2021/09/29

DE FACEBOOK (10 y 11 de septiembre)

LA HOMILÍA DE COVADONGA.
Un atento lector de esta página anima a uno a decir algo de la homilía del arzobispo en la basílica de Covadonga ante las autoridades regionales. No siempre sale uno al quite de estas sugerencias, ni es donde más cómodo se encuentra porque uno opina sin programa establecido, al tuntún. Muchas veces surge un asunto candente y trascendental del que no tiene nada que decir o del que no se le ocurre nada que no se haya dicho. Otras veces desliza uno opiniones en la idea de que es una ocurrencia original, y resulta que es un campo trillado abondo. En este caso, como había pensado algo al respecto, ahí va.
El arzobispo dijo lo siguiente: "Ya quisiera yo que los niños abortados o ancianos y enfermos eutanasiados sin paliativos tuvieran la legislación protectora que se les brinda a los toros". Meditó uno un buen rato sobre la frase y su significado. Lo primero que hay que decir es que el objeto del aborto no es un niño sino un feto. En cuanto a los ancianos y enfermos eutanasiados sin paliativos, es una frase brillante: 'sin paliativos' hace un juego de palabras con 'sin cuidados paliativos', pero no pretende uno salir por la tangente con este expediente puramente formal del significante, cuando está tan claro el significado.
Tanto en relación con el aborto como en relación con la eutanasia, uno cree que hoy prima la razón práctica sobre la razón ontológica, es decir, el principio de comodidad sobre el principio filosófico-biológico que marca el límite del comienzo y el final de la vida. El arzobispo tiene derecho a decir lo que piensa. Ahora bien, con esas palabras valientes (según su grey) y con el argumento de que en su casa está autorizado a sentar cátedra, da argumentos sobrados para que las autoridades civiles dejen de acudir a estas ceremonias religiosas. El arzobispo tiene cientos de oportunidades de difundir la palabra de Dios sin necesidad de que estén presentes, por cortesía, las autoridades civiles. Tiene demostrado en ocasiones anteriores que no le importa ser políticamente incorrecto y que aprovecha estas ocasiones en las que la audiencia es máxima y las posibilidades de réplica nulas para difundir su verdad. Que no se queje si el año que viene y en los sucesivos, las autoridades civiles deciden no acudir a la misa de Covadonga, que sería lo más acertado.
En la misa de muchas fiestas patronales de pequeñas localidades es habitual que se reserven los bancos delanteros para algunos miembros de la corporación y para las comisiones de festejos y hasta para la reina y damas de las fiestas (a extinguir). Es una manera de enlazar la fiesta religiosa, origen de la mayor parte de los festejos, con la fiesta popular. Hacen bien en mantener una entente cordiale: el cura no se mete en líos con sus palabras y la comisión no organiza actos alternativos a la hora de la misa. Si funciona la fórmula, que siga. Si alguna de las partes prefiere alzar la voz con sus razones, que no se queje de una posible réplica.
(Como el asunto es serio, prefiere uno no mezclarlo con otras cuestiones).

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DENUNCIAS FALSAS.
Ocurre a veces y volvió a ocurrir ahora que se denuncia un hecho delictivo, que se generalizan las conclusiones, que después se retira la denuncia, que pese a ello las conclusiones se siguen generalizando, a veces hasta alzando más la voz o elevando el tono, por aquello de sostenello y no enmendallo, con el argumento de que no ocurrió eso en esta ocasión pero ocurre lo mismo o más en otras muchas ocasiones. Si predominaran los viejos principios morales individuales, como el perdón y la disculpa, alguien haría mutis discretamente por el foro, pero privan los principios de la conveniencia colectiva, de la lucha política, de aprovechar los tantos cogiendo el rábano por las hojas. Está pensando uno, claro, en el caso del chico que reconoció que las lesiones del glúteo fueron ocasionadas en el curso de unas prácticas sadomasoquistas, y no fueron consecuencia de una agresión homófoba.
Lee uno que dos informes contradictorios bloquean el futuro de la vieja Fábrica de Gas de Oviedo. En resumen, la Consejería de Cultura establece determinados requisitos para actuar en los restos de un bien protegido. La Consejería de Medio Ambiente obliga a descontaminar el subsuelo antes de cualquier otra actuación. Son dos Consejerías del mismo Principado de Asturias. Se habla de sanciones si se incumple alguna de las normas. El caso es que se si cumple una, se incumple otra. No es concebible que dos Consejerías del mismo Principado lleguen a conclusiones contrarias. Cuando se produce una situación así, debe tomar las riendas la Presidencia del Gobierno y dictar los requisitos que guíen la actuación de los administrados, que pueden ser empresas o particulares o incluso los ayuntamientos u otros entes menores. Si a Presidencia no le resulta posible hacer compatibles los criterios de sus dos Consejerías, tendrá que optar por dar preferencia a una. Es su función unificadora. Los únicos que pueden ir por libre son las diferentes juzgados, pero no los diferentes órganos de la Administración Pública.
Ayer uno escribió el monográfico del arzobispo por aquello de no mezclar, pero en la prensa encontró pequeñas cosas notables, como la modesta declaración de un psiquiatra de que no encuentran explicación para que la tasa de suicidios haya caído un 40% en la región avilesina. Lo brillante era haber lanzado una teoría exótica y adornarla con argumentos de ocasión. Los lectores creeríamos eso y lo contrario. Este doctor, Martínez Jambrina, reconoce que no encuentra explicación, y uno aplaude esa modestia.
Camavinga opta por el Real Madrid y, por lo que se deduce de sus palabras, el dinero fue secundario. Le gustaría a uno que Camavinga triunfara en el Real Madrid y que cuando le llegue la hora de renovar el contrato o la cláusula de rescisión o lo que exista entonces, siga con esa candidez. Dice que su ilusión de pequeño es jugar en el Real Madrid. Uno se imagina a un niño vallisoletano o vigués soñando jugar de mayor en el Valladolid, o en el Celta de Vigo, o en el Madrid o en el Barcelona, pero no en el Milan ni en el Manchester United. Le extraña a uno que un niño francés sueñe con equipos diferentes del PSG o el Olímpico de Marsella. Le extraña y desconfía.
El día anterior se fijó uno en la mano de Adolfo Mariño, el Abad de Covadonga, al saludar a Barbón. Imitó uno el gesto y se llevó la mano al pecho e invita a los lectores a hacer lo mismo. ¿Cómo quedan los dedos? ¿separados, juntos, 3+2, 2+1+1+1? Está uno pendiente de que un quiroanalista aficionado nos indique qué rasgos de la personalidad se asocian a la posición de la mano.
Quedan las sabias viñetas.



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