2008/08/14

BENIDORM 17. LA RETIRADA

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Diecisiete noches y diecisiete artículos. Lo prometido es deuda. Dijiste que te quedaba la retirada, y las promesas, excepto las electorales, son para cumplirlas. Una retirada a tiempo es una victoria. Estás refranero esta noche. Dicho lo cual, te da pena abandonar el barco cuando recibes tan continuados ánimos de una tal LA NENINA que apostilla estos breves artículos que vas pariendo, a veces en parto natural, a veces con fórceps. Prometes no enfadarte si alguien piensa, incluso dice, que a calzador.

Cuando hablas de la retirada piensas en primer lugar en la retirada diaria de la playa, después de leer y tirar unas cuantas revistas atrasadas a la basura (previo arrancado de algunas hojas sueltas que conservaráss entre libros para recogijo !!! de tu mujer), después de unos breves paseos por la arena, de unos largos entre las olas, de entretenidas conversaciones con otros playeros, sin ir mas allá con un pariente y corista que por allí apareció o con el presidente de la comunidad, que el mundo es un pañuelo.

La marcha siempre resulta triste porque te encantan los atardeceres cuando el sol ya se escondió o perdió la fuerza, y el horizonte va cogiendo la típica tonalidad rojiza. Ese deslizarse borroso del día hacia la noche te recuerda el zigzagueo de las boyas que van configurando fronteras arbitrarias, como esos países africanos que separan sus miserias a cartabón, como la frontera que marca las doce o las doscientas millas de territorio marino.

En resumen, amigo como eres de matices, aportas una viñeta salvada del reciclaje que expresa con fidelidad cómo ves el mundo: ni todo es blanco, ni todo es negro, las fronteras son borrosas, como las definidas por las boyas, los intereses son cambiantes, el municipal puede ser un bendito en la calle y un ogro en casa, el ordenanza puede ser muy eficiente cuando le toca llevar la comunidad y una calamidad como padre, el vendedor de billetes quizá es a la vez un pésimo compañero y un excelente pintor, Benidorm puede ser una fortaleza…o una debilidad, y debilidad con doble sentido.

¡Y manda carallo, que termines esta serie con el análisis DAFO que tanto te repatea por su artificiosidad!

2008/08/13

BENIDORM 16. EL TÚNEL

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Alguien te dijo que cómo te ibas a arreglar quince días en Benidorm sin escribir nada y contestaste que no escribirías pero que tomarías notas, que crearías archivos mentales, que observarías el panorama y que algo se te ocurriría para la vuelta.

- En Benidorm no hay nada que ver.
- Te prometo que habrá materia para un artículo por cada día que esté allí
- ¿Y cuanto tiempo vas a estar?
- Diecisiete noches.
- Imposible. No hay materia para tanto.

Van dieciséis y te queda la retirada.

Viviendo del tren sabes que en los túneles también hay vida, se avanza, el tren parece que sale con nuevo ímpetu, con renovados bríos. Y los ferroviarios saben que en los túneles hay refugios para resguardarse por si asoma el foco veloz y silencioso. En este refugio-reserva quedaron ideas que ya no vas a poder plasmar: los juegos de cartas que a veces lleva el aire, los modernos Ícaros que sobrevuelan la playa, los sudokus que ganan terreno a los crucigramas como los números los ganan a las letras, el footing mañanero (de espectador, se sobreentiende), los fuegos artificiales de día y de noche, la lectura de La Nueva España con un día de retraso (cuando otros periódicos regionales se reciben en el día).

En nada, sales a la luz de otras rutinas.

Sólo queda un día, la retirada.

2008/08/12

BENIDORM 15. LAS SOPAS DE SOBRE




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Lees un artículo del cocinero Santi Santamaría elogiando las sopas de sobre, que su madre preparaba con cariño para los días de fiesta. “Desde luego, mi madre, agotada después de pasarse toda la semana entre los telares de la fábrica en la que trabajaba, tenía todo el derecho a recurrir a las sopas de sobre para tener tiempo para sus cosas los días de fiesta”.

Te cae bien este cocinero tan alejado de minimalismos y sofisticaciones. Dicen que en su restaurante no se sale con hambre.

Santamaría es un líder en la lucha contra los complejos. Cuando terminas el artículo, levantas la vista y ves a niños de tres, de cinco, de siete, de de diez años, y algún adulto o adulta, entretenerse con juegos sencillos, llenar de arena sus calderos y darles la vuelta formando un cono truncado, afanarse con la pala en hacer un pozo e intentar inútilmente llenarlo de agua, construir un fuerte con fosos y empalizadas, adentrarse en el agua con una red para pescar algún mínimo e incomestible pececillo.

Esos niños guardarán para siempre en su memoria el recuerdo de esos días. Cuando pasen unos años buscarán playas desiertas de fina arena y renegarán de la saturación de Benidorm, de hamburguesas y fritangas, del nocturno chunda chunda.

Más adelante, cuando se les hayan curado todos los complejos y den por visto el mundo, volverán a Benidorm, a sus playas atestadas, a los puestos callejeros, a disfrutar con el montaje de los trileros, a entretenerse comentando si los retratistas de calle aciertan con la fisonomía de los que posan en la noche, a tomar un agua de Valencia entretenidos en ver el paso de la gente. En ese momento volverán a valorar la sopa de sobre, como Santi Santamaría. “Gracias, madre, por tu sopa de sobre: nunca me supo a grasa industrial porque en ella encontré siempre el humo del amor”.

2008/08/11

BENIDORM 14. DE NIÑOS PERDIDOS U OLVIDADOS

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No fue en Benidorm sino en Sanjenjo, cuando ya empezaba a ser Sanxenxo, cuando perdiste a tu niña, que tendría tres o cuatro años. Aquello fue una pérdida momentánea, un extravío de cinco minutos, pero tu cabeza estaría maquinando una estrategia de secuestros y hombres malos cuando no hubo más que un despiste…o dos.

Con el paso de los años lo tomas a chirigota y hasta llega a ser un mérito porque ¿quién no perdió a un niño en la playa?

Y si se disculpa una pérdida ¿por qué se comprenden tan mal los olvidos? Este verano estuvieron de actualidad los olvidos de niños pequeños, incluso de bebés, en los coches, con trágicos finales en los casos que saltaron a la palestra. El mismo día que leías un olvido de verdad, leías, siempre debajo de la sombrilla, uno de mentira porque las casualidades son así. En la lectura atrasada del día te tocó ARMANI PARA PASTOR SIN PESEBRE, un cuento de Navidad de Laura Restrepo, escritora colombiana. Te encontraste con un párrafo de un olvido, que como era un cuento acabó bien.

En la realidad hubo de todo: el de un profesor que pasó por el colegio a firmar las notas o el de un gemelo cuyos padres viajaban en distintos coches y cada uno pensó que viajaba con el otro. El personal se escandalizó de que no se imputara a ningún padre. En Oviedo no hace tanto se produjo el atropello de una persona, que resultó muerta, pero como no quedó claro quien conducía el coche porque A dijo que B y B que A, no se pudo condenar a ninguno de los dos en vía penal. Aclaras que A y B no formaban parte de eran una banda organizada porque si lo fueran el Derecho Penal da otra respuesta.

BENIDORM 13. ENVIDIA DEL BOTELLÓN Y UN APUNTE SOBRE LOS BLOGS


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A tus cincuenta y un años, con esa calva y con ese careto quedarías ridículo si te ven salir a las diez de la noche, con otros de tu edad, de un un supermercado playero cargado con coca colas de litro y medio, botellas de whiski y cubitos de hielo camino de las hamacas de la playa, y allí a la luz de la luna llena, formando un corro os echáis unas risas mientras alguien de parecida edad combina sabiamente los ingredientes.

No solo los móviles y los ordenadores se inventaron cuando te había pasado la juventud, sino también el botellón. Y no aplaudes, al contrario, el botellón de adolescentes de quince años. Pero los veinte no son los quince.

Es noche de luna llena, estás paseando por el paseo marítimo de la playa de Levante y ves que hay varios policías municipales por la arena y que, posiblemente a la voz de “circulen” un buen número de jóvenes tienen que ir dejando la playa vacía, cargados con sus botellones, no sabes si ya mezclados o todavía sin mezclar. Esa noche no pueden hacer botellón. Irán con la música (es un decir, no había música, era un botellón de susurros) a otra parte, se dispersarán en pequeños grupos por distintas calles de la ciudad, en algún parque público, entre los coches aparcados o en las escaleras de algún portal poco transitado de vecinos condescendientes o quizá temerosos. Te dio pena de esos chicos, te pones en su cuerpo y te solidarizas con su tristeza. No armaron bulla, se marcharon y no hubo más.

Algunas veces cuando por la mañana ibas a la playa tienes visto botellas vacías junto a las papeleras, señal de que supieron disfrutar de la noche con civismo. Quizá no siempre sea así. Sopesando pros y contras estás de acuerdo con que se prohíba porque no van a poner un servicio extra de limpieza de playas a las seis de la mañana. Tienes el cerebro con la ley y el corazón con los jóvenes.

La noche siguiente que sales de paseo ves que no hay orden de dispersión. Hubo suerte. Las tumbonas están llenas de jóvenes que forman corrillos. Quizá para alguno sea una noche inolvidable. Te alegras por ellos y te gustaría estar allí, pero se te pasó el arroz.
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Ya tienes dicho que aprovechaste para leer revistas atrasadas que no pasan de moda, por ejemplo las viñetas de JOMA en el Magazine. También leiste varios artículos sobre los blogs. Los artículistas de periódico están nerviosos, temen perder el monopolio de la opinión y de la información. En los blogs también hay de todo, a veces desnudez, a veces maquillaje, también en éste blog, también en este artículo.

2008/08/09

BENIDORM 12. ESPANZURRADOS/AS

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Es posible, mejor dicho, es seguro que el canon de belleza cambia con las edades de cada uno, que no te gusta lo mismo (es decir, la misma, el mismo tipo de mujer) a los quince años que a los treinta que a los cincuenta y vete a saber a los sesenta y cinco; es posible que los chicos de quince años de principios del siglo XIX no se sientan atraídos por el mismo de belleza que los jovencitos de quince años de los años sesenta o que los rapaces de quince años del año 2008; por lo mismo, es posible que el personal que tenía cincuenta años en el año 1800 (¿dónde estarán sus huesos y sus ilusiones?) y el de la misma edad de este último verano no les atraiga lo mismo/la misma, es decir, el mismo tipo, aclaras para malpensados, porque a ti te sigue gustando la misma.

Te debates en estas meditaciones panza arriba debajo de la sombrilla mientras giras la vista a la derecha y ves a un señor espanzurrado boca arriba con la palma de la mano abierta clamando al cielo intentando captar todos los rayos del sol que por allí caigan. Te preguntas para quién quiere ponerse moreno ese pobre hombre, ¿cree que puede ligar mas a sus años? ¿lo hace sólo para elevar la autoestima, para gustarse a sí mismo? Si algún lector de este blog se espanzurra así y lee estas líneas, que sepa que al autor le parece patético, aunque si lo ve un día en esa postura en la playa, tosa un poco y balbucee que sí, que es muy sano tomar el sol, que tiene taninos, ah, no, que los taninos son del vino, bueno, pues que tiene algo, no sabes qué, algo tendrá el sol, los rayos uva, ah no, los rayos uva tampoco, bueno pues algo tendrá el sol que merezca la pena tomarlo así, espanzurrado, pero quieres que sepa que este blogero no le está diciendo la verdad, que le parece patético/patética.

Y en estas te acuerdas de ese dicho que cuenta tu suegro de un hombre muy feo, muy feo, que se enjabona a conciencia, se mete en la ducha y cuando sale, pregunta
- ¿estoy guapu?
- ¡bah!
Se vuelve a meter en la ducha, se enjabona, se rasca, se perfuma.
- ¿estoy guapu?
- ¡bah!
Vuelve a la ducha, al jabón, al perfume y pregunta lo mismo y le responden lo mismo. Pregunta entonces;
- ¿estoy limpiu?
- sí, ho, limpiu ya lo estabas al principio.

El/la que se espanzurra, ídem de lienzo.

2008/08/08

BENIDORM 11. QUE NADIE PISE MI TOALLA

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Barrer (un poco, solo un poco) para casa te parece normal, llegas incluso a disculparlo. Va en contra de tu idea de justicia, uno de cuyos pilares es la igualdad, responder igual ante supuestos iguales. Es cierto que no todos los casos de la vida se pueden meter en un bombo para que una máquina los valores y resuelva, de ahí que quizá por un mismo insulto en una demarcación condenen al lenguaraz y en otra no, o incluso el mismo juzgador resuelva de una forma diferente el mismo caso si hay tres semanas de diferencia. O ante muy similar examen, un año quede un alumno para septiembre y al año siguiente demos por bueno el pulpo como animal de compañía.

Lo que no toleras, ni apoyas, ni comprendes es que lo que haces tú o uno de los tuyos esté perfecto y si es obra de otros, sea poco menos que para matarlos; que cuando conduces, que no ose asomar ningún peatón por la carretera, porque aceleras para intimidar, pero si vas de peatón, que detenga el coche ¿qué yé, que no me ve, ho?, que si te tienes que cambiar de domicilio es normal que pidas un día de permiso, pero si también tienes una empresa, que no te pidan ese día ninguno de tus empleados.

No hace falta poner más ejemplos porque la vida está llena de ellos.

Lo mismo que observas en la playa. Si la toalla de otro está sola, la puedes pisar para evitar un rodeo pero cuando nuestro amigo se va a dar un chapuzón o un largo paseo, quiere encontrar la suya planchada, como la dejó, aunque hayan pasado dos horas. Caso distinto es que él mismo cuando llegue se siente con la silla y todo su cuerpo justamente encima de la misma toalla intocable. Como su cuerpo levita, quedará intacta. Se conoce que solo se deteriora en contato con otros pies.

En fin…no deja de ser un caso cualquiera.

2008/08/07

BENIDORM 10. EL MITO DEL ETERNO RETORNO

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Después de leer un cuento de Navidad de hace dos años, que podría servir también para la próxima, o artículos de la misma época de Santi Santamaría desmitificando la moderna cocina minimalista antes de que surgiera la polémica de hace unos meses, u otros comentarios mas actuales sobre los miembros y las miembras, será la una de la tarde y es momento de salir de la cueva, es decir, de debajo de la sombrilla y darse un baño. Inmediatamente un paseo breve al borde del mar para secar.

Mientras el sol termina de hacer su trabajo estás encima de una piedra verdosa que las olas cubren y descubren y te acuerdas de Mircea Elíade y el mito del eterno retorno.
Mircea Elíade escribió un libro que se titula precisamente así y que tuviste que leer cuando estudiaste Historia de las Religiones. En resumen, todas las religiones reproducen un esquema según cual hubo un período idílico, que podría ser el paraíso terrenal o en la religión griega la edad de oro, después la de plata, después la de bronce, y la de hierro en la que estamos, edades que tan brillantemente describió Hesíodo (otro libro que tuviste que leer). El hombre lo va deteriorando todo y su vida consiste en aspirar a volver a aquel estado primitivo de perfección, que pronto comenzará a contaminarse y así sucesivamente.

Sigues secando y el agua del mar cubre la roca y también tus pies, ahora la cubre del todo, esta vez queda lejos, parece que forma un pez, esta ola se va a quedar corta, no, llegó, llegó, por poco pero llegó, no consiguió remontar la cresta, a ver si arrastra la arena que quedó antes, no, no pudo, ahora sí, forma una uve, ahora una herradura, si te giras es una C, ahora puede ser una Y griega, parece un peine, y vuelta a empezar; un pez, ola corta, no llega.

Pasas un buen rato animando a las olas, que llegue, que llegue, mientras piensas que la vida es como las olas, el eterno retorno. De camino hacia la sombrilla acude a tu mente Serrat con su verso:
Y me pregunto por qué nacerá gente
Si nacer o morir es indiferente.


(Y mientras escribes esto, te acuerdas de dos amigas: la de Oviedo que se opera el viernes y la de León que te acaba de pasar un correo diciendo que ya es abuela y que hace tres meses se separó. Suerte a las dos).

BENIDORM 9. LA TRASTIENDA DEL ARTE Y DEL ARTISTA

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Tiene tu hermana un cuadro de Laura Antolín, reconocida pintora naïf lenense, que representa la trastienda de un circo, la parte trasera, lo que no se ve, los niños jugando a su aire, los cachivaches y lo que hay detrás. A lo mejor lee este suelto y le da por sacar una foto y mandártela para ilustrar esta entrada.

Siempre hay una trastienda en el circo y en la vida. En el programa deportivo de Canal Plus EL DÍA DESPUÉS era LO QUE EL OJO NO VE. Asocias la idea con el primer y definitivo apunte que del cubismo te dio tu profesor del historia del arte, Don Raúl Arias, bibliotecario del Seminario y archivero de la catedral: una mirada tridimensional, con rayos X, de manera que el artista plasma lo que no consigue la fotografía, lo que el ojo humano no obtiene con un único golpe de vista. Un profesor de arte pijo y esnob diría que ese es el valor añadido del cubismo.

De ese cuadro y de lo que significa te acordaste un día cuando ya te retirabas de la playa al fijarte en la parte trasera del castillo que días anteriores te habías detenido a contemplar en los nocturnos paseos por el paseo de la playa de Levante, seguramente antes de tomar la animosa agua de Valencia. Desde la retaguardia ves los aparejos, las palas, los calderos, la materia prima y hasta intuyes el proceso de elaboración.

Otro día que madrugaste a comprar el periódico, tendrías oportunidad de ver que el castillo incluye unas canalizaciones interiores de manera que desde algunas torres se irriga agua milagrosa, quizá con algún potingue adicional, que consigue la firmeza y la tersura del castillo.

Necesitas tres fotos y tres miradas para hacerte una idea, lo que Picasso habría refundido en un único dibujo.
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La familia te leyó ¿quién si no? Aquí el cuadro de Laura Antolín


2008/08/06

BENIDORM 8. SERVICIOS MÍNIMOS EN LA PLAYA

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Cuando giraste la cabeza, la toalla, la camisa y los playeros ya estaban así y allí. No te fijaste en su propietario. Necesariamente tiene ser un hombre austero. Estás con él. Entre Góngora y Quevedo, te quedas con Quevedo. Entre el gótico y el barroco, con el gótico, y si pudieras elegir, con el románico, cuanto más sencillo mejor.


Cuando la moda de las playas desaparezca, quedará lo mínimo: un hombre bañándose, una toalla para secarse, una prenda para taparse, un calzado. Es posible ser un asceta de la playa en medio de la multitud.


Llega sin móvil, sin música, sin nada, con poco más que su cuerpo, que llevó al mar. No es un abandonado, dobla sus prendas con cuidado. Si el viento las mueve no es culpa suya. Él hizo todo lo posible por mantener el orden.


La vida es sencilla, pero a veces la hacemos complicada.

2008/08/05

BENIDORM 7. LA BLACKBERRY, LA NIÑA Y EL SÍNDROME VACACIONAL


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Acabas de leer el previsible artículo de todos los años sobre el síndrome postvacacional cuando pasas la página justamente por una viñeta triste y simpática a la vez. En ese momento la niña de tus vecinos de arena sale de la playa porque tiene hambre. El padre se lamenta.
- Tuve que estar contigo en el mar más de un cuarto de hora y en cuanto entró tu madre, te da el hambre y sales. ¡Hay que joderse, vaya suerte que tengo!
- Bueno, la niña tiene hambre.

Ahí termina la conversación porque la mamá, antes de atender con la comida de la hija revisa su BlackBerry.

- Antes tenía ocho mensajes y ahora tengo cinco. Esta tía me los ha borrao.
- ¿Quién, Paloma?
- Sí, Paloma tuvo que ser.
- ¿Pero Paloma entra en tu correo?
- Sí, por lo visto.
- ¿No la vas a llamar ahora mismo? ¿Pero quién es ella para entrar en tu correo? ¡Y encima borrando mensajes!
- Me he dado cuenta porque antes tenía ocho y ahora tengo cinco.
- Llámala ahora mismo.
- Le voy a mandar un correo.
- No, llámala.
- Me borró sólo las confirmaciones de correos.
- ¡El primer día que te vas ya te abre el ordenador, y el correo! Esa tía quiere ocupar tu puesto.
- Estamos pendientes de que vengan los análisis del laboratorio.
- ¿Pero no la vas a llamar?
- Me lo mandaron para mí con copia para Marisa. Entonces se encargará Marisa.
- ¿Vas a dejarlo así?
- Es que si no me satura el correo.
- Pero dile por lo menos que no se le ocurra borrar nada, que ya le dirás tú lo que tiene que borrar.

La BlackBerry, ¡qué anzuelo para eliminar el síndrome postvacacional y convertirlo en síndrome vacacional!

2008/08/04

BENIDORM 6. EL AGUADOR

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Acabas de llegar a la playa y no tarda en pasar el aguador. Casi nunca ves a nadie pedirle nada, pero él no ceja en su intento.

- agua, cerveza, bita, coca cola, lemon…

Ni estas en una plaza ni aquello está vacío pero te recuerda EL VENDEDOR, poema de José Hierro cantado por Mocedades: en la plaza vacía nada vendía el vendedor / y aunque nadie compraba no se apagaba nunca su voz.

Pasa de izquierda a derecha y a los veinte minutos lo ves igual de cargado de derecha a izquierda. Piensas que por una parte estaría contento si en el viaje de poniente a levante termina la mercancía, pero perdería una oportunidad de venta en el viaje de levante a poniente. Supones entonces que a lo mejor tiene un punto de suministro en levante y otro en poniente. Mientras cavilas sobre estas variadas alternativas como si fueras su director de logística, vuelve a pasar otra vez, igualmente cargado.

Como ahora hay que ser ten políticamente correcto no te queda más remedio que decir que por el aspecto exterior podría ser de una raza de tez oscura proveniente de la India que se suele ganar la vida con la venta ambulante, en este caso ambulante de verdad. Y en honor de la verdad, y sin que sirva de precedente, sudando la gota gorda.

BENIDORM 5. PENÉLOPE HACIENDO Y DESHACIENDO CABALLOS

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Como si la crisis ya estuviera aquí, algunas noches es posible sobrevivir en Benidorm sin tomar nada, por ejemplo dando un paseo por el paseo de la playa. Puedes encontrarte con muy logradas esculturas de arena, como la de un caballo aferrado a un tronco vadeando un río. Algunos viandantes toman fotos o graban con sus cámaras o con sus móviles, otros, más generosos, dejan caer algunas monedas en pago del arte o de la técnica, vete a saber, y del buen rato.

Casualmente al día siguiente por la mañana pasas por delante del caballo, lo ves medio destrozado y te apena. Cavilas sobre a quién le puede molestar esa pequeña expresión artística, piensas que a lo mejor es un niño que simplemente quiso cabalgar a lomos del caballo con la ilusión de que avanzara más rápido por ese río imaginario. No quieres pensar en una gamberrada porque en vacaciones te pones el chip guay de to er mundo es güeno.

Por la noche vuelves al paseo y ¡milagro! el caballo vuelve al mismo río. Pienses entonces si su autor no se acordará de Penélope, la homérica esposa de Ulises, que, esperando a su marido, tejía de día y destejía de noche aquella pieza que si terminaba del todo tendría que renunciar al desaparecido Ulises para caer en brazos de alguno de sus muchos pretendientes.

Si así fuera, para despistar, nuestro escultor habría invertido los turnos tejiendo de noche y destejiendo de día en un trabajo sin fin, mientras mantiene la ilusión de que su obra sea admirada o quizá de que caigan unos euros o unos céntimos en la balsa de plástico. Al fin y al cabo, la sociedad valora más este trajín de hacer y deshacer que el pago diferido y perpetuo de los derechos de autor por una obra genial que se gestó una única vez.

2008/08/03

BENIDORM 4. SOBRE LA ILUSTRACIÓN Y LA VOLUNTAD POPULAR.

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La Ilustración, todo para el pueblo, pero sin el pueblo, no habría permitido el disparate urbano y urbanístico de Benidorm.

Te preguntas si la masa puede estar equivocada en política y en el buen gusto. Recuerdas las riadas de gente despidiendo y llorando al Generalísimo en el mes de noviembre de 1975. Anteriormente, en los años treinta Hitler alcanzó el poder a través de las urnas. En los regímenes comunistas los baños de masas son habituales. Dejando los terrenos de la política, en otros tiempos y refiriéndose al caso español era lugar común justificar que la ignorancia y la falta de libertad llenaban los campos de fútbol como única vía de escape. Sin embargo, en los países democráticos de Europa los estadios no estaban vacíos.

Te preguntas si también la gente está equivocada cuando inunda Benidorm y le gusta y vuelve otro año y se pelea por una silla para tomar un helado, y se asoma al ARENAS a mirar si María Jesús la del acordeón está más vieja o si está igual que siempre.

Charlas con unos y con otros en la playa o por la calle y te das cuenta de que esos mismos que madrugan a colocar la tumbona o que toman el sol panza arriba son los que dentro de tres meses estarán en un safari o que pasaron la Semana Santa en una casa rural de un pueblo remoto de Cantabria o que hace tres años visitaron por libre la India.

Te entra la duda de si el mismo ser humano que un verano se embadurna de arena es un adocenado descerebrado, pero si pasa el Fin de Año en un pueblo remoto de los Alpes alcanza una espiritualidad sublime.

Si pudieras coger lápiz y cartabón y diseñar una nueva ciudad turística no permitirías esas alturas y ese hacinamiento, pero sin esa concentración humana no habría mirones para los retratistas de mercadillo, para los escultores de arena, para los trileros de las esquinas, para la variada vida nocturna.

Te entran dudas sobre qué gusta a la gente y por qué y quién decide lo sublime y lo cutre, aunque ejemplos de lo último no faltan, pero valen para dar conversación y vidilla.

2008/08/02

BENIDORM 3. PROPIEDAD Y DERECHOS REALES

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No, no vas a escribir sobre la estructura de la propiedad de las fincas urbanas de Benidorm. Te vas a meter en arena y en la arena, en donde también se reproducen en esquema los modos civiles de adquirir la propiedad.

Lees en un viejo manual de Derecho Civil que la ocupación fue un modo de adquirir importante en los pueblos primitivos, y aun hoy en los pueblos en formación, pero tiene una aplicación reducida en los de civilización más avanzada. Otra forma de adquirir la propiedad es mediante el hallazgo. Conseguido lo anterior, solamente queda acotarlo, registrarlo, ponerle nombre, pero incluso las propiedades tienen sus limitaciones, sus servidumbres, por ejemplo el derecho de paso. En un día normal y corriente de playa puedes observar todo eso, y no falta un toque de primitivismo.

Todas las mañanas se renuevan los títulos de propiedad. El que primero llega ocupa y es dueño por un día, empezando por la muy cotizada primera línea de playa. Vigorosos jubilados y gentes madrugadoras plantan sus sombrillas como si fueran banderas y allí están marcando territorio, uniformes, configurando una barrera infranqueable entre la arena y el mar azul.
Con el caminar del día van surgiendo los derechos de paso, lo dicho antes, las limitaciones al derecho de propiedad, pequeñas expropiaciones para pasillos y calles. Así surge un cierto consenso social y si en las vías públicas urbanizadas no se puede edificar, en los pasillos playeros no se pueden colocar toallas ni adquirir derechos particulares.


A veces hay dudas sobre la pertenencia de un territorio. Procede entonces bautizarlo, ponerle nombre y con pruebas tan evidentes quedará tan claro y consolidado el derecho que no harán falta pólizas ni registros.

La adquisición de los derechos se cierra con los hallazgos del final del día a cargo de los buscadores de tesoros, inasequibles al desaliento, que te preguntas si alguna vez habrán encontrado algo que merezca la pena al menos para amortizar los artilugios.

Con esas y otras meditaciones te entretienes dando vueltas a la propiedad, la posesión, la usucapión, los derechos reales, las servidumbres y otras entretenidas materias jurídicas, todo ello mientras paseas por la playa o te tomas una cerveza fría a la sombra de la sombrilla.