Estos días se están cocinando las listas para las próximas tandas de elecciones. Te ocupa y preocupa sobremanera la del Partido Socialista porque es el que va a ganar las elecciones. Lo tiene fácil o lo supo hacer fácil su líder y Presidente del Gobierno. Pedro Sánchez se sobrepuso a la adversidad y renació de sus cenizas. No era la opción que más te gustó en su momento, pero tienes que reconocer que acertó con la estrategia para alcanzar el gobierno y también para encabezar los pronósticos electorales. Fue arriesgado su pacto con Podemos y con los catalanes. En ese pacto, va a conseguir ganar algún voto por la izquierda, aunque seguramente no conseguirá arañar ni lo más mínimo del voto independentista.
Para no mezclar demasiado, querías fijar dos ideas:
1/ El PSOE seguramente ganará algo a su izquierda, pero si no logra avanzar por ahí, donde tienen margen abundante es hacia el centro, dado el escoramiento a la derecha tanto de Ciudadanos como del PP para quitar votos a Vox. Dejan todo el centro libre para Pedro Sánchez.
2/ Curioso que en las listas electorales del PSOE no haya cabida para los disidentes internos, y, sin embargo, tengan cancha en los inevitables futuros pactos, gente de Podemos y los nacionalistas, en teoría más alejados de la la ideología socialista (si es que lo de la ideología no suena a risa como motivo electoral) que otras corrientes socialistas (se supone).
2019/03/19
2019/03/17
LA IMPORTANCIA DEL CONTEXTO
Hoy pasaste un rato en un lugar que frecuentas poco y te encontraste con estas fotos. No te atreviste a fisgar en el W.C. de las féminas para comparar....
Una misma foto puede ser un cutrez o una obra de arte dependiendo de la pared de donde cuelgue. Alguien conocerá la ubicación pero, de momento, guardas el secreto.
Alguien puede pensar que es un bar de carretera.
Otros pueden apostar por un teatro o un cine.
Hay quien creerá recordar que algo así lo vio en el Nienmeyer de Avilés.
No faltará quien se incline por una fábrica o empresa de prevalencia masculina.
Lo difícil, ahí queda el reto, es opinar sin pistas ¿qué pensar de un mural así sin conocer la ubicación?
2019/03/10
VUELVE EL 11-M
Está feo autocitarse pero no tienes nada más que decir que lo escrito hace once años.
https://sipiluchi.blogspot.com/2007/11/comentario-la-sentencia-del-11-m.html
https://sipiluchi.blogspot.com/2007/11/comentario-la-sentencia-del-11-m.html
2019/03/06
COMENTARIOS
En general no comentas los comentarios.
Haces aquí una excepción para no dar la callada por respuesta, pero no vas a aportar gran cosa.
Hay comentarios brillantes, trabajados, pulcros desde el punto de vista gramatical y argumental.
Otros no sabes a cuento de qué vienen.
Otros -próximos a los panfletos- te parece que los escribió una máquina.
Tienes censurado alguno cuando entra de lleno en el Código Penal o atenta contra el buen gusto, ese gusto tan personal e indescriptible próximo a la tolerancia..
Pese a todo, dejas vivos algunos ofensivos, pero tú también puedes ofender.
A veces toca tragar aceite de ricino, pero es el riesgo que corres con la escritura.
Haces aquí una excepción para no dar la callada por respuesta, pero no vas a aportar gran cosa.
Hay comentarios brillantes, trabajados, pulcros desde el punto de vista gramatical y argumental.
Otros no sabes a cuento de qué vienen.
Otros -próximos a los panfletos- te parece que los escribió una máquina.
Tienes censurado alguno cuando entra de lleno en el Código Penal o atenta contra el buen gusto, ese gusto tan personal e indescriptible próximo a la tolerancia..
Pese a todo, dejas vivos algunos ofensivos, pero tú también puedes ofender.
A veces toca tragar aceite de ricino, pero es el riesgo que corres con la escritura.
2019/03/05
CONSORCIOS, CONCIERTOS, CON...
Lees en la prensa que El Escorialín, ese quiosco tan estratégicamente situado en la esquina del Parque San Francisco de Oviedo, sigue cerrado por falta de acuerdo entre el Ayuntamiento y el Principado, y lleva así varios años.
Si tan difícil resulta un acuerdo así de elemental entre únicamente dos administraciones, malamente se podrá acordar nada si se multiplican los actores consorciables y el montante económico a colocar en la mesa. Pese a esas reticencias que expresas y que la realidad demuestra, hay Consorcios que funcionan, como el de Transportes, al menos para el ciudadano. Otra cosa serán las cuentas que cada entidad consorciante o consorciada pueda escrutar en el silencio contable.
De mano desconfías de las sociedades instrumentales, de las mancomunidades y otras figuras similares por la inestabilidad de que suelen hacer gala. Un cabreo o la legítima creencia de que alguien pone más de lo que recibe, acaban dando al traste con buenos proyectos.
No te gustan esos pactos. Si el ejemplo fuera válido y el Ayuntamiento de Oviedo y el Principado tuvieran que acordar gestionar conjuntamente dos quioscos turísticos en dos puntos de la ciudad, preferirías asignar en exclusiva uno a cada ente. Posiblemente estés proyectando tus recelos hacia el trabajo en equipo. Admites no estar en la moda y en la onda pero te declaras, por principio, contrario a esa modernidad. Prefieres las asignaciones individuales de responsabilidad. A cada uno lo suyo. Clarito. Seguramente subyace el temor a que en un acuerdo así, te la acaban metiendo doblada y no te sueles encontrar con ganas de discutir.
Si tan difícil resulta un acuerdo así de elemental entre únicamente dos administraciones, malamente se podrá acordar nada si se multiplican los actores consorciables y el montante económico a colocar en la mesa. Pese a esas reticencias que expresas y que la realidad demuestra, hay Consorcios que funcionan, como el de Transportes, al menos para el ciudadano. Otra cosa serán las cuentas que cada entidad consorciante o consorciada pueda escrutar en el silencio contable.
De mano desconfías de las sociedades instrumentales, de las mancomunidades y otras figuras similares por la inestabilidad de que suelen hacer gala. Un cabreo o la legítima creencia de que alguien pone más de lo que recibe, acaban dando al traste con buenos proyectos.
No te gustan esos pactos. Si el ejemplo fuera válido y el Ayuntamiento de Oviedo y el Principado tuvieran que acordar gestionar conjuntamente dos quioscos turísticos en dos puntos de la ciudad, preferirías asignar en exclusiva uno a cada ente. Posiblemente estés proyectando tus recelos hacia el trabajo en equipo. Admites no estar en la moda y en la onda pero te declaras, por principio, contrario a esa modernidad. Prefieres las asignaciones individuales de responsabilidad. A cada uno lo suyo. Clarito. Seguramente subyace el temor a que en un acuerdo así, te la acaban metiendo doblada y no te sueles encontrar con ganas de discutir.
2019/02/26
CON LOS OPOSITORES, POR HIGIENE DEMOCRÁTICA
¡Qué buena cosa poder opinar con libertad económica, de conciencia y sentimientos cuando no se tiene a nadie de los más tuyos a uno y otro lado de la polémica, a uno los interinos con trienios, al otro los aspirantes al funcionariato!.
Ese ejercicio mental de desnudez de intereses pretendes de quien pueda leer estas líneas. Si él mismo o uno de los suyos está en la posición A, votará por A; lo hará por B si los suyos están en B. De ahí que se pida un ejercicio de meditación y abstracción. ¿Con quién está aquel a quién nada le cuelga del pelo?.
Aun reconociendo que prescindir de alguien con una larga interinidad es una faena gorda, te decantas por el opositante, porque las oposiciones te parecen la forma menos mala de acceder a la función pública, porque desconfías de la limpieza que pudo aupar al interino a un sueldo vitalicio años ha, porque alguna vez hay que como mínimo fosilizar esas situaciones, congelando expectativas si no queda otra; porque los que entraron agradecidos alguna vez se van a revolver cuando se crean con tanto derecho a la estabilidad como los opositores; por pura higiene democrática.
Si en el futuro siguen sin convocarse las oposiciones y tienen que cesar los interinos y formarse otros nuevos, con el coste económico que implique, pasemos por ello: la limpieza no sale gratis.
Ese ejercicio mental de desnudez de intereses pretendes de quien pueda leer estas líneas. Si él mismo o uno de los suyos está en la posición A, votará por A; lo hará por B si los suyos están en B. De ahí que se pida un ejercicio de meditación y abstracción. ¿Con quién está aquel a quién nada le cuelga del pelo?.
Aun reconociendo que prescindir de alguien con una larga interinidad es una faena gorda, te decantas por el opositante, porque las oposiciones te parecen la forma menos mala de acceder a la función pública, porque desconfías de la limpieza que pudo aupar al interino a un sueldo vitalicio años ha, porque alguna vez hay que como mínimo fosilizar esas situaciones, congelando expectativas si no queda otra; porque los que entraron agradecidos alguna vez se van a revolver cuando se crean con tanto derecho a la estabilidad como los opositores; por pura higiene democrática.
Si en el futuro siguen sin convocarse las oposiciones y tienen que cesar los interinos y formarse otros nuevos, con el coste económico que implique, pasemos por ello: la limpieza no sale gratis.
2019/02/25
TOLDOS
Viste que resistían algunos humildísimos tenderos, desplazados del resto, bien apartados, sin derecho a un triste toldo blanquecino o de ese gris conformado por el tiempo. Algunos tapan sus enseres con desentonadas sombrillas playeras...Tiendes a pensar que esos son los que ofrecen hortalizas de sus propios huertos o miel de sus propias colmenas pero tampoco tienes elementos para descartar que algunos de los tenderos coloristas ofrezca productos de su cosecha. Observas que también se acerca alguna clientela a los resistentes. En tu visita sacaste una especie de foto fija. No sabes cuántos eran hace un año, si eran más y solo quedan estos o si siempre fueron más o menos los mismos desde el principio del cambio. Tampoco tienes claro por qué permanecen así, si se trata de una cuestión moral, de un capricho o si en el fondo subyace el inevitable trasfondo económico, que los otros pagan y ellos no.Tiende uno al romanticismo y a votar por lo pasado, pero las cajas de plástico fueron desplazando a las de madera y las balanzas eléctricas a las romanas, y no por ello murieron los mercados de la calle. Ahora o hace unos años los toldos de colores, mañana será otra cosa, habrá otra polémica, otra resistencia al cambio...
En la foto la modernidad queda bien: ¿el triunfo de la estética sobre la ética, o es frase demasiado grandilocuente?
2019/02/15
EN LA PIEL DEL ALCALDE
No querrías haber sido nunca, mucho menos hoy, alcalde de Oviedo. Evitaste así haber tenido de escuchar a pie firme los duros y repetidos reproches dirigidos contra él, citado por su nombre y apellidos, por el hijo de Eloy Palacio, el bombero que murió en el incendio de la calle Uría.
https://www.elcomercio.es/oviedo/oviedo-discurso-hijo-bombero-eloy-palacio-alcalde-wenceslao-lopez-20190214200222-nt.html
Cuando dicte o escriba sus memorias recordará esta fecha como la más amarga de toda su vida política. Si fuera un hombre débil, a estas horas habría presentado la dimisión. Te compadeces de él. ¡Cuántas veces habrá releído mentalmente la lista de agravios que tuvo que oír a pie firme! ¡Cuántas veces se habrá preguntado qué otra cosa podía haber hecho aquellos días o en ese caso! Quizá ofrecer la Casa Consistorial para las honras fúnebres. ¡Quién sabe si lo llegó a consultar pero habría supuesto un incumplimiento de un desconocido para tí manual de protocolo municipal!
Con poco más de veinte añitos resultaste elegido en unas elecciones sindicales en la candidatura de UGT. No saliste a la primera. Entraste unos meses después por la dimisión de algún compañero. Tampoco terminaste el mandato. Fuiste a visitar alguna estación y algún veterano ferroviario te echó en cara la mala calidad de algunas botas de seguridad. Tú que desconocías los sistemas de aprovisionamiento y todo lo demás. Estabas entonces en la Comisión de Seguridad e Higiene, que así se llamaba la actual Salud Laboral. Fue tu último acto sindical porque presentaste la dimisión de inmediato. Ibas con toda la ilusión pero no estabas por la labor de escuchar sandeces.
No quieres establecer odiosas comparaciones con lo que tuvo que escuchar y oír el alcalde. Alguien dirá que esa penitencia va en el sueldo.
Pobre muerto, pobres deudos, pero hoy tu pensamiento va hacia el alcalde, sin margen de maniobra entre la compasión y la prevaricación.
https://www.elcomercio.es/oviedo/oviedo-discurso-hijo-bombero-eloy-palacio-alcalde-wenceslao-lopez-20190214200222-nt.html
Cuando dicte o escriba sus memorias recordará esta fecha como la más amarga de toda su vida política. Si fuera un hombre débil, a estas horas habría presentado la dimisión. Te compadeces de él. ¡Cuántas veces habrá releído mentalmente la lista de agravios que tuvo que oír a pie firme! ¡Cuántas veces se habrá preguntado qué otra cosa podía haber hecho aquellos días o en ese caso! Quizá ofrecer la Casa Consistorial para las honras fúnebres. ¡Quién sabe si lo llegó a consultar pero habría supuesto un incumplimiento de un desconocido para tí manual de protocolo municipal!
Con poco más de veinte añitos resultaste elegido en unas elecciones sindicales en la candidatura de UGT. No saliste a la primera. Entraste unos meses después por la dimisión de algún compañero. Tampoco terminaste el mandato. Fuiste a visitar alguna estación y algún veterano ferroviario te echó en cara la mala calidad de algunas botas de seguridad. Tú que desconocías los sistemas de aprovisionamiento y todo lo demás. Estabas entonces en la Comisión de Seguridad e Higiene, que así se llamaba la actual Salud Laboral. Fue tu último acto sindical porque presentaste la dimisión de inmediato. Ibas con toda la ilusión pero no estabas por la labor de escuchar sandeces.
No quieres establecer odiosas comparaciones con lo que tuvo que escuchar y oír el alcalde. Alguien dirá que esa penitencia va en el sueldo.
Pobre muerto, pobres deudos, pero hoy tu pensamiento va hacia el alcalde, sin margen de maniobra entre la compasión y la prevaricación.
2019/02/09
GIRA LA RUEDA ¿DESTINO O AZAR?, de Laura H. García
Acabas de terminar el segundo libro de Laura, quirosana afincada en Lena. El libro expresa con sencillez, como viene a apuntar el prólogo, las inquietudes de una persona cualquiera que se sube a la rueda de la vida y no sabe en qué medida influirán en el diario devenir la fortuna o las decisiones libremente adoptadas.
El libro comienza con un canto a su pueblo natal, añorado siempre, a la vez punto de partida y eterno objetivo de retorno: la aspiración a que al final del giro completo de la rueda, se confundan las etapas final e inicial. Aprovecha para rendir un homenaje a la maestra, que la marcó y que fomentó una educación igualitaria.
Recuerda esas costumbres casi perdidas como el sanmartín -que entonces contemplaban los niños con naturalidad y hoy sería motivo de acudir a la fiscalía de menores-, o las faenas de la hierba, las fiestas de la localidad, las navidades, las esfoyazas, los carnavales,...
También cuenta algunas historias de amores y desamores, que dejan en la penumbra si hay algo de autobiográfico en ellas.
Finaliza con una conversación con una conocida tarotista, forma adecuada de cerrar una aventura exitosa que el tesón de Laura llevó hasta la imprenta, contando seguramente también con el soplo de la fortuna, tan presente en muchos
capítulos.
El libro comienza con un canto a su pueblo natal, añorado siempre, a la vez punto de partida y eterno objetivo de retorno: la aspiración a que al final del giro completo de la rueda, se confundan las etapas final e inicial. Aprovecha para rendir un homenaje a la maestra, que la marcó y que fomentó una educación igualitaria.
Recuerda esas costumbres casi perdidas como el sanmartín -que entonces contemplaban los niños con naturalidad y hoy sería motivo de acudir a la fiscalía de menores-, o las faenas de la hierba, las fiestas de la localidad, las navidades, las esfoyazas, los carnavales,...
También cuenta algunas historias de amores y desamores, que dejan en la penumbra si hay algo de autobiográfico en ellas.
Finaliza con una conversación con una conocida tarotista, forma adecuada de cerrar una aventura exitosa que el tesón de Laura llevó hasta la imprenta, contando seguramente también con el soplo de la fortuna, tan presente en muchos
capítulos.
2019/02/08
ESCRITURA PATROCINADA
Cómo un mismo hecho te puede parecer bien y mal a la vez es cosa difícil de defender, pero es. Que el Ayuntamiento de Ribera de arriba, con su alcalde a la cabeza, haya organizado hace quince años el primer certamen de pintura rápida en Bueño y desde entonces la haya logrado mantener año tras año; que hace dos haya encargado a varios escritores reescribir la historia del concejo bajo la dirección de Juan Gona y que hace unos meses haya reunido a esos escritores para presentar los trabajos resultantes; que hace unos días haya reunido nuevamente a varios escritores para conocer la gloriosa Ribera, y se supone que para difundirla, tiene un mérito indudable para la promoción del concejo.
Que unos escritores reconocidos se presten a ello, te gusta menos. Indudablemente, uno puede escribir de lo que le plazca y cobrar de quien le pague, pero es difícil pensar que la pluma vuele con libertad cuando hay un patrocinador. Dicho eso, las páginas seguramente resultarán bellas porque la belleza y la libertad no tienen que ir necesariamente
de la mano.
Que unos escritores reconocidos se presten a ello, te gusta menos. Indudablemente, uno puede escribir de lo que le plazca y cobrar de quien le pague, pero es difícil pensar que la pluma vuele con libertad cuando hay un patrocinador. Dicho eso, las páginas seguramente resultarán bellas porque la belleza y la libertad no tienen que ir necesariamente
de la mano.
2019/02/06
UNA DE MÉDICOS, CONDENAS Y ABSOLUCIONES
https://www.lavozdeasturias.es/noticia/asturias/2019/02/06/absuelta-medica-acusada-muerte-nina-tras-ingerir-maiz/00031549448421575513576.htm
No entiendes que, si la médica no falló en nada porque cumplió la lex artis, tenga que responder el hospital, la Administración (nosotros en definitiva, aunque parezca cicatero plantearlo así).
Supones, en resumen, que al tribunal le habrá parecido excesivo e injusto condenar a la médica, pero tampoco querría dejar sin nada a los padres.
No entiendes que, si la médica no falló en nada porque cumplió la lex artis, tenga que responder el hospital, la Administración (nosotros en definitiva, aunque parezca cicatero plantearlo así).
Si el diagnóstico fuera decisión de una máquina, entenderías que pudiera pagar el hospital por responsabilidad civil, pero si el diagnóstico necesariamente es de un médico y este no falló...Todavía podría pensarse que si el fallo fuera de una máquina, habría que pedir cuentas al programador, pero no quieres escarbar tanto.
La idea inicial de esta entrada era dejar ahí la cuestión, pero encadenas una pregunta. Preguntarías descarada y descarnadamente a los padres (paréntesis 1: que suelen pedir 'justicia') (paréntesis 2: mejor no conocerlos para poder expresarse con libertad) qué preferirían:
a) una pena de cárcel para lá médica, sin indemnización.
b) una indemnización, pero absolución para la médica.
Es una pregunta qué vale para todos los casos del mundo en los que se pide 'justicia' ante errores médicos.
PEDRO SÁNCHEZ, A...NO SÉ QUÉ NI DÓNDE.
Ayer fue ayer y hoy es hoy. Hoy el 'relato' catalán no te gusta nada. Lo del relator te gusta menos. Intentan vender que el relator será una especie de secretario, y ese era aproximadamente su función en el derecho histórico. Sin embargo, en la actualidad, la figura del relator está ligada casi en exclusiva al derecho internacional, es decir, al derecho que estudia y dirime las controversias entre estados. ¿Cataluña estado?Por cierto, los relatores están especializados en informes sobre la vulneración de los derechos humanos ¿en Cataluña vulnerados?
Escríbanse en Google 'relator' y 'derecho' y se verá a qué se asocia un relator.
Que el presidente del gobierno saque pecho por haber acordado designar un relator es de una ignorancia supina y de una candidez digna de anteriores presidentes de gobierno.
Escríbanse en Google 'relator' y 'derecho' y se verá a qué se asocia un relator.
Que el presidente del gobierno saque pecho por haber acordado designar un relator es de una ignorancia supina y de una candidez digna de anteriores presidentes de gobierno.
2019/02/05
PEDRO SÁNCHEZ, A COPAR EL CENTRO
Te parece que Pedro Sánchez encontró en Venezuela un extraordinario caladero de votos, y no es porque se haya dirigido al voto emigrante, sino que tiró hábilmente la caña en ultramar para la pesca de especies interior.
Te explicas. En este momento la izquierda está copada por Podemos y los restos de Izquierda Unida. Pedro Sánchez intentó un acercamiento a esa izquierda con el doble objetivo de rebañar algún voto y también lograr un acuerdo de gobierno.
En la derecha, emerge Vox al extremo. A continuación no sabes bien si colocar a Ciudadanos o al PP. Por la política autonomista al uso, Ciudadanos parece más a la derecha, es decir, más antiautonomista; por política económica, allá se andarán; por política ideológica (religiosa o para-religiosa, por abreviar) ves más a la derecha al PP. Ciudadanos y el PP se escoran hacia la derecha para quitar fuerza al partido emergente, desatendiendo el flanco centrista y dejando un enorme terreno de nadie.
Pedro Sánchez aprovecha lo que Venezuela significa para Podemos -pese a su tenue intento de distanciamento- para reconocer a Juan Guaidó en contra de Maduro y el chavismo. Con ese golpe táctico, además de sintonizar con las emisoras europeas, lanza las redes al caladero de votos centristas, tan solos y desorientados últimamente.
Te explicas. En este momento la izquierda está copada por Podemos y los restos de Izquierda Unida. Pedro Sánchez intentó un acercamiento a esa izquierda con el doble objetivo de rebañar algún voto y también lograr un acuerdo de gobierno.
En la derecha, emerge Vox al extremo. A continuación no sabes bien si colocar a Ciudadanos o al PP. Por la política autonomista al uso, Ciudadanos parece más a la derecha, es decir, más antiautonomista; por política económica, allá se andarán; por política ideológica (religiosa o para-religiosa, por abreviar) ves más a la derecha al PP. Ciudadanos y el PP se escoran hacia la derecha para quitar fuerza al partido emergente, desatendiendo el flanco centrista y dejando un enorme terreno de nadie.
Pedro Sánchez aprovecha lo que Venezuela significa para Podemos -pese a su tenue intento de distanciamento- para reconocer a Juan Guaidó en contra de Maduro y el chavismo. Con ese golpe táctico, además de sintonizar con las emisoras europeas, lanza las redes al caladero de votos centristas, tan solos y desorientados últimamente.
2019/02/02
ANTROPOLOGÍA DE ASTURIAS, de Adolfo García Martínez
Hace unos meses terminaste de leer los dos tomos de la Antropología de Asturias. Comenzaste en el Mediterráneo debajo de la sombrilla -una buena forma de coger perspectiva- para terminar su lectura en días y noches de lluvia y frío.
El propio autor admite que no está ahí toda la antrolopogía, que faltan la pesca y la minería, tocadas muy de pasada en el libro. No obstante, es un extraordinario tratado de partida para enmarcar otros estudios y profundizar en ellos. Te gusta el mundo tradicional asturiano -la teoría, ya que la práctica es más dura, y tienes las manos de mantequina, como dice tu madre-. Habías leído bastantes al respecto, por lo que muchas cosas no te resultaron desconocidas. Sistematiza y clasifica un montón de materias: la casa tradicional, las herramientas, las tierras de labor y las costumbres agrícolas, la ganadería (incluyendo la transhumancia, la vida en las brañas y las costumbres vaqueiras), la compleja tipología de los montes, el agua y sus aprovechamientos (molinos, ferrerías, batanes), la elaboración de alimentos caseros y su transformación (el pan, la matanza), el parentesco (la difícil condición de la mujer que caía en casa de la suegra), los oficios tradicionales, las relaciones de vecindad, los ritos, refranes y leyendas, el papel de curas y maestros,...
El segundo tomo es más complejo y espinoso: está dedicado al estudio del cambio social, de la recuperación (porque está perdida) y difusión de la cultura tradicional, de las posibles actividades que den contenido (y rentabilidad) al entorno rural, con diseños bastante perfilados (museos, turismo, cuidado de los ancianos). Algunas soluciones te parecen parciales y no extensibles a todo el territorio asturiano.
En particular en la segunda parte, aunque sea una temeridad tuya, encuentras ideas que se repiten machaconamente; igualmente peca en exceso de citas de antropólogos o estudiosos extranjeros o nacionales; te da la impresión de citas amontonadas unas detrás de otras, que poco aportan. Es como si un estudio local estuviera obligado a adornarse de citas clásicas para aumentar su credibilidad.
Echas en falta algo más de tu zona y sigues esperando por esa antropología de la comarca. El hecho de provenir el autor de la Asturias oriental y el de contraer más tarde en Somiedo, explica que se profundice en la exposición de estas áreas, con cuyas costumbres no siempre te sientes identificado. Sigues esperando por una antrolopogía de tu zona. Julio Concepción aportó ingentes materiales, pero falta ese albañil que ponga el cemento y arme la casería.
El propio autor admite que no está ahí toda la antrolopogía, que faltan la pesca y la minería, tocadas muy de pasada en el libro. No obstante, es un extraordinario tratado de partida para enmarcar otros estudios y profundizar en ellos. Te gusta el mundo tradicional asturiano -la teoría, ya que la práctica es más dura, y tienes las manos de mantequina, como dice tu madre-. Habías leído bastantes al respecto, por lo que muchas cosas no te resultaron desconocidas. Sistematiza y clasifica un montón de materias: la casa tradicional, las herramientas, las tierras de labor y las costumbres agrícolas, la ganadería (incluyendo la transhumancia, la vida en las brañas y las costumbres vaqueiras), la compleja tipología de los montes, el agua y sus aprovechamientos (molinos, ferrerías, batanes), la elaboración de alimentos caseros y su transformación (el pan, la matanza), el parentesco (la difícil condición de la mujer que caía en casa de la suegra), los oficios tradicionales, las relaciones de vecindad, los ritos, refranes y leyendas, el papel de curas y maestros,...El segundo tomo es más complejo y espinoso: está dedicado al estudio del cambio social, de la recuperación (porque está perdida) y difusión de la cultura tradicional, de las posibles actividades que den contenido (y rentabilidad) al entorno rural, con diseños bastante perfilados (museos, turismo, cuidado de los ancianos). Algunas soluciones te parecen parciales y no extensibles a todo el territorio asturiano.
En particular en la segunda parte, aunque sea una temeridad tuya, encuentras ideas que se repiten machaconamente; igualmente peca en exceso de citas de antropólogos o estudiosos extranjeros o nacionales; te da la impresión de citas amontonadas unas detrás de otras, que poco aportan. Es como si un estudio local estuviera obligado a adornarse de citas clásicas para aumentar su credibilidad.
Echas en falta algo más de tu zona y sigues esperando por esa antropología de la comarca. El hecho de provenir el autor de la Asturias oriental y el de contraer más tarde en Somiedo, explica que se profundice en la exposición de estas áreas, con cuyas costumbres no siempre te sientes identificado. Sigues esperando por una antrolopogía de tu zona. Julio Concepción aportó ingentes materiales, pero falta ese albañil que ponga el cemento y arme la casería.
2019/01/25
RAZONES PARA UN ANTI VOTO
Te encanta leer al mediodía el periódico en el chigre, en particular 'El Comercio', porque 'La Nueva España' la lees en casa en la versión digital completa. Otra veces no toca lectura, sino charla, según con quien coincidas. Por ejemplo si con quien compartes barra, codo con codo a tu izquierda, saca el tema de las ventas por internet y cómo afectó a (casi) todos los sectores, entre otros al suyo, una tienda de lámparas y material eléctrico. Llegáis a la conclusión de que internet lo revolucionará todo, pero no concebís que acabe con los bares, ese 'casi' del paréntesis. Charláis 'hasta que llegó su hora' y se va.
Te giras y te queda el compañero de la derecha, con quien no habías cruzado nunca media palabra, pero algo oíste de Pajares y unos jabalíes furtivos, y te dió pie a intervenir. Héteme aquí que contó una curiosa anécdota de un cuñado suyo y conocido tuyo, lenense, ya jubilado, que trabajó en el taller de máquinas de Oviedo con tu padre. Resulta que este jubilado tuvo en su día su residencia laboral oficial en Gijón, pero suprimieron su puesto en la villa marinera y lo trasladaron a Oviedo, concretamente al desaparecido taller de Vallobín, lo que dió lugar a que cobrara dieta durante años, situación muy frecuente en otros tiempos. Trasladó su domicilio a Oviedo, pero ese era su problema.
Con el paso de los años, próximo ya a jubilarse, el taller de Oviedo cerró para levantarse otro en Lugo de Llanera, y allí trasladó su residencia laboral nuestro buen hombre, que siguió viviendo en Oviedo, lo cual seguía siendo su problema. Resulta que este traslado laboral implicó que su residencia oficial quedara ahora más cerca de Gijón, con lo cual desapareció el motivo objetivo por el que devengaba las dietas del añejo traslado de Gijón a Oviedo. El hombre no solo quedó sin la dieta de ese traslado, sino también sin la del traslado de Oviedo a Llanera ¡porque laboralmente se acercaba al punto inicial, Gijón!.(Por si no todo esto es exacto, se solicita la venia necesaria para no descuadrar esta historia).
¿Quién tuvo la culpa de todo esto? Gabino de Lorenzo, a la sazón alcalde de Oviedo y promotor de la operación Cinturón Verde, que propició la demolición del taller de Vallobín y su traslado a Lugo de Llanera.
En consecuencia, si alguna vez nuestro jubilado había votado a Gabino de Lorenzo, se acabó.
Te giras y te queda el compañero de la derecha, con quien no habías cruzado nunca media palabra, pero algo oíste de Pajares y unos jabalíes furtivos, y te dió pie a intervenir. Héteme aquí que contó una curiosa anécdota de un cuñado suyo y conocido tuyo, lenense, ya jubilado, que trabajó en el taller de máquinas de Oviedo con tu padre. Resulta que este jubilado tuvo en su día su residencia laboral oficial en Gijón, pero suprimieron su puesto en la villa marinera y lo trasladaron a Oviedo, concretamente al desaparecido taller de Vallobín, lo que dió lugar a que cobrara dieta durante años, situación muy frecuente en otros tiempos. Trasladó su domicilio a Oviedo, pero ese era su problema.
Con el paso de los años, próximo ya a jubilarse, el taller de Oviedo cerró para levantarse otro en Lugo de Llanera, y allí trasladó su residencia laboral nuestro buen hombre, que siguió viviendo en Oviedo, lo cual seguía siendo su problema. Resulta que este traslado laboral implicó que su residencia oficial quedara ahora más cerca de Gijón, con lo cual desapareció el motivo objetivo por el que devengaba las dietas del añejo traslado de Gijón a Oviedo. El hombre no solo quedó sin la dieta de ese traslado, sino también sin la del traslado de Oviedo a Llanera ¡porque laboralmente se acercaba al punto inicial, Gijón!.(Por si no todo esto es exacto, se solicita la venia necesaria para no descuadrar esta historia).
¿Quién tuvo la culpa de todo esto? Gabino de Lorenzo, a la sazón alcalde de Oviedo y promotor de la operación Cinturón Verde, que propició la demolición del taller de Vallobín y su traslado a Lugo de Llanera.
En consecuencia, si alguna vez nuestro jubilado había votado a Gabino de Lorenzo, se acabó.
2019/01/21
AL HILO DEL FALLECIMIENTO DE GERARDO LOMBARDERO
Tienes un recuerdo efímero (εφημερος, alrededor de un día) de Gerardo Lombardero, de algún año en el que coincidisteis como jurado(s) del concurso de cuentos Lena.
Estos concursos pueden organizarse de muchas maneras en lo tocante a la composición del jurado. Lógicamente, en los más prestigiosos, después del barrido inicial a cargo de los jurados-soldado, los que superan el primer corte o quizá un segundo, pasan al jurado de calidad. En los concursos más humildes todos los jurados son reclutas. A veces los jurados de calidad transmiten su decepción cuando tienen que acometer un encargo con el que no contaban, el del desbravado inicial, es decir, cuando pensando que se les encomienda la selección final, tienen que pasar por la lectura inesperada de cien o doscientos relatos. No gusta al escritor consagrado (quizá 'engañado' por el gestor político del párrafo siguiente).
Los concursos patrocinados por alguna administración pública, como es el caso, dudan entre la gestión técnica y la gestión política. A ver cómo expresas esto y que no suene a lo que no es. Cuando se nota el peso de la gestión política, se intenta buscar unos jurados de renombre, posiblemente comprometidos o alineados con quien recibe el encargo del impulso. En esa situación puede uno recabar la colaboración de firmas notables como la de Gerardo Lombardero u otros. También en esos casos puede buscarse una repercusión mediática de la entrega de premios, por ejemplo, que esta tenga lugar en un teatro y no en una humilde casa de la cultura y que venga arropada o reforzada por actuaciones musicales o teatrales.
Cuando la gestión recae únicamente en los técnicos se gana en independencia pero se echa en falta un hálito...
Ahí dejas la reflexión, a mitad del suspiro.
Estos concursos pueden organizarse de muchas maneras en lo tocante a la composición del jurado. Lógicamente, en los más prestigiosos, después del barrido inicial a cargo de los jurados-soldado, los que superan el primer corte o quizá un segundo, pasan al jurado de calidad. En los concursos más humildes todos los jurados son reclutas. A veces los jurados de calidad transmiten su decepción cuando tienen que acometer un encargo con el que no contaban, el del desbravado inicial, es decir, cuando pensando que se les encomienda la selección final, tienen que pasar por la lectura inesperada de cien o doscientos relatos. No gusta al escritor consagrado (quizá 'engañado' por el gestor político del párrafo siguiente).
Los concursos patrocinados por alguna administración pública, como es el caso, dudan entre la gestión técnica y la gestión política. A ver cómo expresas esto y que no suene a lo que no es. Cuando se nota el peso de la gestión política, se intenta buscar unos jurados de renombre, posiblemente comprometidos o alineados con quien recibe el encargo del impulso. En esa situación puede uno recabar la colaboración de firmas notables como la de Gerardo Lombardero u otros. También en esos casos puede buscarse una repercusión mediática de la entrega de premios, por ejemplo, que esta tenga lugar en un teatro y no en una humilde casa de la cultura y que venga arropada o reforzada por actuaciones musicales o teatrales.
Cuando la gestión recae únicamente en los técnicos se gana en independencia pero se echa en falta un hálito...
Ahí dejas la reflexión, a mitad del suspiro.
2019/01/19
EL ETERNO FEMENINO
Aprovechando que tu señora tenía un sarao, comiste fuera. Después de examinar varias pizarras optaste por un menú que incluía fabada, cachopo de ternera, arroz con leche y un entrante. En el pequeño comedor se sentaban solamente dos comensalAs, algo más jóvenes que tú, o, por mejor decir, algo menos mayores. Debían ser amigas de años, pero no entradas en años, como dejaste apuntado. Tu llegada las obligó a bajar el volumen a la posición 1, máxime considerando que el camarero te puso en la mesa más próxima.
La televisión estaba apagada y al llegar tú la encendió, aunque el volumen quedó en posición 0. Se conoce que hasta entonces el camarero entendió que ellas se entretenían solas, pero tú no. Lo cierto es que no sabes de qué hablaban -quizá de viajes, quizá de las pequeñas cuitas profesionales- hasta que una anunció:
- ¿Sabes que me invitaron a una verbena?
Eso rompía el tono serio e intimista que hasta entonces habían mantenido, lo que azuzó tu sentido del oído. En la tal verbena debió conocer a alguien del sexo masculino -algo histriónico-, y describió su ropa (exterior) a la amiga, vestuario discordante con la edad del varón, creíste entender. Así y todo, algo debió rebullir en su interior, sin por ello quedar absolutamente convencida:
- ¿Qué se puede esperar en esa situación?
El resto de mesas se fueron ocupando y no sabes si los de la verbena llegaron o van a llegar a algo.
En fin, nunca se pierde la esperanza en el amor; o, en el amor nunca se pierde la esperanza.
La televisión estaba apagada y al llegar tú la encendió, aunque el volumen quedó en posición 0. Se conoce que hasta entonces el camarero entendió que ellas se entretenían solas, pero tú no. Lo cierto es que no sabes de qué hablaban -quizá de viajes, quizá de las pequeñas cuitas profesionales- hasta que una anunció:
- ¿Sabes que me invitaron a una verbena?
Eso rompía el tono serio e intimista que hasta entonces habían mantenido, lo que azuzó tu sentido del oído. En la tal verbena debió conocer a alguien del sexo masculino -algo histriónico-, y describió su ropa (exterior) a la amiga, vestuario discordante con la edad del varón, creíste entender. Así y todo, algo debió rebullir en su interior, sin por ello quedar absolutamente convencida:
- ¿Qué se puede esperar en esa situación?
El resto de mesas se fueron ocupando y no sabes si los de la verbena llegaron o van a llegar a algo.
En fin, nunca se pierde la esperanza en el amor; o, en el amor nunca se pierde la esperanza.
TEATRO
Sabías por la prensa que la joven doctora había participado como actriz en alguna representación de la compañía de teatro cuasi familiar, pero si tu mujer no hubiera ido a la especialista esta semana, no te habrías enterado -porque la difusión fue mínima- de que para este viernes estaba prevista una actuación de su grupo -y de ella- en el centro social de San Claudio, muy cerca de Oviedo.
https://issuu.com/chanclosasgaya/docs/quienyelpostreru
No sabes en qué clase de público pensó el autor cuando escribió el guión y cuando -como director y protagonista- lo llevó a las tablas. Quizá se imaginó un público joven, universitario.Por el argumento no era lo esperable, pero por soñar que no quede.
El público en los centros sociales es el que es. Sociología pura. Los primeros minutos de la representación hubieron de compartirse con el ambiente de fondo de las fichas de dominó sobre la mesa y del golpeo de las cartas al cantar las cuarenta. Quizá ese murmullo forme parte del decorado sonoro y no procede enfadarse. Al fin y al cabo, hablamos de teatro costumbrista. La obra no tenía más pretensión que hacer reír a los asistentes y a fe mía que lo consiguió.
Si la doctora-actora no fuera hija de un compañero tuyo del seminario, casi seguro que no habría salido nunca la conversación, pero gracias a esa feliz coincidencia, pasasteis una tarde entretenida.
https://issuu.com/chanclosasgaya/docs/quienyelpostreru
No sabes en qué clase de público pensó el autor cuando escribió el guión y cuando -como director y protagonista- lo llevó a las tablas. Quizá se imaginó un público joven, universitario.Por el argumento no era lo esperable, pero por soñar que no quede.
El público en los centros sociales es el que es. Sociología pura. Los primeros minutos de la representación hubieron de compartirse con el ambiente de fondo de las fichas de dominó sobre la mesa y del golpeo de las cartas al cantar las cuarenta. Quizá ese murmullo forme parte del decorado sonoro y no procede enfadarse. Al fin y al cabo, hablamos de teatro costumbrista. La obra no tenía más pretensión que hacer reír a los asistentes y a fe mía que lo consiguió.
Si la doctora-actora no fuera hija de un compañero tuyo del seminario, casi seguro que no habría salido nunca la conversación, pero gracias a esa feliz coincidencia, pasasteis una tarde entretenida.
2019/01/15
FARMACIA
Hace unos días acudiste a la farmacia de Campomanes, en el concejo de Lena, donde te gusta hacerte con la lista de medicinas a las que tu madre está acostumbrada, tanto al contenido como a los envases y sus presentación.
Delante de ti estaban atendiendo a un señor y mientras la joven farmacéutica le despachó dos o tres cajas, comenzó a explicarle las dosis y la forma correcta de consumirlos.
- Soy el médico de guardia.
- Perdón, no le conocía.
Intercambiaron algunas breves frases aptas para la ocasión y llegó la hora de pagar.
- ¿Cuánto es?
- Nada, estos están exentos.
- Ah, es que son para mi hermano y no sé cómo va eso.
No reprochas al médico que no esté al tanto de aspectos burocráticos colaterales, pero no está de más conocer el contexto. En cuanto al comportamiento de la farmacéutica, será normal que, sin saber a quién se está dirigiendo trate a todos por igual, pero a ti te pareció encomiable.
Delante de ti estaban atendiendo a un señor y mientras la joven farmacéutica le despachó dos o tres cajas, comenzó a explicarle las dosis y la forma correcta de consumirlos.
- Soy el médico de guardia.
- Perdón, no le conocía.
Intercambiaron algunas breves frases aptas para la ocasión y llegó la hora de pagar.
- ¿Cuánto es?
- Nada, estos están exentos.
- Ah, es que son para mi hermano y no sé cómo va eso.
No reprochas al médico que no esté al tanto de aspectos burocráticos colaterales, pero no está de más conocer el contexto. En cuanto al comportamiento de la farmacéutica, será normal que, sin saber a quién se está dirigiendo trate a todos por igual, pero a ti te pareció encomiable.
2019/01/14
JUAN CUETO
Todavía el sábado, cuando ya había anochecido, te acordaste de Juan Cueto. Saliste con tu mujer a ver la segunda parte del partido del Oviedo y, de paso, a tomar una botella de sidra; o quizá a tomar una botella de sidra y, de paso, ver al Oviedo.
Había poco sitio en la barra, donde te gusta estar hasta que el peso de los años te empujen hacia las sillas. Eres de los que creen que la sidra ha de beberse de pie, que, además, favorece tu posición de oteador de horizontes. Al poco de entrar, quedó un hueco a tu lado, que ocupó de inmediato otro parroquiano con el que conversas a veces. El día anterior lo habías visto paseando a su perra y le habías preguntado si le habían traído algo los Reyes. Con esa conversación seguiste en la barra, siguiendo muy poca cosa el balompié, para pasmo, o no tanto, de tu santa.
En un momento, te pregunta si no habías ido a ver el partido y le comentaste que te gustaba ver la televisión como Juan Cueto decía que había que verla: con un barullo que ahogue el sonido, o detrás de una escaparate, o estirando el cuello en una aglomeración o incluso con un poco de nieve.
- ¿Te dije esto alguna vez?.
Ella te miró y te pareció que se esforzaba por contener un soplido. Debes repetirte como el ajo.
Eras un devoto de Juan Cueto: de sus columnas en El País, de sus artículos de todo aprovechando la esquina de la crítica televisiva desde la caverna del dinosaurio, años antes, de su voz oscurecida nada radiofónica (qué sueltos más antológicos en Radio Asturias en los últimos setenta con Juan Cueto, Lorenzo Cordero y Pedro de Silva con sus "Crónicas bárbaras" o los "Pliegos de cordel"), más tarde, paladín contra corriente en pro de la pasión futbolera. Un rompedor de maneras tranquilas.
Había poco sitio en la barra, donde te gusta estar hasta que el peso de los años te empujen hacia las sillas. Eres de los que creen que la sidra ha de beberse de pie, que, además, favorece tu posición de oteador de horizontes. Al poco de entrar, quedó un hueco a tu lado, que ocupó de inmediato otro parroquiano con el que conversas a veces. El día anterior lo habías visto paseando a su perra y le habías preguntado si le habían traído algo los Reyes. Con esa conversación seguiste en la barra, siguiendo muy poca cosa el balompié, para pasmo, o no tanto, de tu santa.
En un momento, te pregunta si no habías ido a ver el partido y le comentaste que te gustaba ver la televisión como Juan Cueto decía que había que verla: con un barullo que ahogue el sonido, o detrás de una escaparate, o estirando el cuello en una aglomeración o incluso con un poco de nieve.
- ¿Te dije esto alguna vez?.
Ella te miró y te pareció que se esforzaba por contener un soplido. Debes repetirte como el ajo.
Eras un devoto de Juan Cueto: de sus columnas en El País, de sus artículos de todo aprovechando la esquina de la crítica televisiva desde la caverna del dinosaurio, años antes, de su voz oscurecida nada radiofónica (qué sueltos más antológicos en Radio Asturias en los últimos setenta con Juan Cueto, Lorenzo Cordero y Pedro de Silva con sus "Crónicas bárbaras" o los "Pliegos de cordel"), más tarde, paladín contra corriente en pro de la pasión futbolera. Un rompedor de maneras tranquilas.
2019/01/13
IDEAS DE DERECHAS, IDEAS DE IZQUIERDAS, IDEAS NEUTRAS
Yendo o viniendo de la pista finlandesa te encuentras con estas hermosas señales de prohibición que muchos automovilistas transgreden, pero no es de estas transgresiones de lo que querías escribir hoy, si acaso otro día, si otras ocurrencias no las arrinconan, como tantas veces sucede.

Pensabas qué pasaría si se decidiera instalar -de fábrica- un GPS en todos los vehículos, que trasmitiera información a las autoridades competentes en la regulación del tráfico. Te asaltan unas preguntas, para las que tienes respuesta, aunque de momento la vas a ocultar intencionadamente. ¿Esa idea es de derechas, es de izquierdas o es neutra políticamente? Pensemos en ello antes de que ningún partido lo proponga, pero acto seguido ¿si un votante conservador la hubiera asumido como neutra, porque le parece simplemente bien, la rechazará si la abandera un partido de izquierdas? ¿y si ocurre al revés?

Segunda batería de preguntas. Antes de estar incursos en un accidente, sea como víctimas sea como responsables ¿qué opinión tenemos al respecto? ¿cambiamos de idea si alguna víctima cae de nuestra parte? ¿y si somos los responsables?
Volviendo a la neutralidad, ¿apoyaríamos el proyecto si se pudiera utilizar solamente en caso de accidentes pero no para multar? ¿por qué? ¿por qué no aprovechar los medios para multar también?
¿Son ideas neutras en cualquier caso, es decir, sirvan para aclarar accidentes o sirvan también para multar? ¿pasan a tener una carga ideológica según su posible uso?
¿Como llega un partido a incluir un punto así en su programa, escuchando a los militantes, consultándolo el líder con la almohada?

Pensabas qué pasaría si se decidiera instalar -de fábrica- un GPS en todos los vehículos, que trasmitiera información a las autoridades competentes en la regulación del tráfico. Te asaltan unas preguntas, para las que tienes respuesta, aunque de momento la vas a ocultar intencionadamente. ¿Esa idea es de derechas, es de izquierdas o es neutra políticamente? Pensemos en ello antes de que ningún partido lo proponga, pero acto seguido ¿si un votante conservador la hubiera asumido como neutra, porque le parece simplemente bien, la rechazará si la abandera un partido de izquierdas? ¿y si ocurre al revés?

Segunda batería de preguntas. Antes de estar incursos en un accidente, sea como víctimas sea como responsables ¿qué opinión tenemos al respecto? ¿cambiamos de idea si alguna víctima cae de nuestra parte? ¿y si somos los responsables?
Volviendo a la neutralidad, ¿apoyaríamos el proyecto si se pudiera utilizar solamente en caso de accidentes pero no para multar? ¿por qué? ¿por qué no aprovechar los medios para multar también?
¿Son ideas neutras en cualquier caso, es decir, sirvan para aclarar accidentes o sirvan también para multar? ¿pasan a tener una carga ideológica según su posible uso?
¿Como llega un partido a incluir un punto así en su programa, escuchando a los militantes, consultándolo el líder con la almohada?
PERIÓDICOS ATRASADOS
Lo siguiente no es una redundancia: te gustaría leer diariamente el periódico de la provinciana capital. Sin embargo, por los avatares de la jornada -o por mala organización del tiempo- algunos los vas dejando, no sin antes echarles una ojeada de servicios mínimos, no vayas a obviar alguna noticia importante, no digamos una esquela. Lo que nunca haces es tirarlos a la papelera, antes a la física, ahora a la electrónica de reciclaje. Van quedando ahí pendientes de un hueco. Quizá actúes con el periódico como con el plato de comida o con las existencias de la nevera. Una vez que entraron no quieres que se pierdan, de ahí que ni dejes nada en el plato, ni quieres que se pierda nada en la nevera ni te deshagas del periódico antes de haberlo leído.
Ante una riestra de periódicos caducados, ¿por donde empezar, por el más antiguo o por el más moderno? Durante tiempo optaste por los más modernos porque de esa forma te sonaban más las noticias y estaban más frescos muchos artículos de opinión. Sin embargo, últimamente vas eligiendo por los más antiguos, lo que presenta alguna ventaja: la lectura es más rápida, dirías que se favorece hasta la lectura trasversal, no en el sentido que le da la modernidad, sino esa lectura rápida y selectiva en forma de V; muchas noticias están superadas, con lo que no pierdes tiempos en entrar en detalles que ya no importan; otras, por el contrario, te suscitan la duda de en qué habrá quedado aquello que se anunciaba o prometía o aquel juicio al que dedicaron tantas líneas, del que nunca se conoció la sentencia, por ocultación voluntaria o porque el profesional no siguió persiguiendo la pieza. De algunas, en esa lectura rápida inicial, sacas un pantallazo para colgar una tontería en facebook, pero si no lo haces de inmediato, la idea decae.
Las columnas breves las ventilas en el día, desde luego las de Pedro de Silva y Pepe Monteserín, seguro, brillantes y generalmente pagadas a la actualidad reciente. Otras tienden a intemporales, por no decir eternas, como las de Millás, que se pueden leer sin urgencia; en las del colectivo Antonio Rico hay de todo; de otras, de puro politiquerío pasajero, sueles pasar; otras las desechas directamente como la de Greciet; en esa línea, anteriormente la del jubilado Neira solía estomagarte, pero la leías jurando por lo bajo "tiene algo de razón el cabrón". Hoy esto no te pasa con ninguno.
***
De EL COMERCIO, otro día.
Ante una riestra de periódicos caducados, ¿por donde empezar, por el más antiguo o por el más moderno? Durante tiempo optaste por los más modernos porque de esa forma te sonaban más las noticias y estaban más frescos muchos artículos de opinión. Sin embargo, últimamente vas eligiendo por los más antiguos, lo que presenta alguna ventaja: la lectura es más rápida, dirías que se favorece hasta la lectura trasversal, no en el sentido que le da la modernidad, sino esa lectura rápida y selectiva en forma de V; muchas noticias están superadas, con lo que no pierdes tiempos en entrar en detalles que ya no importan; otras, por el contrario, te suscitan la duda de en qué habrá quedado aquello que se anunciaba o prometía o aquel juicio al que dedicaron tantas líneas, del que nunca se conoció la sentencia, por ocultación voluntaria o porque el profesional no siguió persiguiendo la pieza. De algunas, en esa lectura rápida inicial, sacas un pantallazo para colgar una tontería en facebook, pero si no lo haces de inmediato, la idea decae.
Las columnas breves las ventilas en el día, desde luego las de Pedro de Silva y Pepe Monteserín, seguro, brillantes y generalmente pagadas a la actualidad reciente. Otras tienden a intemporales, por no decir eternas, como las de Millás, que se pueden leer sin urgencia; en las del colectivo Antonio Rico hay de todo; de otras, de puro politiquerío pasajero, sueles pasar; otras las desechas directamente como la de Greciet; en esa línea, anteriormente la del jubilado Neira solía estomagarte, pero la leías jurando por lo bajo "tiene algo de razón el cabrón". Hoy esto no te pasa con ninguno.
***
De EL COMERCIO, otro día.
2019/01/07
RECURSOS INHUMANOS, de Pierre Lemaitre
"El antaño flamante director de recursos humanos Alain Delambre ha perdido toda esperanza de encontrar trabajo y se siente cada vez más marginado. Cuando una empresa de reclutamiento considera su candidatura, está dispuesto a todo con tal de conseguir el empleo y recuperar su dignidad, desde mentir a su esposa hasta pedirle dinero a su hija para poder participar en la prueba final del proceso de selección: un simulacro de toma de rehenes. Sin embargo, la ira acumulada en años de agravios no tiene límites... y el juego de rol puede convertirse en un macabro juego de muerte. Con humor, crudeza y un realismo brutal, Lemaitre explora el lado más inmoral del mundo empresarial y los efectos perversos del desempleo en cualquiera de nosotros. "Después de cinco meses, acabaste de leer la novela. Tardar cinco meses en leer una novela es estropearla, es como un menú recalentado varias veces, que pierde todas las vitaminas y hasta todo el gusto. Seguramente no te enganchó lo suficiente o no le cogiste el tranquillo.
Es una novela en la que se superponen varias ficciones y no acabas de saber realmente si el narrador vive las historias o las cuenta, así que lo único que sacaste en claro es lo que literalmente reproduces de la propia contraportada, los párrafos iniciales de este comentario. Bien poco. Otra vez será. Te gusta lo que te gusta.
2019/01/05
ESCAPARATES NAVIDEÑOS
Sales de casa camino del trabajo, dispuesto a contabilizar con qué adornan los comerciantes los escaparates, si con el Nacimiento, si con Papá Noel, o con qué (o con nada).
Empiezas por una acera para volver por la otra.
Para el bar de abajo no existe la Navidad, al menos visto desde fuera; la guardería está obligada a la asepsia; la floristería luce unos colgantes de papeles de colores, nada especiales; en la peluquería simulan un nacimiento, en el que distintos frascos hacen de Virgen María, San José o el Niño; en la tienda de cervezas artesanas no ves nada especial; la clínica, nada; la tienda de pinturas echó la persiana metálica y nada, igual que la papelería vecina; los chinos colocaron un arbolito de navidad y también un nacimiento, más como artículos venales que de ornato propio; la clínica odontológica, sin espacio para adornos; la mueblería, nada; la oficina de discapacidad, nada, pura opacidad verdosa; la correduría de seguros muestra un nacimiento con figuras enormes pero también un Papá Noel de similar estatura; la mercería, bastante tiene con sus cachivaches; la boutique de paraguas, otro tanto; la tienda de la energía solar, pura austeridad ecológica; la agencia inmobiliaria, nada; en la mueblería estilosa sobrevuelan sobre una cama una bandada de pajaritos blancos de papel, pero no sabes si son navideños o vuelan todo el año; la división de seguros y de informática de los grandes almacenes no se mojó; el ambulatorio central no está para derroches; la lencería tiene hueco para unas bolas, lo que no es de extrañar; la relojería, persianas seguras; la perfumería, unos colgantucos; la casa de juegos, nada; con el bingo no tenemos suerte; en su cafetería-restaurante, nada; en el garaje, a saber lo que habrá en las profundidades; en el restaurante que quedó huérfano, nada destacable desde el exterior; en la tienda de decoración, luces navideñas; la tienda del equipo de fútbol local está a la defensiva, y no da pistas; se supone que la iglesia dejaría un espacio central para el Niño Jesús, pero a la hora a la que pasas no llegaron ni los pobres; donde venden colchones no hay adornos; en la tienda informática, lo mismo; tampoco en el cafetón contiguo; en el revoltijo de al lado, no encontraron un hueco para la poesía si no es vendible; en la joyería, nada; en otro batiburrillo de todo, tampoco; en el banco gris, quedan solo los cajeros, no hay hueco para personas; en la moda infantil pegaron unos papanoeles en el cristal; en la librería infantil, estrellitas colgantes del techo, un arbolito y muñecos de nieve; en la tienda de ropa deportiva, un arbolito blanco; en la papelería se ve un pequeño nacimiento y también un árbol de tiras de papel; en la tienda de ropa, unos adornos, pero habría que volver después de Reyes para comprobar si eran artilugios navideños o de hoja perenne; la mediana superficie, persianas, aunque las estanterías estarán surtidas de turrones y cava; en la panadería-confitería medio lenense pegaron unos arbolitos y un Papá Noel en la luna; la peluquería muestra un completo nacimiento con musgo y numerosos figurantes, pero no logras adivinar si la moda capilar es uniforme; la cafetería, nada; en la tienda de regalos se levanta un gran árbol cargado de lo propio: regalos; en la boutique, algún reno tira de un trineo y alguna locomotora de purpurina arrastra la mercancía, vigilados por un entrañable viejecito nórdico de barba blanca; la mediana superficie de confección, de una austeridad monacal, en su línea de tristeza; la boutique de la esquina, imita a su vecina; el banco ex asturiano anuncia futuros, ya no están en sus escaparates antiguos héroes locales pasados caídos en desgracia; en la peluquería vemos un nacimiento básico pero enorme; en la pizzería cuelgan bombillas navideñas; en el sex shop, un pino, como es natural; en la tienda de juguetes, luces navideñas; el night club, cerrado a cal y canto, como lugar triste que es; el restaurante que en el divorcio ganó más el nombre que la clientela, nada; el bar del oeste y el fútbol, nada desde la calle, pero en el interior sabes de un fuerte apache luminoso lejanamente navideño; el bar vecino, nada a simple vista. No hay más en el viaje de ida.
Vuelves por la otra acera y de momento te encuentras con que la mueblería no amuebló las fiestas; el bar que despista con el patronímico, tampoco; la vinatería de la esquina gastó algo en unas pocas luces, pero desconoces el año del gasto; para la impresora de camisetas, diciembre y enero son como los demás meses; la herboristería colgó unas cintucas; el bar azul no se sabe si está abierto o cerrado; del nuevo burger cuelgan algunas luces; la tienda de los trofeos deportivos empató a cero; en el revoltijo de ropas, un Papá Noel se asoma de un con el gusto mortecino habitual de la tienda; el salón de belleza, feo; la agencia de viajes llenó el escaparate de exotismo: una casa nórdica, un trenín, un árbol y un Papá Noel viejo; el gourmet extremeño, unas bolas; la cafetería que anuncia sidra, algún motivo en el techo; la boutique de la esquina, un ligerísimo toque navideño; la cafetería, un Papá Noel asomándose a la ventana; la casa de belleza, un arbolín en un tiesto; la sidrería del gran río, nada; la cafetería vecina, lo mismo; en la mueblería levantaron un gran nacimiento de figuras tan grandes como austeras, a juego con el próximo rótulo de derribo; la multicopiadora venida a menos, nada, la boutique femenina, un abeto blanco y alguna luz; la boutique americana, algún colgante chino; la fotocopia no clavó nada; la boutique de niños, una tristeza, nada; la casa de belleza ata un árbol con una especie de sogas luminosas; la lencería mínima, un miniarbolín que no pasa de diez centímetros; la inmobiliaria, nada; la cafetería otoñal, tampoco; la tienda del chocolate no endulza la vista al peatón; en la tienda de complementos luce un árbol desnudísimo, menos abrigado que los compañeros maniquíes; en el restaurante chino asoma un reno que más parece de Siberia que de la Manchuria; a la casa de apuestas no le van los juegos ornamentales navideños; la farmacia combina Papá Noel y nacimiento con estilo; la tienda de informática no programó nada especial; en la librería sin libros asoman unos arbolinos con algo de luz; la tienda juvenil no desiguala el escaparate con ningún elemento extraño; el escaparate de las novias, combina el blanco natural con colgantes planteados; el banco rosa que aspira a la independencia, nada; en la tienda de ropa femenina, un árbol
y unas bolas, contradiciendo el sexo; en la zapatería lusitana, un árbol estiloso; la tienda de jabón sorprende con un nacimiento, no de su materia prima, sino de corcho; en la tienda de deportes no se juega a nada; en el hotel, cae la nieve sobre un árbol luminoso; la tienda de decoración se supone minimalista a juzgar por un Papá Noel de menos de una cuarta; la empresa de reformas hincha el escaparate con un gran Papá Noel hinchable; la vinatería, nada, quizá por estar cerrado por vacaciones; en la sastrería dejaron unas grandes cajas para regalos ya envueltos, y un árbol; el quiosco no anuncia ninguna buena nueva, al menos con los símbolos de esperar; la zapatería de la esquina de la moza espericada, nada; la cafetería del jazz, sin música celestial ni nada; la zapatería transalpina, una bola y algún motivo; en la joyería de bisutería abundante lucen escuetas una bola y una estrella; en la farmacia, en el pequeño escaparate hicieron hueco para el nacimiento con la mula y el buey y su estrella colgante, que traerá noticias de salud o salvación, de etimología hermana; la zapatería, nada; la mediana superficie enfadada con sus compañeros de la patronal por tener que pagar más a sus trabajadores, y de paso enfadada con éstos, nada; otra inmobiliaria, nada; la cafetería geométrica tampoco; la peluquería low cost, un Papá Noel pegado en el cristal haciendo juego con el minimalismo económico; en la inmobiliaria desahuciaron portales y árboles; en la cafetería que cobija a los cuponeros dejaron una estrella; en la tintorería, un árbol, con unas livianas perchas haciendo de ramas; la joyería clausurada y la pescadería, persianas abajo a juego; en los electrodomésticos se ven tres originales cafeteras disfrazadas de reyes arrodillados ante quien mire desde la acera, pero empatan con una aspiradora estilizada rematada por un gorro de Papá Noel.
Estás en la casilla de salida. Es lo que hay.
Empiezas por una acera para volver por la otra.
Para el bar de abajo no existe la Navidad, al menos visto desde fuera; la guardería está obligada a la asepsia; la floristería luce unos colgantes de papeles de colores, nada especiales; en la peluquería simulan un nacimiento, en el que distintos frascos hacen de Virgen María, San José o el Niño; en la tienda de cervezas artesanas no ves nada especial; la clínica, nada; la tienda de pinturas echó la persiana metálica y nada, igual que la papelería vecina; los chinos colocaron un arbolito de navidad y también un nacimiento, más como artículos venales que de ornato propio; la clínica odontológica, sin espacio para adornos; la mueblería, nada; la oficina de discapacidad, nada, pura opacidad verdosa; la correduría de seguros muestra un nacimiento con figuras enormes pero también un Papá Noel de similar estatura; la mercería, bastante tiene con sus cachivaches; la boutique de paraguas, otro tanto; la tienda de la energía solar, pura austeridad ecológica; la agencia inmobiliaria, nada; en la mueblería estilosa sobrevuelan sobre una cama una bandada de pajaritos blancos de papel, pero no sabes si son navideños o vuelan todo el año; la división de seguros y de informática de los grandes almacenes no se mojó; el ambulatorio central no está para derroches; la lencería tiene hueco para unas bolas, lo que no es de extrañar; la relojería, persianas seguras; la perfumería, unos colgantucos; la casa de juegos, nada; con el bingo no tenemos suerte; en su cafetería-restaurante, nada; en el garaje, a saber lo que habrá en las profundidades; en el restaurante que quedó huérfano, nada destacable desde el exterior; en la tienda de decoración, luces navideñas; la tienda del equipo de fútbol local está a la defensiva, y no da pistas; se supone que la iglesia dejaría un espacio central para el Niño Jesús, pero a la hora a la que pasas no llegaron ni los pobres; donde venden colchones no hay adornos; en la tienda informática, lo mismo; tampoco en el cafetón contiguo; en el revoltijo de al lado, no encontraron un hueco para la poesía si no es vendible; en la joyería, nada; en otro batiburrillo de todo, tampoco; en el banco gris, quedan solo los cajeros, no hay hueco para personas; en la moda infantil pegaron unos papanoeles en el cristal; en la librería infantil, estrellitas colgantes del techo, un arbolito y muñecos de nieve; en la tienda de ropa deportiva, un arbolito blanco; en la papelería se ve un pequeño nacimiento y también un árbol de tiras de papel; en la tienda de ropa, unos adornos, pero habría que volver después de Reyes para comprobar si eran artilugios navideños o de hoja perenne; la mediana superficie, persianas, aunque las estanterías estarán surtidas de turrones y cava; en la panadería-confitería medio lenense pegaron unos arbolitos y un Papá Noel en la luna; la peluquería muestra un completo nacimiento con musgo y numerosos figurantes, pero no logras adivinar si la moda capilar es uniforme; la cafetería, nada; en la tienda de regalos se levanta un gran árbol cargado de lo propio: regalos; en la boutique, algún reno tira de un trineo y alguna locomotora de purpurina arrastra la mercancía, vigilados por un entrañable viejecito nórdico de barba blanca; la mediana superficie de confección, de una austeridad monacal, en su línea de tristeza; la boutique de la esquina, imita a su vecina; el banco ex asturiano anuncia futuros, ya no están en sus escaparates antiguos héroes locales pasados caídos en desgracia; en la peluquería vemos un nacimiento básico pero enorme; en la pizzería cuelgan bombillas navideñas; en el sex shop, un pino, como es natural; en la tienda de juguetes, luces navideñas; el night club, cerrado a cal y canto, como lugar triste que es; el restaurante que en el divorcio ganó más el nombre que la clientela, nada; el bar del oeste y el fútbol, nada desde la calle, pero en el interior sabes de un fuerte apache luminoso lejanamente navideño; el bar vecino, nada a simple vista. No hay más en el viaje de ida.
Vuelves por la otra acera y de momento te encuentras con que la mueblería no amuebló las fiestas; el bar que despista con el patronímico, tampoco; la vinatería de la esquina gastó algo en unas pocas luces, pero desconoces el año del gasto; para la impresora de camisetas, diciembre y enero son como los demás meses; la herboristería colgó unas cintucas; el bar azul no se sabe si está abierto o cerrado; del nuevo burger cuelgan algunas luces; la tienda de los trofeos deportivos empató a cero; en el revoltijo de ropas, un Papá Noel se asoma de un con el gusto mortecino habitual de la tienda; el salón de belleza, feo; la agencia de viajes llenó el escaparate de exotismo: una casa nórdica, un trenín, un árbol y un Papá Noel viejo; el gourmet extremeño, unas bolas; la cafetería que anuncia sidra, algún motivo en el techo; la boutique de la esquina, un ligerísimo toque navideño; la cafetería, un Papá Noel asomándose a la ventana; la casa de belleza, un arbolín en un tiesto; la sidrería del gran río, nada; la cafetería vecina, lo mismo; en la mueblería levantaron un gran nacimiento de figuras tan grandes como austeras, a juego con el próximo rótulo de derribo; la multicopiadora venida a menos, nada, la boutique femenina, un abeto blanco y alguna luz; la boutique americana, algún colgante chino; la fotocopia no clavó nada; la boutique de niños, una tristeza, nada; la casa de belleza ata un árbol con una especie de sogas luminosas; la lencería mínima, un miniarbolín que no pasa de diez centímetros; la inmobiliaria, nada; la cafetería otoñal, tampoco; la tienda del chocolate no endulza la vista al peatón; en la tienda de complementos luce un árbol desnudísimo, menos abrigado que los compañeros maniquíes; en el restaurante chino asoma un reno que más parece de Siberia que de la Manchuria; a la casa de apuestas no le van los juegos ornamentales navideños; la farmacia combina Papá Noel y nacimiento con estilo; la tienda de informática no programó nada especial; en la librería sin libros asoman unos arbolinos con algo de luz; la tienda juvenil no desiguala el escaparate con ningún elemento extraño; el escaparate de las novias, combina el blanco natural con colgantes planteados; el banco rosa que aspira a la independencia, nada; en la tienda de ropa femenina, un árbol
y unas bolas, contradiciendo el sexo; en la zapatería lusitana, un árbol estiloso; la tienda de jabón sorprende con un nacimiento, no de su materia prima, sino de corcho; en la tienda de deportes no se juega a nada; en el hotel, cae la nieve sobre un árbol luminoso; la tienda de decoración se supone minimalista a juzgar por un Papá Noel de menos de una cuarta; la empresa de reformas hincha el escaparate con un gran Papá Noel hinchable; la vinatería, nada, quizá por estar cerrado por vacaciones; en la sastrería dejaron unas grandes cajas para regalos ya envueltos, y un árbol; el quiosco no anuncia ninguna buena nueva, al menos con los símbolos de esperar; la zapatería de la esquina de la moza espericada, nada; la cafetería del jazz, sin música celestial ni nada; la zapatería transalpina, una bola y algún motivo; en la joyería de bisutería abundante lucen escuetas una bola y una estrella; en la farmacia, en el pequeño escaparate hicieron hueco para el nacimiento con la mula y el buey y su estrella colgante, que traerá noticias de salud o salvación, de etimología hermana; la zapatería, nada; la mediana superficie enfadada con sus compañeros de la patronal por tener que pagar más a sus trabajadores, y de paso enfadada con éstos, nada; otra inmobiliaria, nada; la cafetería geométrica tampoco; la peluquería low cost, un Papá Noel pegado en el cristal haciendo juego con el minimalismo económico; en la inmobiliaria desahuciaron portales y árboles; en la cafetería que cobija a los cuponeros dejaron una estrella; en la tintorería, un árbol, con unas livianas perchas haciendo de ramas; la joyería clausurada y la pescadería, persianas abajo a juego; en los electrodomésticos se ven tres originales cafeteras disfrazadas de reyes arrodillados ante quien mire desde la acera, pero empatan con una aspiradora estilizada rematada por un gorro de Papá Noel.
Estás en la casilla de salida. Es lo que hay.
2018/12/23
DE TIERRA DE CAMPOS AL MONTE VINDIO (Cuento de Navidad)
Habían decidido iniciar el camino
de Santiago desde su pueblo natal, Calzada del Coto, en la Tierra de Campos
leonesa. No tenían claro si tomar el entrañable camino trajano por Calzadilla
de los Hermanillos o la más socorrida ruta tradicional que les llevaría a
Bercianos del Real Camino. Sea como fuere, acabaron llegando a los arrabales de
León.
En la hospedería próxima a la
capital se registraron como Félix Carbajal y Daría Lera. Nadie pernoctaba allí
desde hacía unas semanas. El bien avanzado mes de diciembre no era la época más
propicia para caminatas. Las heladas de madrugada estaban aseguradas, cuando no pertinaces aguaceros a deshora.
El alberguero se interesó por los
santos que llevaban bordados en sus mochilas.
-
San Esteban y San Roque, los santos de nuestro pueblo.
-
Es costumbre de esta casa obsequiar con unas ramas de
laurel a las peregrinas embarazadas. Daría, llévalo a la vista. ¡Buen camino y
Feliz Navidad donde os coincida!
Era esperable pensar que al
aproximarse a la vieja capital giraran hacia el oeste siguiendo el camino
francés clásico, pasando por San Martín del Camino, Villadangos y Astorga, para
acercarse al Bierzo, fronterizo ya con la brumosa Galicia. Pero no.
Madrugaron, de acuerdo con los
usos de los caminantes, y, por aquello de dar cumplimiento al viejo dicho de que
“quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y no al señor”, tomaron
rumbo a Oviedo con intención de llegar a su catedral.
Conservaban un recuerdo difuso de
la estación del ferrocarril de su pueblo, derribada al quedar sin trenes ¿o se
derribó antes? De niños pasaban horas cerca de las vías viendo pasar los
veloces trenes de pasajeros y los estruendosos trenes de mercancías. Con ese
recuerdo, decidieron seguir una novedosa ruta ferroviaria.
El primer martes de diciembre había
atravesado los túneles y viaductos del valle del Huerna el primer tren de alta
velocidad. Comenzaron a pasar también los trenes de mercancías aunque otros seguían
serpenteando por el familiar trazado del Pajares.
Finalmente también los trenes de
mercancías se despidieron de Busdongo, de Puente de los Fierros, de Linares-Congostinas
y se encaminaron por trayectos y
estaciones sin historia, de nombres tristes y todavía desconocidos.
Daría y Félix llegaron a Busdongo
en dos etapas, dispuestos a transitar, si era posible, por el viejo trazado
ferroviario del Pajares, comenzando por el túnel de La Perruca. No habían
olvidado la linterna, útil para cualquier caminante e imprescindible ahora con
el repentino cambio de planes. Sabían que, si eventualmente se acercaba un
tren, podrían resguardarse en los refugios, esos huecos abiertos en todos los
túneles para que en otros tiempos los obreros de la vía pudieran escapar hacia
ellos al ver acercarse el foco amarillento de la locomotora.
Intentarían seguir exactamente la
senda ferroviaria y, donde no fuera posible, harían el recorrido por el
‘tranvía’, esa ruta exterior y paralela utilizada en el siglo XIX para llevar
obreros y materiales a los túneles en construcción.
Fue así como atravesaron los
túneles del Cantu los Galanes, las Nieves, Las Chagunas, Pandoto, el Topeal,
Valdecales, la Sorda, Burón, el Capricho, la Parra, Orria o el Batán, todos con
su historia, sus muertos, su ingeniería y sus recuerdos.
Descubrieron
una ruta hermosa y virgen para los caminantes.
En Puente de los Fierros optaron
por retomar el camino tradicional de El Salvador, al menos esos kilómetros que
los separaban del Monte Vindio, ese punto estratégico desde el que divisar el
viejo Pajares a este y el naciente Huerna al oeste.
Guiados por un enorme árbol de
Navidad levantado en el canto de Fresneo, subieron la empinada cuesta, una
temeridad teniendo en cuenta el estado de Daría. El único vecino que
encontraron se ofreció a indicarles el camino recto y siguió con ellos un
trecho hasta enfocarlos hacia la ermita de San Miguel, donde se sentaron a
comer unas castañas crudas recogidas en el sendero.
-
Bueno, aquí me despido. Pronto llegaréis a Herías. Hasta
Vindio no hay pérdida. Allí tenéis la iglesia de Bendueños y un albergue. Nunca
estuve pero oí hablar muy bien.
Caminaron siguiendo las
indicaciones y, con la luz del sol bien menguada, estuvieron seguros de haber llegado al monte
Vindio cuando vislumbraron las nuevas vías y sendos trenes bajo una ladera de
cemento desnuda: uno blanquecino de alta velocidad y otro colorido de
mercancías. Traspasando el otro valle, imaginaban entre la bruma los pueblos de
Casorvía y de Malveo, ya sin trenes, pero con la esperanza de recuperarlos,
aunque fueran trenes turísticos y esporádicos.
No eran horas de visitas a la iglesia.
Ya la verían con tiempo al día siguiente, así que se encaminaron al albergue, una
antigua casa de frailes levantada a escasos metros.
A la hospedera le dio un sofoco cuando
les anunció con voz entrecortada que el albergue estaba completo. Nunca le
había pasado tal cosa en diciembre.
-
¿Qué hacemos, ahora, Félix? Ahora y a estas horas.
Unos
peregrinos que oyeron la conversación se ofrecieron a dejarles su litera.
-
No vamos a permitir que una mujer en esa situación
marche de noche a saber donde.
-
De ninguna manera aceptaré un trato de favor.
Para dentro de unos días estaba anunciada
la presentación por todo lo alto de unas misteriosas pinturas barrocas que se
habían podido restaurar después de que la iglesia fuera declarada Bien de
Interés Cultural, así que todas sus estancias presentaban un aspecto impecable.
Lucían una policromía vivísima y unas figuras misteriosas que el investigador no
había querido desvelar todavía, pero la hospedera tenía la llave de la iglesia
y, en consecuencia, del resguardado camerín de las pinturas, situado justamente
detrás del altar.
La hospedera, ágil de reflejos,
encontró de inmediato una alternativa. Cualquier cosa antes que un parto nocturno
y en el camino. Con ayuda de otros peregrinos colocó unas mantas en el camerín
y allí se acomodaron –es un decir- Félix y Daría, que no tardó en romper aguas
y dar a luz un bebé, bautizado días más tarde como Vindio.
Instalados de inmediato en el
albergue –Daría cedió, evidentemente- la hospitalera les había explicado que
Bendueños siglos antes se llamó Vindonnus, pero mucho antes fue conocida como Vindio.
Entre nana y nana, villancico y
villancico, se oía el tenue silbido de los trenes atravesando el valle del
Huerna, mientras en el Pajares no acababa de levantar la niebla.
2018/12/14
LA HISTORIA Y LOS RECUERDOS DULCIFICADOS O INTERESADOS
Ricardo González rememora su vida, en particular su vida sindical y recuerda el secuestro del ingeniero o uno de los ingenieros de Minas de Figaredo en el año 1979.
https://www.lne.es/cuencas/2018/12/09/40-anos-conflictos-bravos-mineria/2393847.html
Esos hechos fueron determinantes para que un mes después HUNOSA, en definitiva el Estado, se hiciera cargo de la centenaria Minas de Figaredo. Si pesaron más la presión social y la presión política, o si fue el empujón final que los propietarios de la mina necesitaban para tirar la toalla, es difícil saberlo. Eso, sin descartar una compensación económica interesante, dato que desconoces.
A veces añora uno la idílica transición y pos-transición, que seguramente no fue tal. Algunas plumas dulcifican un relato histórico, que seguro que no todos vivieron igual.
https://www.lne.es/cuencas/2009/06/09/calenton-figaredo/765670.html
https://www.lne.es/cuencas/2018/12/09/40-anos-conflictos-bravos-mineria/2393847.html
Esos hechos fueron determinantes para que un mes después HUNOSA, en definitiva el Estado, se hiciera cargo de la centenaria Minas de Figaredo. Si pesaron más la presión social y la presión política, o si fue el empujón final que los propietarios de la mina necesitaban para tirar la toalla, es difícil saberlo. Eso, sin descartar una compensación económica interesante, dato que desconoces.
A veces añora uno la idílica transición y pos-transición, que seguramente no fue tal. Algunas plumas dulcifican un relato histórico, que seguro que no todos vivieron igual.
https://www.lne.es/cuencas/2009/06/09/calenton-figaredo/765670.html
2018/12/12
EL CAFÉ Y LAS PROYECCIONES MACROECONÓMICAS
Dirá que no lo dijo, o que la frase fue sacada de contexto, pero la frase podría servir como ejercicio práctico de matemáticas o quizá de economía, sin dejar atrás una base sociológica o una estimación política.
Caíste inicialmente en la tentación de un cálculo simple: cuántos cafés puede tomar uno a lo largo de su vida laboral, pongamos una vida de 35 años. Tiras de calculadora. 365 días x 35 años = 12775 días. Tomando dos cafés diarios llegaríamos a la cifra de 25.550 cafés a lo largo de la vida laboral. Para ahorrar los 50.000 euros el precio constante del café tendría que estar en 1,95 euros aproximadamente. Si quisieras afinar, tendrías que convocar a los economistas actuariales, que nos indicarían con precisión el precio del café en el año 2040, con un error de + - 0,2 %.

Habría que matizar los supuestos de hecho anteriores. La frase no habla de la vida laboral, sino del joven ahorrador. Una interpretación es que esos 50.000 euros hay que ahorrarlos en cafés mientras se es joven, así que lo primero es abordar el concepto de joven. Te encuentras con que la Organización Mundial de la Salud delimita la juventud entre unos márgenes bien diferentes de los que utiliza el Principado de Asturias para emitir el carnet joven. Como hay que elegir uno, te decantas por el concepto administrativo de nuestra autonomía: se es joven entre los 12 y los 30 años. Habría mucho que discutir. Sin ir más allá la práctica de las esquelas es otra, pero estamos hablando de vivos, no de muertos.
Tenemos, pues 19 años, para conseguir el ahorro de los 50.000 euros. Parece exagerado tomar dos cafés diarios a los doce años, aunque incluyamos uno en el desayuno, pero te decantas por el cálculo administrativo. Asi pues, 365 días x 19 años = 6.935 días. Tomando dos cafés diarios llegaríamos a 13.870 cafés. Por lo tanto para ahorrar los 50.000 euros, el precio medio de la taza rondaría los 3,60 euros, algo más que el café que tomó Zapatero el el campo de fútbol de la Ponferradina, si mal no recuerdas.
En realidad, los llamados especialistas pueden decir lo que quieran en titulares o en notas a pié de página, y con los decimales que estimen oportunos para dar el empaque necesario a las mentiras.
Caíste inicialmente en la tentación de un cálculo simple: cuántos cafés puede tomar uno a lo largo de su vida laboral, pongamos una vida de 35 años. Tiras de calculadora. 365 días x 35 años = 12775 días. Tomando dos cafés diarios llegaríamos a la cifra de 25.550 cafés a lo largo de la vida laboral. Para ahorrar los 50.000 euros el precio constante del café tendría que estar en 1,95 euros aproximadamente. Si quisieras afinar, tendrías que convocar a los economistas actuariales, que nos indicarían con precisión el precio del café en el año 2040, con un error de + - 0,2 %.

Habría que matizar los supuestos de hecho anteriores. La frase no habla de la vida laboral, sino del joven ahorrador. Una interpretación es que esos 50.000 euros hay que ahorrarlos en cafés mientras se es joven, así que lo primero es abordar el concepto de joven. Te encuentras con que la Organización Mundial de la Salud delimita la juventud entre unos márgenes bien diferentes de los que utiliza el Principado de Asturias para emitir el carnet joven. Como hay que elegir uno, te decantas por el concepto administrativo de nuestra autonomía: se es joven entre los 12 y los 30 años. Habría mucho que discutir. Sin ir más allá la práctica de las esquelas es otra, pero estamos hablando de vivos, no de muertos.
Tenemos, pues 19 años, para conseguir el ahorro de los 50.000 euros. Parece exagerado tomar dos cafés diarios a los doce años, aunque incluyamos uno en el desayuno, pero te decantas por el cálculo administrativo. Asi pues, 365 días x 19 años = 6.935 días. Tomando dos cafés diarios llegaríamos a 13.870 cafés. Por lo tanto para ahorrar los 50.000 euros, el precio medio de la taza rondaría los 3,60 euros, algo más que el café que tomó Zapatero el el campo de fútbol de la Ponferradina, si mal no recuerdas.
En realidad, los llamados especialistas pueden decir lo que quieran en titulares o en notas a pié de página, y con los decimales que estimen oportunos para dar el empaque necesario a las mentiras.
2018/12/08
DESPRENDIMIENTOS DE ROCAS EN LAS CARRETERAS Y EN LAS VÍAS
Piensas qué distinta es la imagen que la gente se forma de una caída de piedras o morrilos en la vía férrea y en la vía de asfalto. Réplica bastante exacta de cómo se percibe y cómo se valoran las incidencias en el servicio ferroviario, pero esta entrada no se va a dedicar a las incidencias en general, sino a las piedras y a las pedradas.
Hace unas semanas se produjo un desgraciado accidente en Cataluña, cuando como consecuencia de un desprendimiento de tierras sobre la vía, un tren descarriló con la consecuencia de la muerte de un viajero. Se difundió por la red y por los medios un vídeo que había captado un maquinista unos días antes, donde se veía el estado de la trinchera.
Eso lo habrá visto ese y otros maquinistas y lo verían los operarios encargados de supervisar el mantenimiento de la infraestructura. Unos y otros habrán, si acaso, dado parte del panorama a sus respectivas jefaturas. Estas lo habrán elevado a la respectiva superioridad, que habría determinado que no hay posibilidad material de contener todos los puntos conflictivos de la geografía ferroviaria, ya que la alternativa sería o paralizar el tránsito ferroviario hasta garantizar la completa seguridad o bien a establecer paradas de comprobación y limitaciones de velocidad que harían en la práctica inviable la prestación del servicio.
Resumes que eso lo habrán visto el maquinista y los encargados del mantenimiento de la vía, pero no los viajeros. Desde los asientos, la rápida visión lateral impide formarse una idea de la situación real de los aledaños de la vía.
Por el contrario, cuando uno va al volante la visión frontal de desmontes y trincheras permite captaciones masivas de imágenes del estado de los márgenes de la carretera. La posterior difusión en medios y redes crea el caldo de cultivo adecuado para que la sociedad tome inmediatamente posición en pro de la necesidad de acometer obras de contención de las laderas.
En el ferrocarril, el maquinista y el encargado de la infraestructura son los únicos ojos y no pueden compartir con nadie la responsabilidad de instar las obras de seguridad necesarias y están condenados a saltar del alarmismo a la temeridad sin posición intermedia.
2018/12/03
VOX, PODEMOS Y LAS ELECCIONES ANDALUZAS
Te preguntas si alguien de extrema derecha se considera de extrema derecha, y si alguien de extrema izquierda se considera de extrema izquierda. No quieres decir ¡ca! que Podemos sea de extrema izquierda ni Vox de extrema derecha, ni que su oposición sea simétrica o equiparable. Los de Vox sí considerarán a Podemos de extrema izquierda, y los de Podemos a los de Vox de extrema derecha. Quizá un votante de centro sea el más cualificado para estas encuadramientos. Claro que el votante de izquierdas no considerará que el tal centrista es de centro sino que tira más bien hacia la derecha. En fin, crees que cada uno no es lo que es sino lo que otros ven en él. Ya lo decía Unamuno con su teoría de los varios yoes: el yo que creo que soy, el yo que otros ven en mí, y por último el auténtico e irreconocible yo.
2018/12/02
UNAS HORAS QUE RESUMEN UNA VIDA
Hay horas que concentran una vida.
Por ejemplo este viernes tuviste una cena con tus compañeros de colegio pero no los de tu curso sino los del curso siguiente. Como compartíais patio, un año te invitaron, dijiste que sí y cuando puedes te reúnes con ellos para pasar un buen rato. No hablabais lo mismo hace quince años que ahora. Uno de los temas de conversación en la mesa fue la salud y las manías de los padres, el que tiene la suerte de conservarlos vivos: su audición, sus cosas, sus nietos preferidos; pero pensando que hacia allá vamos.
Siendo el obispo de Astorga de este curso -aunque esta vez no pudo venir- tuvisteis un recuerdo para él por el marrón de la pederastia. A veces toca lidiar toros inmensos. Tampoco faltó un recuerdo para el director del colegio de Gijón donde algo hubo -dice la sentencia penal- entre un alumno adolescente y una profesora. De momento, la peor parada la profesora, que resultó despedida. La alusión al director es porque también fue alumno del seminario, aunque de otro curso, y un destacado músico.
El sábado por la mañana, después de un montón de sábados sin poder acudir al Fontán, te encaminaste hacia allí con intención de reanudar la casi olvidada costumbre de la botella de sidra y el pincho de picadillo.
Te encontraste con un antiguo y apreciado vecino que venía de comprar unos trozos de calabaza para postres y pensaste en las calabazas enormes que este año se dieron en la huerta de tu madre, que no miras para ellas y allí están, pero no las trabajaste y no son tuyas.
También charlaste un poco -sobre todo de la problemática de vuestros mayores- con un amigo que frecuentaste más en otro tiempo.
Unos metros más allá coincidiste con un antiguo compañero de facultad ¡de 84 años imposibles de adivinar! y estuvisteis recordando aquellos chicos de la orla y vivencias inolvidables de apuntes y exámenes. Resumes esa época de tu vida con la pena por los pocos vinos que tomaste, que es una manera de decir que entonces ibas a lo tuyo, a tus apuntes, al estudio en la biblioteca y al poco tiempo que te dejaba el trabajo. Aunque los recuerdas y te recuerdan, no haber seguido cien por cien por ese camino, es un vacío. Si al menos hubieras tenido tiempo para los vinos, habrías intensificado la amistad.
Por aquello de la unidad temática, saltas la sidra, para indicar que también andaba por el Fontán una pareja de la Facultad de entonces. Sabes que él siguió por el mundo del Derecho, de ella solo sabes que era guapísima, de esas rubias de ojos azules que uno no se cansaría de mirar.Ahora, con una edad parecida a la tuya, seguía muy guapa pero con una delgadez tan extrema que pensaste en la anorexia o en algo peor, pero nunca supiste cómo se llamaba y si alguna vez se publicara una mala noticia en el periódico, no te enterarías de que hablaba precisamente de ella.
Esos tiempos de facultad tan intensos, te quitaron tiempo también para profundizar amistades en Pola de Lena, donde vivías, y también limitaron horas de tertulia y convivencia con compañeros del ferrocarril.
Llegas, por fin, a la botella de sidra y al pincho de picadillo. Falta el periódico. Ahora el periódico lo descargas por internet, pero lo echas en falta cuando vas al Fontán. Por otra parte, con el traspaso del negocio, la sidra Fran quedó sustituida por la viuda de Corsino. No eras quisquilloso para ello, pero Fran tenía un valor simbólico...Tampoco casa Ramón es lo mismo sin Ramón y sin poder ocupar los soportales por la sentencia perdida. Sin embargo, algo hay que hace que siga teniendo encanto, como con el cuerpo humano cuando cambian todas las células pero se mantiene la identidad. Donde durante muchos años dio ambiente el afilador, ahora se estacionan unas motos de reparto de pizzas. Como consecuencia de unas obras, unas losas levantadas permitían descubrir la vida de los bajos de la plaza. Es otra óptica.
A todo esto, si pudiste ir al Fontán fue porque por la tarde tenías una cabo de año ineludible, por lo que tampoco pudiste dedicar el día a lo inicialmente previsto, que era una visita con el grupo lenense Vindonnus al poblado allerano de Bustiello.
https://asociacionvindonnus.com/
Vaya uno por lo otro.
Por ejemplo este viernes tuviste una cena con tus compañeros de colegio pero no los de tu curso sino los del curso siguiente. Como compartíais patio, un año te invitaron, dijiste que sí y cuando puedes te reúnes con ellos para pasar un buen rato. No hablabais lo mismo hace quince años que ahora. Uno de los temas de conversación en la mesa fue la salud y las manías de los padres, el que tiene la suerte de conservarlos vivos: su audición, sus cosas, sus nietos preferidos; pero pensando que hacia allá vamos.
Siendo el obispo de Astorga de este curso -aunque esta vez no pudo venir- tuvisteis un recuerdo para él por el marrón de la pederastia. A veces toca lidiar toros inmensos. Tampoco faltó un recuerdo para el director del colegio de Gijón donde algo hubo -dice la sentencia penal- entre un alumno adolescente y una profesora. De momento, la peor parada la profesora, que resultó despedida. La alusión al director es porque también fue alumno del seminario, aunque de otro curso, y un destacado músico.El sábado por la mañana, después de un montón de sábados sin poder acudir al Fontán, te encaminaste hacia allí con intención de reanudar la casi olvidada costumbre de la botella de sidra y el pincho de picadillo.
Te encontraste con un antiguo y apreciado vecino que venía de comprar unos trozos de calabaza para postres y pensaste en las calabazas enormes que este año se dieron en la huerta de tu madre, que no miras para ellas y allí están, pero no las trabajaste y no son tuyas.
También charlaste un poco -sobre todo de la problemática de vuestros mayores- con un amigo que frecuentaste más en otro tiempo.
Unos metros más allá coincidiste con un antiguo compañero de facultad ¡de 84 años imposibles de adivinar! y estuvisteis recordando aquellos chicos de la orla y vivencias inolvidables de apuntes y exámenes. Resumes esa época de tu vida con la pena por los pocos vinos que tomaste, que es una manera de decir que entonces ibas a lo tuyo, a tus apuntes, al estudio en la biblioteca y al poco tiempo que te dejaba el trabajo. Aunque los recuerdas y te recuerdan, no haber seguido cien por cien por ese camino, es un vacío. Si al menos hubieras tenido tiempo para los vinos, habrías intensificado la amistad.Por aquello de la unidad temática, saltas la sidra, para indicar que también andaba por el Fontán una pareja de la Facultad de entonces. Sabes que él siguió por el mundo del Derecho, de ella solo sabes que era guapísima, de esas rubias de ojos azules que uno no se cansaría de mirar.Ahora, con una edad parecida a la tuya, seguía muy guapa pero con una delgadez tan extrema que pensaste en la anorexia o en algo peor, pero nunca supiste cómo se llamaba y si alguna vez se publicara una mala noticia en el periódico, no te enterarías de que hablaba precisamente de ella.
Esos tiempos de facultad tan intensos, te quitaron tiempo también para profundizar amistades en Pola de Lena, donde vivías, y también limitaron horas de tertulia y convivencia con compañeros del ferrocarril.
También te encontraste con un compañero del antiguo coro, de tan gratísimo recuerdo, pero al que no volverás porque las circunstancias te obligaron a buscar otra ocupación para el tiempo libre. No obstante, ahí conservas grandes amigos y ningún enemigo.
A todo esto, si pudiste ir al Fontán fue porque por la tarde tenías una cabo de año ineludible, por lo que tampoco pudiste dedicar el día a lo inicialmente previsto, que era una visita con el grupo lenense Vindonnus al poblado allerano de Bustiello.
https://asociacionvindonnus.com/
Vaya uno por lo otro.
2018/11/30
PANFLETO QUE MERECE LA PENA VER
Sobrepiéndote a alguna duda, acudiste al estreno de Cantares de una revolución, que se proyectó y hasta escenificó en el Teatro Filarmónica de Oviedo.
No podía un acto así trascurrir sin que cogiera el micro Rivi, nuestro concejal de cultura, para presentar a un grupo de mineros de las minas privadas de Asturias y León, como herederos, nietos y bisnietos morales de los mineros de la revolución del 34. Un portavoz leyó un manifiesto en pro del carbón antes de la proyección.
No acabas de ver qué mérito vocal o qué habilidad con la guitarra ni qué sentimiento arrebatador demuestra Nacho Vegas para gozar de la fama que tiene entre sus numerosos seguidores y del papel protagonista que desempeña en el film.
https://www.filmin.es/blog/cronica-gijon-2018-cantares-de-una-revolucion-la-voz-de-nacho-vegas-rescata-el-mito
Por mucho reconocimiento que tenga la película, aporta muy pocas cosas que ignoraras; de hecho acabas de comprobar que la mayor parte de los cantares los conservas en un CD -copia de copia- que tienes rotulado 'El son nos cantares de la revolución minera', del que desconoces la procedencia original; tampoco la película hace un recorrido ordenado por los escenarios de la revolución; ni siquiera echas de menos una imparcialidad que no se espera; la abundancia de planos fijos y de lecturas inertes de algunos testimonios históricos leídos sin gracia por figurantes para la ocasión, la hacen decepcionante.
Así todo, merece la pena contemplarla y que cada espectador saque sus propias conclusiones sobre la historia, sobre el arte, sobre las subvenciones y sobre los planteamientos cinematográficos y su ejecución.
No podía un acto así trascurrir sin que cogiera el micro Rivi, nuestro concejal de cultura, para presentar a un grupo de mineros de las minas privadas de Asturias y León, como herederos, nietos y bisnietos morales de los mineros de la revolución del 34. Un portavoz leyó un manifiesto en pro del carbón antes de la proyección.
https://www.filmin.es/blog/cronica-gijon-2018-cantares-de-una-revolucion-la-voz-de-nacho-vegas-rescata-el-mito
Por mucho reconocimiento que tenga la película, aporta muy pocas cosas que ignoraras; de hecho acabas de comprobar que la mayor parte de los cantares los conservas en un CD -copia de copia- que tienes rotulado 'El son nos cantares de la revolución minera', del que desconoces la procedencia original; tampoco la película hace un recorrido ordenado por los escenarios de la revolución; ni siquiera echas de menos una imparcialidad que no se espera; la abundancia de planos fijos y de lecturas inertes de algunos testimonios históricos leídos sin gracia por figurantes para la ocasión, la hacen decepcionante.
Así todo, merece la pena contemplarla y que cada espectador saque sus propias conclusiones sobre la historia, sobre el arte, sobre las subvenciones y sobre los planteamientos cinematográficos y su ejecución.
2018/11/28
SABER DE LA MUERTE
¿Qué aporta saber en qué circunstancias concretas murió un conocido tuyo, un compañero? A corto plazo mucho porque si sabes, y hasta dices con seguridad, demuestras dominio de la situación, pero en realidad ¿qué importa que haya muerto en Mieres, como oíste en un principio, o en Aller como puso la esquela? ¿Qué importa que haya sido al ir o al venir de León? ¿Qué importa si viajaba solo o acompañado de su mujer? ¿Qué importa si con él iba también su hija o la habían dejado en Oviedo, donde preparaba el MIR? ¿o estaba en Mieres preparando tal MIR, porque las dos cosas oíste? MIR-Mieres, quizá alguien oyó campanas ¿Qué importa si le pilló el infarto al volante o iba de copiloto o quizá en el asiento de atrás? ¿Qué importa si era una ruta habitual, porque tenían una casa en Lillo, o excepcional, porque le(s) dio por ir por ahí?
¿O sí importa interesarse por las circunstancias en las que murió una persona? La muerte es un acto definitivo y quizá haya que quitarle el mal morbo de conocer las circunstancias.
Confiesas que preguntaste, pero prometes (para este caso) no interesarte más. Esperas aguantarte, sin que eso implique desinterés por el difunto. Si te enteras de algo, sin preguntar, simplemente poniendo la oreja, también vale.
Que en paz descanse.
¿O sí importa interesarse por las circunstancias en las que murió una persona? La muerte es un acto definitivo y quizá haya que quitarle el mal morbo de conocer las circunstancias.
Confiesas que preguntaste, pero prometes (para este caso) no interesarte más. Esperas aguantarte, sin que eso implique desinterés por el difunto. Si te enteras de algo, sin preguntar, simplemente poniendo la oreja, también vale.
Que en paz descanse.
2018/11/27
LA RONDA NORTE DE OVIEDO
Años llevamos dando vueltas en Oviedo a la ronda norte, esa posible ronda que circunvale la capital por la falda o por debajo del monte Naranco, más bien por debajo. Años dando vuelta al trazado y a la financiación.
Es común echar la culpa a la Administración ¿a cual de ellas? a todas. ¿A quien beneficiaría sobre todo la tal ronda norte ? Crees que a los vecinos de la Florida y Las Campas, con espacios abiertos y un entorno urbanístico aceptable. Sin embargo, estos barrios quedaron prácticamente en un fondo de saco ya que su salida hacia cualquier lado pasa necesariamente por el centro de Oviedo o por un lateral céntrico. Crees que no debieron haberse otorgado en su día licencias de construcción sin haber resuelto previamente el problema de la movilidad (sostenible, que queda mucho mejor) o sin visos de estar medianamente encaminado.
Dicho lo anterior, el comprador tampoco puede eludir su responsabilidad. El comprador sabía dónde se metía, pero aspira legítimamente a que el entorno mejore y a que las administraciones (le da igual cual) busquen salidas a su coche. No ves exagerado compararlo con el comprador de un piso a buen precio por estar cerca de las vías del tren (con su ruido y sus servidumbres) que posteriormente revuelve Roma con Santiago para que los trenes aminoren la velocidad delante de su casa, se suspendan las maniobras nocturnas, dejen de pitar y se coloquen pantallas acústicas entre las vías y su salón.
Por otra parte, y para terminar, no sabes por qué esta obra la tiene que financiar otra entidad que no sea el Ayuntamiento. ¿Pasará algún tráfico nacional por esa ronda? No. Lo hará por la ronda exterior: ¿Pasa algún tránsito autonómico? Poco más que el nacional. En realidad, si esa ronda beneficia a Oviedo o a parte de sus ciudadanos, es Oviedo quien la tiene que pagar, pero no faltará en algún momento de la historia próxima, unos años de sintonía política entre un gobierno local y uno central para endiñar el asfalto al presupuesto del Estado. Dicen que eso es habilidad política, pero ni eso merecerá un aplauso de los sectarios contrarios.
Es común echar la culpa a la Administración ¿a cual de ellas? a todas. ¿A quien beneficiaría sobre todo la tal ronda norte ? Crees que a los vecinos de la Florida y Las Campas, con espacios abiertos y un entorno urbanístico aceptable. Sin embargo, estos barrios quedaron prácticamente en un fondo de saco ya que su salida hacia cualquier lado pasa necesariamente por el centro de Oviedo o por un lateral céntrico. Crees que no debieron haberse otorgado en su día licencias de construcción sin haber resuelto previamente el problema de la movilidad (sostenible, que queda mucho mejor) o sin visos de estar medianamente encaminado.
Dicho lo anterior, el comprador tampoco puede eludir su responsabilidad. El comprador sabía dónde se metía, pero aspira legítimamente a que el entorno mejore y a que las administraciones (le da igual cual) busquen salidas a su coche. No ves exagerado compararlo con el comprador de un piso a buen precio por estar cerca de las vías del tren (con su ruido y sus servidumbres) que posteriormente revuelve Roma con Santiago para que los trenes aminoren la velocidad delante de su casa, se suspendan las maniobras nocturnas, dejen de pitar y se coloquen pantallas acústicas entre las vías y su salón.
Por otra parte, y para terminar, no sabes por qué esta obra la tiene que financiar otra entidad que no sea el Ayuntamiento. ¿Pasará algún tráfico nacional por esa ronda? No. Lo hará por la ronda exterior: ¿Pasa algún tránsito autonómico? Poco más que el nacional. En realidad, si esa ronda beneficia a Oviedo o a parte de sus ciudadanos, es Oviedo quien la tiene que pagar, pero no faltará en algún momento de la historia próxima, unos años de sintonía política entre un gobierno local y uno central para endiñar el asfalto al presupuesto del Estado. Dicen que eso es habilidad política, pero ni eso merecerá un aplauso de los sectarios contrarios.
2018/11/25
RUINDAD
Este viernes acudiste a la presentación del último número de la revista Estaferia Ayerana, revista cultural que tiene el mérito de ir ya por el número 21.
https://www.lne.es/oviedo/2018/11/24/ramiro-fernandez-infancia-aller-recuerdo/2385873.html
En la mesa estuvieron algunos de los autores que publicaron artículos en la revista, entre otros el siempre riguroso David Ordóñez para hablar de los pozos de lobos y sobre todo reivindicar el papel de estas revistas locales, el entretenido poeta Fernando Suárez Albalá (lenense de nacimiento pero allerano de adopción, no sois parientes pero su rama proviene de Palencia, así que...), el peluquero-psicoesteta Ramiro Fernández que declamó sus vivencias infantiles por los prados y montes alleranos.
La mesa contó con la presencia del alcalde del concejo, un puntal considerable.
En la revista se reseña, y también la mesa lo hizo, la presentación de un libro del escritor Arcadio Martínez sobre José Suárez, actor de controvertida actualidad a raíz de que se le dedicara recientemente un parque en Trubia.
Parece evidente que si la presentación de libro tiene cabida en esta revista es porque José Suárez fue alcalde de Aller. Durante el franquismo, sí. Sin embargo, ninguna mención a su cargo político se hizo este viernes de presentación, que no de pasión. Siempre se aludió a él como el actor José Suárez. ¿Tanto costaba indicar que también fue alcalde de Aller?
https://www.lne.es/oviedo/2018/11/24/ramiro-fernandez-infancia-aller-recuerdo/2385873.html
En la mesa estuvieron algunos de los autores que publicaron artículos en la revista, entre otros el siempre riguroso David Ordóñez para hablar de los pozos de lobos y sobre todo reivindicar el papel de estas revistas locales, el entretenido poeta Fernando Suárez Albalá (lenense de nacimiento pero allerano de adopción, no sois parientes pero su rama proviene de Palencia, así que...), el peluquero-psicoesteta Ramiro Fernández que declamó sus vivencias infantiles por los prados y montes alleranos.
La mesa contó con la presencia del alcalde del concejo, un puntal considerable.
En la revista se reseña, y también la mesa lo hizo, la presentación de un libro del escritor Arcadio Martínez sobre José Suárez, actor de controvertida actualidad a raíz de que se le dedicara recientemente un parque en Trubia.
Parece evidente que si la presentación de libro tiene cabida en esta revista es porque José Suárez fue alcalde de Aller. Durante el franquismo, sí. Sin embargo, ninguna mención a su cargo político se hizo este viernes de presentación, que no de pasión. Siempre se aludió a él como el actor José Suárez. ¿Tanto costaba indicar que también fue alcalde de Aller?
2018/11/10
EL IMPUESTO DE LAS HIPOTECAS
En relación con todo este lío del impuesto de actos jurídicos documentados en la constitución de hipotecas, tienes menos dudas que en otras cuestiones (contradiciendo en esto a Buridán).
- El desarrollo del reglamento fue nefasto. Casi siempre lo es cuando los tribunales acaban tumbando el reglamento o cuestionando si se ajusta a la ley. Entiende uno que los reglamentos tienen que desarrollar las leyes pero no ir en contra de ellas. También es cierto que la jurisprudencia constitucional tiende a ampliar las materias que son 'reserva de ley' es decir, aquellas que necesariamente tienen que estar previstas en una ley, no sirviendo un reglamento para ello, con lo que las leyes acaban arrinconando a los reglamentos. Sin embargo, no era este el caso. Aquí se trató de un reglamento que dio lugar a interpretaciones polémicas, así que muy mal. Fue bonito (para alguien) mientras duró, pero en definitiva, muy mal.
- Sobre el fondo del asunto, que es lo más importante (quién debe pagar el impuesto) no entras: es una cuestión de política legislativa o de política económica. Una sociedad (y su correlativo gobierno) con tendencia a la izquierda, aumentará los impuestos a la llamada oligarquía y a los grupos industriales y bancarios; una sociedad con tendencia a la derecha, se inclinará por un reparto más igualitario de los impuestos (es decir, por paradójico que parezca: que paguen un diez por ciento los ricos y también un diez por ciento los pobres). Que es bueno a corto plazo para los menos pudientes es evidente; que es bueno para la economía general, no lo sabes. A lo mejor es malo a largo plazo para esas clases menos pudientes, si implica un retroceso económico y más paro, pero ahí te mueves en el campo de los deseos y de las sensaciones, no en el campo de la verdad científica o social, si en este campo pudieran equipararse.
- Sobre las sentencias contradictorias piensas que el Tribunal Supremo ofreció un espectáculo lamentable. Siempre se dijo que los Tribunales no opinaban, sino que se manifestaban a través de sentencias, autos y providencias, sobre todo de sentencias. Ocurre que esta sociedad mediática y de redes arrastra también al poder judicial, y por la boca murió el pez. Los tribunales están autorizados a cambiar de opinión, eso sí, cuando rompen una línea jurisprudencias están obligados a justificar muy mucho ese cambio.
- Sobre esta sentencia en concreto y el revuelo popular, no ves materia para pensar que haya trece magistrados honestos y quince corruptos. Por otra parte, siempre se dijo que un juez debería regirse por el principio "fiat ius et pereat mundus", es decir, hágase el derecho (o la justicia) y muera el mundo (si con la aplicación de una ley acabara el mundo), pero es humanamente entendible que les haya entrado un cierto temblor ante las consecuencias económicas de una sentencia contraria a la banca.
- Sobre la opinión del presidente del Gobierno (o del ciudadano Pedro Sánchez, habría que preguntar a la ministra portavoz en calidad de qué habló) de que los jueces deberían hacer autocrítica, mal por la falta de respeto que supone a la independencia del poder judicial.
- Sobre el decreto ley aprobado, que está perfectamente legitimado para hacerlo, salvando los posibles escrúpulos de si esa materia debiera aprobarse por ley y no por decreto-ley, hecho que tendrá su desarrollo político y judicial, pero crees que los tribunales acabarán avalando la opción política. Si es acertada o no, te remites al guión segundo de esta entrada.
- Sobre otro fondo del asunto, que actuar sobre el impuesto de actos jurídicos documentados es prácticamente neutro. El bocado que merece la pena está en el gravamen del impuesto de sociedades.
- El desarrollo del reglamento fue nefasto. Casi siempre lo es cuando los tribunales acaban tumbando el reglamento o cuestionando si se ajusta a la ley. Entiende uno que los reglamentos tienen que desarrollar las leyes pero no ir en contra de ellas. También es cierto que la jurisprudencia constitucional tiende a ampliar las materias que son 'reserva de ley' es decir, aquellas que necesariamente tienen que estar previstas en una ley, no sirviendo un reglamento para ello, con lo que las leyes acaban arrinconando a los reglamentos. Sin embargo, no era este el caso. Aquí se trató de un reglamento que dio lugar a interpretaciones polémicas, así que muy mal. Fue bonito (para alguien) mientras duró, pero en definitiva, muy mal.
- Sobre el fondo del asunto, que es lo más importante (quién debe pagar el impuesto) no entras: es una cuestión de política legislativa o de política económica. Una sociedad (y su correlativo gobierno) con tendencia a la izquierda, aumentará los impuestos a la llamada oligarquía y a los grupos industriales y bancarios; una sociedad con tendencia a la derecha, se inclinará por un reparto más igualitario de los impuestos (es decir, por paradójico que parezca: que paguen un diez por ciento los ricos y también un diez por ciento los pobres). Que es bueno a corto plazo para los menos pudientes es evidente; que es bueno para la economía general, no lo sabes. A lo mejor es malo a largo plazo para esas clases menos pudientes, si implica un retroceso económico y más paro, pero ahí te mueves en el campo de los deseos y de las sensaciones, no en el campo de la verdad científica o social, si en este campo pudieran equipararse.
- Sobre las sentencias contradictorias piensas que el Tribunal Supremo ofreció un espectáculo lamentable. Siempre se dijo que los Tribunales no opinaban, sino que se manifestaban a través de sentencias, autos y providencias, sobre todo de sentencias. Ocurre que esta sociedad mediática y de redes arrastra también al poder judicial, y por la boca murió el pez. Los tribunales están autorizados a cambiar de opinión, eso sí, cuando rompen una línea jurisprudencias están obligados a justificar muy mucho ese cambio.
- Sobre esta sentencia en concreto y el revuelo popular, no ves materia para pensar que haya trece magistrados honestos y quince corruptos. Por otra parte, siempre se dijo que un juez debería regirse por el principio "fiat ius et pereat mundus", es decir, hágase el derecho (o la justicia) y muera el mundo (si con la aplicación de una ley acabara el mundo), pero es humanamente entendible que les haya entrado un cierto temblor ante las consecuencias económicas de una sentencia contraria a la banca.
- Sobre la opinión del presidente del Gobierno (o del ciudadano Pedro Sánchez, habría que preguntar a la ministra portavoz en calidad de qué habló) de que los jueces deberían hacer autocrítica, mal por la falta de respeto que supone a la independencia del poder judicial.
- Sobre el decreto ley aprobado, que está perfectamente legitimado para hacerlo, salvando los posibles escrúpulos de si esa materia debiera aprobarse por ley y no por decreto-ley, hecho que tendrá su desarrollo político y judicial, pero crees que los tribunales acabarán avalando la opción política. Si es acertada o no, te remites al guión segundo de esta entrada.
- Sobre otro fondo del asunto, que actuar sobre el impuesto de actos jurídicos documentados es prácticamente neutro. El bocado que merece la pena está en el gravamen del impuesto de sociedades.
2018/11/06
TACTICISMO
En Altsasu una serie de partidos de la derecha, encabezados por Ciudadanos, a gusto del consumidor:
- Rindieron un homenaje a la Guardia Civil, alguno de cuyos miembros fueron (como mínimo) ninguneados en la villa navarra.
- Realizaron un acto de desagravio a dicho cuerpo.
- Provocaron a la población vasco-navarra.
Ayuno de opiniones, en cuanto leíste la noticia te pareció bien. Más tarde, comenzaste a ver críticas. Por ejemplo, a la izquierda no le pareció tan bien -es más, le pareció fatal-, y tampoco toda la derecha comulgó del todo con el acto.
No estás en el politiqueo y te cuesta tener que silenciar el aplauso a lo que te parece bien, aunque venga de partidos a los que no votes. No hay ideas intrínsecamente buenas o malas. Ese mismo acto, u otro similar, donde hipotéticamente luciera una pancarta de todo el arco constitucional o una manifestación donde estuvieran representados los partidos de tal arco, sería de elogiar. Ese mismo acto, solo de una parte, merece la denostación pública, esa que no movió una paja ante las algaradas de la kale borroka.
2018/11/05
TERRAZA ABSURDA
Se se convocara un concurso a la terraza más absurda, esta de la calle del Águila de Oviedo, entre Gascona y la Catedral, bien podría lograr como mínimo un accésit, aunque a ti te parece que estaría llamada a más altas glorias.
La aplicación indiscriminada y burocrática (como no puede ser de otra manera, se dice en estos casos) lleva a esa terraza en medio de la calle o en medio de la nada. Previno la puntillosa normativa que debía guardarse una distancia entre pared y sillas para evitar tropezones de las personas con alguna discapacidad visual, pero la aplicación de la regla apunta a otras discapacidades mentales de los promotores de la idea.
La aplicación indiscriminada y burocrática (como no puede ser de otra manera, se dice en estos casos) lleva a esa terraza en medio de la calle o en medio de la nada. Previno la puntillosa normativa que debía guardarse una distancia entre pared y sillas para evitar tropezones de las personas con alguna discapacidad visual, pero la aplicación de la regla apunta a otras discapacidades mentales de los promotores de la idea.
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