena, compañero también muchos años en el seminario aunque de distinto curso, un luchador. Solamente desea uno que dentro de tres años aquello funcione y no se hayan tirado los trastos a la cabeza. https://www.lavozdelena.es/congostinas-otro-pueblo...
Lee uno en El Comercio que una docena de representantes de los policías locales, reunidos en Nava para hablar de sus problemas, llegaron a la conclusión de que necesitan una formación constante. Uno ve esto de la formación desde la distancia y llega a la conclusión de que nunca habrá acuerdo en qué materias hay que formar al personal. El trabajador de a pie e incluso el trabajador con galones civiles o paramilitares quiere formación práctica, que le digan con exactitud que hay que hacer en el supuesto de que se de la circunstancia tal, que le digan taxativamente qué es exactamente lo que hay que hacer. Por el contrario, la superioridad (y la superioridad formativa) entiende que no hay que formar en contenidos porque los contenidos los tiene que conocer el trabajador, y lo que hay que formar es en habilidades, es decir, en salir del paso, en capear el temporal, en practicar el juego de la cintura. Los policías locales pedirán que en los cursos de formación se les diga exactamente si pueden detener a un menor de trece años que está grafiteando los cristales de un colegio y desde el departamento de formación le programarán una jornada de asertividad. Como casi nunca está uno ni en lo más alto ni en lo más bajo de la escala, uno se atiene al principio de que no pidas a tus subordinados (perdón, colaboradores) cintura para las normas que dictas si tú mismo pides que lo que tienes que cumplir te lo pongan clarito y por escrito. Ídem para la formación.
Por seguir con la formación, en El Comercio lee uno un reportaje sobre cómo dar una mala noticia haciendo el menor daño. Esto tiene relación con los departamentos que tienen que decir a un cliente si se le da la razón o no. Los especialistas en la materia ponen el ejemplo de cómo se comunica el mal resultado de una operación quirúrgica. Si nada más terminar la operación, sale el médico y dice a los hijos: "Su padre murió en la operación", los hijos no escuchan más. Sin embargo, si el galeno obra de otra forma, tal que así: "La intervención se prolongó durante ciento veinte minutos, fue necesario transfundirle tres bolsas de sangre, la hiperventilación funcionó adecuadamente, se le extirparon tres ganglios de la zona suprarrenal, la gráfica cardíaca se movía en términos de normalidad, en un momento dado fue necesario aplicarle unos masajes reactivadores, pero no fueron eficaces. El corazón dejó de latir. Lo sentimos". La familia no tuvo más remedio que escuchar todo el protocolo aplicado, que no llegarían a conocer si se les dice directamente que su padre murió en la mesa de operaciones. Uno, aunque no tenía que dar tan malas noticias, tenía en cuenta estas pautas. Si decía que no, lo decía al final para que le escucharan los argumentos. Si decía que sí, lo indicaba al principio porque los argumentos los leerían con gusto.
Lee uno en El País una noticia muy completa sobre la problemática de las visitas a los monumentos eclesiásticos de la España despoblada. Los titulares de las noticias son indicativos o traicioneros. En este caso, uno se permite la malicia de eliminar el titular para que si algún voluntario lee el artículo, lo lea sin prejuzgar el contenido, interesante por cierto. Cada uno puede jugar a poner el titular que le plazca.
Por seguir con otro juego, un comentarista político firmaba un artículo sobre Calviño y Díaz, que si se amigan, que si se distancian, que si Sánchez les obliga a que se besen. ¿Estamos de acuerdo con el comentarista o depende de si nos cae bien o mal? Bueno, pues omitimos el nombre del comentarista.
Murió José Antonio González Casanova, Catedrático de Teoría del Estado en Barcelona, que murió cristiana y catalanamente a juzgar por la esquela que publica La Vanguardia. Las esquelas nos sorprenden a veces. Lo anterior es una absoluta marginalidad. Casanova firmó el libro 'Qué es La República', uno de aquellos libritos de 75 pesetas de la Editorial La Gaya Ciencia que a mediados de los años setenta nos iniciaron a muchos en las preocupaciones políticas. No nos resultaba fácil distinguir el socialismo de la socialdemocracia,el socialismo del comunismo, el comunismo del trostkismo. Aquellos librinos algo contribuyeron, aunque algunas dudas siguen hasta hoy y para seguir.
Como esquela sorprendente, la de hace unos días. Murió la güela de Xuan Bello. Pues bien, como nietos: "Juanjo (Xuan Bello)". Xuan Bello, por cierto, que le gusta a uno en todas sus facetas: en novelas o en artículos, en asturiano o en castellano, en los periódicos o con su voz tan entrañable y de velada (él, su Sonia Fidalgo no).
Según el País (a saber si es información aséptica o militante) las Comunidades de Madrid y Andalucía, las grandes autonomías gobernadas por el PP, están poniendo palos en la rueda a la aplicación de la eutanasia al pedir a los eutanasiables requisitos y formalidades no previstas por la ley. Esto de la eutanasia no es nuevo. Como se acerca el día de los difuntos, a uno le dio por ojear un libro que tenía en la estantería: "Aspeutos de la muerte n'Asturies", de Roberto González-Quevedo, y en el capítulo 'Muerte y bruxería' leyó esto: "Estos encantamientos nun s'empobinen siempre al mal; puen ser eficaces pa faer más corta l'agonía dolorosa de los que se quier bien y conozse en Bretaña la virtú del agua de delles fontes, mientres que n'Escocia rómpese una piedra pa que'l corazóan del moribundo rumpa tamién".
Se armó una polvareda monumental a cuento de la alusión de una jueza a la Galicia profunda. Metió la pata con esa alusión, pero a uno le gustaría conocer el documento judicial completo. Solamente encontró este análisis medianamente serio aunque no tiene del todo claras las fuentes y las intenciones. Sin embargo, si la jueza, sin mencionar la Galicia profunda ni la vida marbellí describe y compara las características de un entorno y otro, la sentencia o el auto judicial se hacen más creíbles. https://www.economistjurist.es/.../que-dice-realmente-el.../






2021/11/02

DE FACEBOOK (29 de octubre)

Uno repara casi siempre en las páginas que LNE dedica a listar esas actividades generalmente culturales que se pueden realizaren en el tiempo libre y aparecen bajo el epígrafe ‘Ocio’. Uno no cree que sea malicia de LNE incluir entre estas actividades una oración por los migrantes que para las 18 horas se anunciaba en la Parroquia de La Tenderina.
Por una sección de estas se enteró uno de que en el edificio histórico de la Universidad de Oviedo se colgaban una fotos agrupadas bajo el título ‘Tierra Negra. Minas y mineros’. Una vez dentro se da uno cuenta de que no solo aparecen retratados minas y mineros, sino otros aspectos de la realidad industrial, pero siempre próximos a la minería. Se queda uno con la foto de un minero que ser describe como "Minero de las minas del Valle del río Negro. Aller, Asturias. 1992". El minero, sonriente, deja asomar una botella en un bolsillo de la funda (la palabra 'mono' quedó definitivamente desterrada). La botella puede ser de agua, ¿por qué no? También podría ser de orujo gallego. No hay que generalizar ni buscar estereotipos, pero estos facilitan la comprensión de las situaciones de la vida.
Lo mismo dice el concejal ovetense Mario Arias cuando se refiere a los jóvenes del botellón: que no se culpabilice a la juventud en general de los botellones. Sin culpabilizar, cada uno tiene un mente lo que piensa de determinados colectivos, pero no se atreve ni a insinuar esta tendencia.
Foro está dispuesto a jugar sus bazas y a sacar partido a su voto en el Parlamento asturiano. Entre otras contrapartidas apuesta por acercar la futura estación ferroviaria al casco viejo, frente al Museo del Ferrocarril y no en el barrio de Moreda. La ubicación no depende del Gobierno Regional, pero éste puede jugar sus cartas en las instituciones que sí tienen voz y voto. En esto está uno con Foro. Cada vez que entra en juego la ubicación de una estación en el marco de un nuevo diseño urbanístico, uno ya sabe que la estación -cualquiera, todas- tiene perdida la batalla de la centralidad.
Bajo el sugerente título "Ajuste de cuentas" Pedro de Silva pide, no con tanta claridad como uno, que se analicen serenamente los resultados sanitarios de las medidas políticas adoptadas en los diferentes ámbitos geográficos y funcionales para saber quién lo hizo peor y quien mejor. Uno cree que la prueba resultará desierta por imposibilidad manifiesta se seleccionar a los miembros de tal jurado.
Perspicaz la viñeta de Flavita Banana en El País.
El País se hace eco de la nueva tendencia observada en los cómics, de apostar por un Superman bisexual. Lo titula así: Diversidad, el nuevo superpoder de los cómics. A uno le gustaría que la elección de personajes así configurados fuera decisión de los creadores y no de los ideólogos que mueven los hilos, que los guionistas no fueran mercenarios, que no actuaran por encargo sino porque se imaginan así a sus criaturas.




2021/11/01

DE FACEBOOK (días 27 y 28 de octubre)

Como hoy no encontró uno noticias ni chascarrillos de mayor interés, sugiere y se sugiere un ejercicio, un juego o un enredo de esos que le gusta practicar a veces y es, una vez más, analizar un texto y, sin saber qué opinan de él 'los suyos' aventurarse a una opinión propia, que podrá coincidir o no con la del catecismo. Acaba de decir uno que no encontró nada de interés y comienza contradiciéndose ya que propone un ejercicio basado en un artículo publicado hoy en LNE, que es la segunda parte de otro disponible ayer. Una pesadez esto de la oficialidad, que a uno le aburre un poco, pero a la vez una tela de araña de la que no es capaz de escapar.
De paso le sirve a uno para pensar en cómo se forma o se decanta una opinión, ¿Quién maneja mi barca? ¿Vale para algo la fuerza de mi remar? ¿Cómo se va formando el ideario de un partido ante un aspecto concreto? Por bajar al detalle: ¿Son los afiliados de Foro los que en votación secreta o a mano alzada, o acaso en debates con luz y taquígrafos, deciden cual es la política del partido en relación con el aborto? ¿O más bien tiene Foro, o Podemos, o IU un programa en relación con esa materia y si al aspirante a afiliado le gusta se afilia y si no no? ¿Una vez dentro de una organización, cuenta algo la opinión del mindundi pagacuotas para modificar una línea programática? ¿Tiene el PP de Laviana un programa sobre cómo atajar el botellón y si les va bien a los simpatizantes se afilian, o por el contrario elaboran los afiliados al PP lavianés el programa electoral en relación con el botellón?
Lee uno esta propuesta sobre la cooficialidad del asturiano y pregunta y se pregunta cuántos emiten una opinión de acuerdo o desacuerdo con esas propuestas sin esperar el parecer oficial de los suyos.
Conviene realizar el ejercicio intelectual de no indagar en internet si el autor cojea de algún pie, y si a uno le suena, hacer como ese firmante es primera noticia, en definitiva, un ejercicio de decantación del pensamiento.
Por bajar a la arena, uno se atreve a opinar que le gusta la música de esas propuestas, las más elaboradas a las que uno tuvo acceso pese a su esquematismo. Le gusta la música y no le disgusta la letra.


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Sondeo semanal de mascarillas en el cuadro de abajo.
Con o sin mascarillas, están aumentando los contagios en Asturias. Se habló de dos brotes estos días: el de unos irresponsables que se fueron de excursión a Rumanía, uno de los países con menor índice de vacunación, y el de un geriátrico de Pola de Siero en el que murieron recientemente cuatro ancianos de un brote de 46. Dice la prensa que se trabaja con la hipótesis de que uno de los residentes salió un día a comer con su familia y regresó con el virus. Sería interesante saberlo, sobre todo que lo supieran las autoridades sanitarias para poder prevenir con normas y/o con consejos, si las normas no son posibles. No confía uno nada en que se actúe así.
Ahora dos cuestiones de dinero municipal: uno, que el XXII Concurso de la canción asturiana de San Martín del Rey Aurelio del año pasado, que hubo que suspender por la pandemia, queda inacabado ¡porque no hay presupuesto consignado en el ejercicio 2021! ¿Y la cantidad consignada para el 2020 que no se gastó? En fin, los principios contables de las Administraciones Públicas son así.
Como de Administración hablamos, se fija uno en un párrafo de una noticia que se refiere al caso Odyssey, ese barco cargado de tesoros que pese a recaer sentencia favorable al Estado Español, será difícil hacerlo efectivo por complejas cuestiones jurídicas. Señala un catedrático: “Se aprovechan de la debilidad de la Administración”. Es curioso esto de la debilidad de la Administración, que es fuerte y acongoja al abrumado ciudadano individual, que solo puede enfrentarse a ella anticipando dinero a potentes bufetes y arriesgando el resultado; y es débil precisamente frente a dotados despachos de abogados y otros profesionales, versados en el Derecho Comunitario, que encuentran siempre un resquicio donde hacer presa a la Administración de sus propia maraña de normas, porque siempre aparecería una, europea, nacional, autonómica o local que obvió en la forma o en el fondo.
El otro asunto del dinero municipal lo define bien La Vanguardia: “El TC anula el impuesto de la plusvalía y noquea las finanzas municipales. El fallo (puede pensarse en un doble sentido) deroga el sistema de cálculo del tributo y obliga a Hacienda a preparar con urgencia una nueva normativa”. Es de esas sentencias puramente técnicas e inútiles vistas desde el punto de vista del conjunto de los ciudadanos, porque Hacienda tendrá que elaborar una norma que consiga recaudar lo mismo que hay que devolver por los ingresos anulables. Y seguramente el dinero saldrá del bolsillo no de los mismos contribuyentes individuales, pero sí de los mismos colectivos a los que pertenecen los parcialmente beneficiados. Además, no puede ser de otra manera si se mantiene el conjunto de la recaudación y el conjunto de los gastos.
Leyó uno por encima algún comentario del debate sobre el estado de la región (asturiana) en el parlamento regional. De todo ello se queda uno con cómo llama el columnista Javier Cuervo al Presidente Adrián Barbón: el nietón del Principado. Gran acierto.
El Comercio, al referirse al disputado voto del diputado de Foro Adrián Pumares, de cuya decisión depende que se pueda acordar una modificación en el Estatuto de Autonomía dando entrada a la lengua asturiana, habla del ‘disputado voto del señor Pumares’, parafraseando la cinta dirigida por Antonio Giménez-Rico. El parafraseo es cosa de El Comercio, no de Barbón ni de uno. Uno, que es más lector que cinéfilo, ni se acordaba de tal película, pero sí del original, del libro del gran Delibes. https://sipiluchi.blogspot.com/.../el-disputado-voto-del...
¿Merece la pena leer lo que haya dicho quien afirmó esto: “Tenemos la región más débil e irrelevante de la historia”? No, por falta de credibilidad.
Sigue uno con extrañas palabras que definen extrañas realidades: zabarcero. En reportaje de LNE los veteranos del mercado de Pola de Siero lamentan -en el mal sentido- la veteranía tanto de los compradores como de los vendedores que allí se desenvuelven. Mal futuro le ve la zabarcera María Encarnación Vallina. No tiene uno más remedio que acudir al diccionario para saber que es la persona que revende por menudo frutos y otros comestibles. No consiguió uno averiguar la etimología de la palabra y sin conocer el origen de la palabra lo más seguro es que uno se olvide de su significado. Uno opera con esos esquemas mentales.
Dicen que la ministra aquella metió la pata hablando de las posibilidades turísticas del volcán de La Palma, pero según El País la afluencia de visitantes para contemplar el volcán llena los hoteles y molesta a los vecinos. El titular es este: Cartel de completo en La Palma.
¿Qué periódico puede ofrecer este enfoque feminista (o de género, uno no maneja con precisión el neolenguaje) de la tragedia de la colza, del que se cumplen cuarenta años? “El trauma silenciado de las madres de la colza. El Síndrome del Aceite Tóxico, que envenenó a más de 20.000 personas, afectó más a las mujeres. Durante años, muchas ocultaron sus viajes a Londres para abortar. Otras siguen sufriendo por las secuelas que parecen hacer heredado sus hijos”. ¿El Diario Público? No. ¿La Vanguardia? Tampoco. Tampoco El País.
Están contentos los productores de sidra porque van a subir su precio como consecuencia del aumento de la factura eléctrica. Dicen en Trabanco que así la sidra se valora más. En realidad, podían haberla subido antes, y quien dice la sidra, cualquier producto.