2024/10/31

DE FACEBOOK. DEL 17 AL 24 DE OCTUBRE

 LECTURA DE LA PRENSA. ARRASTRARSE

Uno ve esta viñeta, durísima, y piensa en otros, incluso se imagina un rostro para el arrastrado y un nombre y unos apellidos. ¿Se puede parar a pensar si no es él mismo el arrastrado cuando pidió un favor (justo, por supuesto) para sí o para un amigo o para un hijo que demanda un puesto de trabajo o una mejora? ¿O eso solamente son capaces de pensarlo los que alguna vez anduvieron/anduvimos de ejercicios espirituales?

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LECTURA DE LA PRENSA. EUSEBIO
¿Cuántas veces cantamos esto después de esa sidra que tanto te/nos gustaba? Tú, mejor, claro. Un recuerdo eterno.

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LECTURA DE LA PRENSA. MIRADAS
La prensa asturiana informa profusamente de las actividades que se desarrollan alrededor de los Premios Princesa de Asturias, entre otros una amplia muestra de fotos de la agencia Magnum -una de las entidades premiadas este año- que se expone en la antigua fábrica de armas de La Vega. Allí dirige uno sus pasos.
Efectivamente son cientos de fotografías, pero uno se fija en una, que le recuerda las diferencias de los hombres (y de las mujeres) ante la vida, ante la biología. Uno pr
efiere informarse por la televisión, otro por la radio, otro por las redes sociales, uno prefiere un periódico y otro prefiere otro. Habrá estadísticas de predilecciones por sexo (o por género, vaya lío con el matiz). Incluso a la hora de enfrentarse a un mismo periódico, unos se fijan más en las noticias políticas, otros en las de su comarca, otros en las esquelas, otros en las deportivas, y de esa visión parcial, cada uno calificará a su medio.
Ante una misma noticia, uno se fija en un aspecto, otro en otro. Por citar un caso, tenemos el de ese tren que se escapó por los túneles de Madrid. Hay quien pone el acento en la imprudencia y la bisoñez de quien haya filtrado las palabras de un operario de Adif, todavía presa de los nervios. O quien descalifica sus palabras porque confunde una declividad del tres o del treinta por ciento con una del tres o del treinta por mil. Decía Tagore que cuando un sabio apunta con su dedo a la luna, el necio mira al dedo. Uno cree que hay muchos necios corporativistas que apuntan al trabajador de Adif (o al filtrador), como si tuviera más culpa que alguien, que no sabemos quien es, pero que tiene la responsabilidad de que el tren se haya escapado, quienquiera que sea.
Son distintas ópticas, hasta de género, esas en las que se detuvo el fotógrafo (o fotógrafa, que no tomó uno buena nota) de Magnum que observó cómo la mujer se fija en la maja vestida y el hombre multitudinariamente en la maja desnuda.




2024/10/22

DE FACEBOOK. DEL 9 AL 16 DE OCTUBRE

 LECTURA DE LA PRENSA. DE LA CABEZA A LOS PIES O DE CABO A RABO, YA QUE SE HABLARÁ DE ANIMALES.

Se fijó uno en un montón de noticias, algunas del último día y algunas de días anteriores. A veces lee uno algún periódico de cabo a rabo, pero no entendido literalmente, sino deteniéndose en la portada y en la última página, con alguna incursión en las vísceras.
Por aquello de comenzar por la cabeza, empezamos con las Ferias de Pola (de Lena), a las que los medios de comunicación dedicaron algún espacio. Por ejemplo, la TPA realizó un pequeño reportaje sobre la feria de ganado. El reportero entrevistó a un ganadero al que preguntó en qué se fijaba cuando veía una res para valorar su calidad. Respondió que, por su experiencia, en la cabeza. Algún día se entretendrá uno en un montaje sobre el peinado o las bufandas o los fulares o los zapatos de los políticos, o de la gente. ¿Podrá ser de Podemos el político cuyos pies muestra uno en la foto? En este momento recuerda uno a su profesor de Antropología, Don Silverio Cerra, que contaba cómo a partir del hueso de un pie se podía determinar la capacidad craneal del esqueleto porque todo estaba relacionado. Con los humanos parecido, si se confirma que el hábito hace al monje.
Siguiendo con los animales se pasma uno con una noticia de El País, además rotulada con el epígrafe LA LEY, que parece otorgarle poso y rigor. Veamos: ”Usar mascotas en publicidad tiene sus límites. Las productoras deben pactar un acuerdo laboral en el que se incluyan condiciones que garanticen el bienestar de los animales”. ¿Cómo? ¿Animales sujetos a la legislación laboral? Hasta donde uno sabe, la legislación laboral liga a un trabajador (persona) con un empleador. Dice tal artículo (que firma Jorge Velasco) “…por otro lado, dado que el animal está llevando a cabo una actividad laboral, la ley obliga a que la marca firme un contrato de trabajo con el dueño o responsable de dicha mascota. Los acuerdos, explican desde Animales de Cine, una agencia que trabaja con mascotas en la industria audiovisual y de la publicidad, exigen una serie de requisitos para poder grabar con animales. Por ejemplo, se suele pedir que los rodajes siempre se hagan en espacios con un clima adecuado y que haya un veterinario en el set de rodaje para los cuidados del animal. De hecho, a los animales que ejercen de actores se les atribuyen los mismos derechos que a los intérpretes de carne y hueso”. No hay tal cosa. Léase, si hay paciencia, el artículo 62 de esta ley, que dice así: “Animales en las filmaciones y las artes escénicas. La inclusión de animales en espectáculos escénicos o filmaciones de cine o televisión u otros medios audiovisuales requerirá una declaración responsable ante la autoridad competente en la que se recojan los datos de identificación de los animales participantes, tiempos de filmación o representación, las condiciones físicas que garanticen el bienestar de los animales durante el transcurso de la filmación y los datos de las personas responsables de garantizar su bienestar”. https://www.boe.es/.../2023/03/29/pdfs/BOE-A-2023-7936.pdf
Ya que de animales hablamos, como la prensa recuerda que se celebra (¿o solamente se conmemora) el 90 aniversario de la Revolución de Octubre, un reportaje recuerda el frente de combate en Vega del Rey y cómo se llegó a mandar un burro lleno de dinamita que no explotó, resaltan los testigos que vivieron aquello. Lógicamente no vive ningún testigo con uso de razón que lo pueda contar, pero el periódico recuerda unos reportajes publicados hace cuarenta años. Por esas casualidades de la vida, estaba charlando uno el jueves en El Reúndu en Campomanes con un veterano hostelero jubilado y recordando esa peripecia que ese día publicaba la prensa. La casualidad quiso que en ese reportaje de hace cuarenta años se recogiera el testimonio de Eladio Corral, de setenta años entonces, que recordó los sucesos. Pues justamente sentado a tres metros de la barra se encontraba un hijo de Eladio, habitual del establecimiento.
(Ese día también publicaba la prensa un artículo del científico Juan Fueyo, primo del amable compañero de la barra del bar. Aprovechamos para hablar de todos los Fueyos conocidos y por conocer).
Como de animales y vísceras hablamos, en La Pola es habitual comer los callos el viernes y todo el fin de semana (el desarme en Oviedo no tardará en durar un mes, así que no importa que se desnaturalicen las tradiciones culinarias). Uno los comió en Pola en una casa particular llevados desde Oviedo. Quizá como castigo divino, algo tenían los callos, que originaron una ligera flojera ventral a los comensales (uno que no los probó se libró, así que la conclusión es evidente). Pues bien, hoy, tomando una sidra en Oviedo se encontró con el dueño del establecimiento donde se compraron los callos de la flojera, que estaba allí como cliente. Cuando ocurre una cosa así, ¿es mejor decirle lo ocurrido o mejor no volver a consumirlos, ya que las consecuencias fueron leves? Veremos. Hay tiempo.
Por cierto, que La Nueva España publica semanalmente una página de información/publicidad sobre la gastronomía en Las Cuencas. Una de dos, o porque no hay categoría suficiente (autoflagelación), o porque no hay esfuerzo comercial por parte y parte, la representación de la hostelería de la Cuenca del Caudal es mínima, y la lenense inexistente. ¡Ni en Ferias!
Seguimos con los callos, ahora los del Desarme. El alcalde Canteli, en acto celebrado en Madrid, ante una variada panoplia de comensales (¿o comedores?) animó a degustar el Desarme en Oviedo. Pasmado lee uno el nombre y cargo de alguno de los participantes: el embajador ruso, un vocal asturiano del Consejo General del Poder Judicial (¿?). No podía faltar el empresario Francisco Rodríguez, claro.
Más de animales. Hablan, por hablar, cree uno, o por hablar lo que el interlocutor quiere oír, los políticos populares asturianos Queipo y Venta, cuando afirman que en las ciudades no se entiende el daño emocional de los ganaderos ante los daños del lobo. No merece más comentario.
Al género ovino pertenecen estas declaraciones inaceptables de un líder de los hinchas futboleros. “Ni rechazamos la violencia ni la dejamos de rechazar. La violencia es un hecho que se produce en la vida, a veces hay actos violentos, pero no es algo que busquemos ni que nos preocupe”. En ese mismo reportaje (¿riguroso?) se comienza leyendo esto: “A principios de los años 90, Chiribí y Brigadas Azules se desplazaban en tren a Gijón para acompañar al Real Oviedo en sus partidos contra el eterno rival; el viaje, sin paradas, duraba unos quince minutos”. La envidiable velocidad del siglo pasado la achacaremos a la mitología ferroviaria que, por lo visto, tuvo su edad de oro.
De trenes habla el catedrático de Derecho Ramón Durán para apuntar, en El Comercio, que es llamativo que un servicio de alta velocidad discurra en Asturias con paradas, al menos insólitas y discutibles. ¿Podría un modesto expendedor de billetes de Pola de Lena atreverse a criticar que en el Departamento de Derecho Civil los exámenes se hacen tipo test, cuando deberían ser de desarrollo, o cuestionar cómo cayó en el examen una pregunta del último tema, que no dio tiempo a verse en clase?
Por cierto, estos días se puso en tela de juicio no el tráfico de viajeros sino la escasez de vagones de mercancías. Se haría esta entrada demasiado larga si uno contara su experiencia de varios años adscrito a la Dirección de Logística de Renfe para estudiar el transporte del material siderúrgico, los ciclos de rotación de los vagones, la conveniencia de trenes puros o maniobrados, el sistema de cobro de paralizaciones si se entregan vagones al cargue que no se cargan en plazo,… Puede tener relación con esa disfunción de la que se habla ahora, pero los vagones no protestan y si se les pone el micro delante permanecen mudos.

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LECTURA DE LA PRENSA. CHURRAS Y MERINAS
S. F. Lombardía entrevista en LNE a la Jefa del Servicio de Salvamento de Playas de Gijón, que lleva en el puesto desde 2002, según se indica ahí mismo. La entrevista, amplia, ocupa cuatro quintas partes de una página. Habló de la carabela portuguesa, de la convivencia entre perros y humanos, y de casi todo. No se refirió a ningún accidente en particular, porque este año no se registró ninguno irreparable. Al respecto se expresa en estos términos: “Es cierto que el accidente, por mucha prevención que hagas, por mucho que te esfuerces, a veces ocurre por una serie de circunstancias que no se pueden evitar.” No le preguntaron por una reciente sentencia condenatoria. Quizá S. F. Lombardía no quiso hacer sangre. O memoria. Hizo aguas. https://www.lne.es/.../indemnizan-94-808-euros-familia...
Como ayer dedicó uno un monográfico a los animales y algunas animaladas de los humanos, deja para hoy alguna cuestión publicada en la prensa los días anteriores. Cuestiones de más trascendencia, por cierto, en muchos casos.
Elma Sáiz, ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones (¿por cierto, cuánto apostamos a que en la próxima remodelación ministerial, este ministerio ya no se llama así?) lanzó hace unos días la idea de unas altas progresivas. Pese a la polémica suscitada, a uno le parece bien la idea, aunque reconoce la dificultad de regularla adecuadamente siendo tan diferentes los sectores productivos y considerando también la gran variedad de fuentes del derecho laboral. Por pura lógica, si un trabajador que ve menguada PARA SIEMPRE su capacidad laboral en el porcentaje y con las especificaciones que se determinen, tiene derecho a ser acoplado en otro puesto de trabajo compatible con su capacidad, no ve uno qué problema hay en que pueda ser acoplado TRANSITORIAMENTE en un puesto de trabajo compatible con su limitación. Otra cuestión es que ese puesto exista o que exista en una localidad próxima a su residencia habitual. De ahí la dificultad práctica, pero no la teórica.
El ayuntamiento de Oviedo invirtió una importante suma de dinero en aumentar la seguridad del auditorio, por ejemplo se instalaron cortinas aislantes para sectorizar el edificio en caso de incendio. La cuestión de la seguridad contra incendios le preocupa a uno desde que hará más de treinta años optó (sin éxito) a una plaza madrileña relacionada con la seguridad integral. De aquella se empapó bastante en las medidas antiincendios de industrias y edificios. Se insistía mucho en la necesidad de compartimentar y sectorizar edificios para que un incendio no se propague a otras partes del edificio. También se mentalizó uno de aquella en la necesidad de que las puertas ignífugas permanezcan cerradas y de que los muelles funcionen adecuadamente para asegurar el cierre. Cada vez que uno baja a su plaza de garaje y ve que el muelle funciona de aquella manera se acuerda de aquellas lecciones. Algo siempre se aprende, incluso de las aspiraciones fallidas.
Miguel Lorente, que fue delegado del Gobierno para la Violencia de Género años atrás, señala que “60 mujeres son asesinadas cada año y no hay una respuesta revolucionaria”. La frase es impactante, pero tiene razón. Esas declaraciones se realizaron en el marco de actos que recuerdan que hace veinte años se aprobó la primera ley que pretendía atajar la violencia de género. Queda bien decir que una sola muerte que se evite justificaría una ley, pero dejando las palabras grandilocuentes para otra ocasión, uno cree que el éxito es modesto. Es cierto que en los últimos diez años disminuyó ligeramente el número de asesinatos machistas en relación con los diez años precedentes, es decir, con los diez primeros tras la instauración de la ley. Sin embargo, aunque los datos estadísticos no son homogéneos, porque no se llevaba la contabilidad criminal con criterios de género, en un informe pionero del Defensor del Pueblo realizado en el año 1998, se incluyeron algunas cifras, y los datos anteriores no eran de escándalo, es decir, que la legislación no implicó un cambio de tendencia radical en las cifras negras, sí en la concienciación o en otros aspectos necesarios. https://www.defensordelpueblo.es/.../1998-01-La-violencia...
Por cierto, el catedrático de Derecho Penal Javier Teruelo destaca un dato relevante, pero lo matiza con sumo cuidado: “En España hay entre un 11 y un 13 % de ciudadanos extranjeros, y cometen más de un tercio de los feminicidios (…) es gente que viene de países que tienen un modelo social que teníamos nosotros hace cuarenta años. Frente al discurso xenófobo, lo que hace es conformar que el modelo de sociedades basadas en la desigualdad son las que fomentan la violencia de género”.
Se va Nadal. En general se resalta su impresionante historial. No obstante, El País le dedicó una página a sus últimas sombras: su relación con Arabia Saudí y algunas declaraciones alejadas del feminismo ortodoxo.
Otras sombras. Una madre que perdió a su hijo, muerto hace algún tiempo en extrañas circunstancias en una casa de citas, declara que quiere llegar hasta el final y que se haga justicia. Es natural. Ahora bien, uno le aconsejaría que si es posible no vaya al juicio ni lea la sentencia, porque en estos casos, en uso del legítimo ejercicio de defensa de los acusados o acusadas, estos/as o sus abogados suelen decir lo que la otra parte no querría nunca oír.
En relación con los accidentes de trabajo, dice el secretario general de UGT en Asturias que “no puede dar la sensación de que los trabajadores o la administración son los culpables, tiene que quedar claro que la responsabilidad de garantizar la prevención es suya y si un trabajador se niega, por ejemplo, a usar una línea de vida, que lo sancionen”. Por mucho que lo diga el secretario general, el sindicato se va a oponer por sistema a tal propuesta de sanción. Se aprobó un aumento de la plantilla de inspectores y subinspectores de Trabajo. Posiblemente alguno debería estar en el campo San Francisco de Oviedo, donde uno vio cómo dos operarios cargaban unos bancos en un camión sin los preceptivos cascos y con un calzado de andar por casa.
No tardará en iniciarse una reforma de la avenida de Galicia de Oviedo ensanchando aceras. Algo se ganó hace unos años con la ordenanza de terrazas que no permite que las mesas y las sillas permanezcan pegadas a los edificios impidiendo el tránsito de invidentes. En esa avenida, antes era un caos con unas terrazas pegadas a la pared, y otras pegadas a la calzada, con lo que el peatón tenía que atravesar la avenida haciendo un zigzag. Si invaden demasiado o no, o si en ese ámbito reina Otea, la patronal de la hostelería, no lo tiene uno del todo claro porque tampoco está por sistema contra la hostelería, pero sí observa una relajación en el cumplimiento de la ordenanza en lo de pegar a la pared mesas, sillas, taburetes o tablas de precios. Por cierto, en Oviedo se respeta bastante, pero en otras pequeñas localidades se pasa de todo. El miedo al electorado, quizá.
Dice María Pagès, premio Princesa de Asturias de las Artes, que el flamenco es el arte que más y mejor representa a España. Así es, mal que pese por el norte de la península.
Leonor, dicen las páginas rosas de la prensa seria, radiante en la Fiesta Nacional. Uno no ve la radiación ni la irradiación. Uno prefiere a Maribel Verdú y no se cansa de contemplarla. O a Aitana Sánchez-Gijón. Cosa de hoyuelos, quizá.


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LECTURA DE LA PRENSA. MEDIAS VERDADES Y PERDER EL TIEMPO POR INFORMARSE
El World in Progress Barcelona es un foro organizado por El País con profusión de ponencias y charlas en las que se dejan ver y fotografiar personas super-relevantes. Ante ese foro habló el escritor Javier Cercas. El País resume su intervención en este titular: “Las peores mentiras”, que para el autor son las medias verdades. Se extracta algún párrafo: “Pese a ser un problema, los bulos no son el principal problema: casi siempre se pueden desmontar con facilidad. El principal problema no son las mentiras puras: son las medias verdades, las mentiras mezcladas con verdades, las mentiras que albergan un granito de verdad y que tienen por lo tanto el sabor de la verdad. Y los periodistas, lo sepan o no lo sepan, se enfrentan a diario a ellas”. Añade uno que tiene la impresión de que muchas veces sucumben y esa derrota alcanza a los lectores. Prosigue Cercas: “En nuestro tiempo la mentira posee mayor poder de difusión que nunca; eso significa que el periodismo es más necesario que nunca, solo que ejercerlo es tal vez más difícil que nunca, entre otras razones porque ya no basta con contar la verdad: además hay que desmontar las mentiras, sobre todo esas mentiras entreveradas de verdades, que son las más ponzoñosas. El gran problema es ese: que la verdad es más cara, más compleja, más difícil de explicar y a menudo más impopular que la mentira”. Ardua tarea, sometida al ojo crítico general. Uno intenta poner una cierta dosis de comprensión por los condicionamientos de todo tipo.
Junto a intervenciones interesantes en tal foro, debieron producirse otras del todo huecas. ¿Cómo, si no, interpretar estas palabras de la vicepresidenta María Jesús Montero: “Los casos de corrupción no tienen cabida en una democracia”? No merecen una apostilla.
Otro brindis verbal al sol, más reducido, por su cargo y lugar de emisión (la modesta localidad de Villalegre), es el lanzado por el concejal ovetense Mario Arias: “El menú del Desarme tiene que ser patrimonio de la humanidad”. Tampoco merece una apostilla.
Por seguir con declaraciones pomposas, declara el arquitecto Ruiz Allen, director de un evento del ramo: “No hay territorios con tanto valor cultural ni capas de significación como Asturias”. Y se quedó tan pancho, y quien decidió el titular, más todavía.
La misma consideración le merecen a uno las declaraciones de los presidentes de la patronal asturiana cuando afirman que la redacción de jornada es una ocurrencia demagógica. A uno le parece que tildar de ocurrencias las ideas del contrario es de una vacuidad intelectual pasmosa. Por cierto, un niño ocurrente es un niño listo. Un mayor ocurrente, por lo que se ve, no.
¿Es una ocurrencia que UGT invite a Feijoo a su congreso y que le dé oportunidad de intervenir? No. A uno le parece una magnífica idea.
¿Decir que el exembajador de España en Venezuela entre 2004 y 2007, Raúl Morodo, reconoce un fraude fiscal es media verdad? No. Además, casi todos los medios recogen la noticia. El Mundo, siguiendo la estela de titulares de Diario16, la interpreta de esta forma: “Raúl Morodo, el comisionista del petróleo disfrazado de embajador”. No deja de ser clarificador, pese al histrionismo verbal. No obstante, lo que a uno más le llamó la atención es que ni uno solo de los varios periódicos (pariódicos, escribió uno por error al teclear, tiene guasa) que ojeó hoy recuerdan que Raúl Morodo fue un muy destacado líder político durante la transición, ya que fundó el Partido Socialista Popular junto a Tierno Galván, fue diputado en las Cortes Constituyentes y ocupó muy notables cargos. Incluso sufrió persecución política durante el franquismo. ¿No es relevante recordar ese hecho sin regodearse en él? ¿Son tan jóvenes los redactores que ni a uno solo le suena Raúl Morodo? No obstante, esta noticia, o no-noticia, no la encuadra uno entre las medidas verdades de Cercas, sino entre las omisiones por indebida contextualización.
El País dedica un espacio destacado a la noticia de que cuatro bibliotecas municipales de Sevilla cierran parcialmente por falta de personal. ¿Es falsa la noticia o media verdad? Uno no tiene por qué dudar de su veracidad. Se queda uno con el dato de que en Sevilla gobierna el Partido Popular. Pues bien, tuvo uno la curiosidad de teclear en Google las palabras “biblioteca falta de personal” y en el año 2024 se recogen las siguientes noticias: Cierra la biblioteca de Baztán por falta de personal. Busca uno y ahí gobierna EH Bildu. Falta personal en las bibliotecas de Granada. Gobierna el Partido Popular. Disminución de horarios en Portugalete, donde gobierna el PSOE. Lo mismo en Cádiz, donde gobierna el PP. En el ayuntamiento canario de Arona, lo mismo, donde gobiernan el PP y Coalición Canaria. Otro tanto en Valencia, donde gobiernan PP y Vox. ¿Conclusión? Es importante decidir qué es noticia y qué no. Qué acontecimiento se cubre y cuál no.
Aunque uno también sospechó del titular, tiene visos de buen trabajo de investigación la notica de El País del aumento de sentencias condenatorias por negligencias médicas en la atención de partos en las clínicas privadas.
Concedieron el premio Nobel de Economía a tres economistas. ¿Qué méritos acreditaron? Para el País, la Academia reconoce sus trabajos sobre cómo entender las diferencias en la prosperidad entre naciones. Para el Mundo se otorgó el Nobel a tres economistas “por su análisis de la desigualdad”. Esta aparente disparidad le animó a uno a indagar qué decían otros medios. Para La Vanguardia, “Nobel de Economía para la investigación sobre la prosperidad. Acemoglu, Johnson y Robinson, premiados por definir el papel de las instituciones”. Entretenido uno con las disparidades (seguramente no medias verdades), se animó a adentrarse en la prensa económica. Para Expansión “Nobel para A., R. y J. por sus estudios sobre Estados y prosperidad. La Academia reconoce los trabajos de los tres economistas, que evidencian que las sociedades con un Estado de Derecho deficiente y que explotan a la población no generan crecimiento ni cambios para mejor”. Para Cinco Días “la Academia Sueca reconoce sus trabajos sobre cómo entender las diferencia que se generan en la prosperidad entre países. Defienden que el proceso político es el que crea la estructura económica”. Para Cinco Días, “El Nobel de Economía va al estudio de la prosperidad y sus causas. Investigan la relación entre calidad institucional y crecimiento”. De todo ese conglomerado, acabó uno haciéndose una idea de por qué les dieron el premio, pero costó.
Seguimos con las medidas verdades, ¿o directamente con mentiras según como se interprete un titular? Señala El Comercio: “Una conductora, herida grave al colisionar contra un camión en Gijón” (por cierto, desgraciadamente, acabó muriendo). Según uno lo lee, daría la impresión de que el coche que ella conducía o chocó o dio por detrás contra un camión”. Sin embargo, en el interior de la noticia se indica que el turismo que conducía iba a una velocidad muy reducida, llegando incluso a pararse. No más brillante es el titular de La Nueva España: Herida grave una conductora tras colisionar con un camión en la autovía Oviedo-Gijón. Y en el texto se indica que la conductora sufrió una colisión por alcance con un camión. El hecho ocurrió poco después de las 13 horas. Tiempo hubo de redondear la noticia antes del cierre. Hechos (lamentables en este caso) que quedarán en el crecido limbo de esas noticas por las que a veces uno se pregunta: “¿Qué habrá sido de aquella noticia que salió diciendo que en Peñamellera…?"
Ochenta periodistas fueron invitados a suscribir un manifiesto en favor de la oficialidad, recoge la prensa del día. La del día siguiente reflejará ya la firma. Uno sigue formándose la opinión, poco a poco. Uno puede tener una idea o un prejuicio que resulta desmontado por el esfuerzo de investigar la realidad. Tarea ardua porque es doloroso desprenderse de las ideas preconcebidas. Lo escribió uno aquí hace unos días. Uno de los argumentos que esgrimen los contrarios a la oficialidad de la lengua asturiana es un cierto manierismo o búsqueda de términos rebuscados en quienes pretenden dicha oficialidad. A esto, los defensores alegan que no dejan de utilizar términos que están en el diccionario y que ni todos los hablantes de la lengua asturiana conocen ni utilizan los miles de palabras recogidos en el diccionario, ni tampoco lo hacen los usuarios de la lengua castellana. Con tal motivo, hizo uno una prueba. Cogió la primera palabra que aparece en las páginas 100, 200, 300,… hasta la 1000 del Diccionario de la Llingua, e hizo lo propio con el diccionario de la RAE. ¿Dónde hay términos más extraños? Aquí está el resultado, que puede servir de test al lector que llegue hasta aquí. Asturiano: arpexar, caballu, chova, dardu, ensin, faragayu, humedancia, mediana, paraxismada, puxarra. Castellano: alguanto, arrobadera, bobo, capirucho, coeternidad, cronografía, descarriladura, emanatismo, esponjado, frutícola. Quedando el test casi en tablas, el debate interior continúa abierto, y las espadas quedan en alto.







2024/10/09

EL ULISES, de James Joyce

ULISES, de James Joyce

No volverá uno a intentar una aventura libresca similar, salvo que algún día se anime con “En busca del tiempo perdido” de Proust.

Acabó uno, después de meses, la lectura a salto de mata de una de las obras cumbre de la literatura universal. La edición que uno manejó consta de 910 páginas. La obra se compone de 18 episodios o capítulos. Además de una extensa introducción general al autor y a la obra, de nada menos que 70 páginas, cada capítulo cuenta, a su vez, con una explicación de una media de 18 páginas por capítulo. El esfuerzo explicativo se las trae.

Antes de leer cada capítulo, uno leyó la introducción al capítulo o episodio, y después de leer cada uno de estos, volvió a repasar la introducción a dicho episodio en un intento de comprensión baldío. Posiblemente para sumergirse en el mundo dublinés que describe la novela harían falta una concentración o  una abstracción que uno no fue capaz de ofrecer. O una formación adecuada.

Suscribe unas palabras de la introducción: “Joyce no representa una excepción dentro del panorama del arte contemporáneo, que con frecuencia es aclamado por un público que no lo entiende, pero confía en el criterio de los entendidos”.

Ulises es una novela de culto, y ahí queda el intento (fallido) de disfrute.

DE FACEBOOK. DEL 3 AL 8 DE OCTUBRE

 LECTURA DE LA PRENSA. DESASOSIEGO FINAL

Algunos días dedica uno especial atención a La Nueva España. Hoy, sin embargo, la dedicó a El Comercio. Curiosamente no coinciden en los asuntos ‘asturianos’ a los que prestaron especial atención uno y otro, pero no le da uno a ello mayor importancia, porque a buen seguro que a lo largo de la semana la dirección del periódico competidor encarga a algún redactor: oye, mira eso que puso La Nueva (o El Comercio). De esa forma, un lector que leyera un solo periódico regional, al final del mes estaría perfectamente informado de los asuntos más relevantes, porque, salvo excepciones, no observa uno en uno u otro periódico una especial aversión o afán de ocultación de algún asunto (excepción de la inquina acérrima que Cascos y La Nueva España se profesaron). Escepticismo informativo podría llamarse esta actitud. No ocurre eso en la prensa nacional, que tantas veces desinforma más que informa por una tendenciosidad indisimulable.
Dicho esto, El Comercio ofrece noticias interesantes y trabajadas, con esquemas originales y clarificadores…si fueran correctos. Por ejemplo ofrece una información muy clara y completa sobre el conflicto de Oriente Medio (rescata uno la vieja terminología porque no sabe ya cómo llamarlo). Supone uno que es correcta. A este respecto, hace unos días escuchó uno a un veterano periodista al que preguntaban por la independencia informativa y contaba que no existía tal cosa, por ejemplo, desde el momento en el que las diferentes empresas informativas decidían mandar a un enviado especial a un punto o a un conflicto y no a otro. En este conflicto que estamos viviendo en directo, uno observa que los reporteros se encuentran muy próximos a los lugares bombardeados, y uno se pregunta si estamos ante un ejemplo de lo que ese veterano periodista indicaba.
También presenta El Comercio una información interesante sobre los accesos a El Musel, pero ¡vaya por Dios! el esquema no es correcto. Se exponen en paralelo el del periódico y el de Google Maps, donde uno aprovechó para indicar por donde pasa una de las cacareadas alternativas para eliminar la curva de Veriña y ganar unos minutos en el trayecto entre Oviedo y Gijón. Como trabajó uno cinco años en Veriña, conoce el percal.
La familia de uno de los operarios fallecidos en el alud del puerto de San Isidro en enero de 2021 pide siete años de cárcel para el jefe regional de Carreteras. Señalan que no quieren venganza. Bueno. Uno, que ni conoce al jefe regional de Carreteras ni a la familia de los fallecidos, no desea tal condena. Desde luego, si tal jefe cometió una imprudencia, que recaiga la sentencia que tenga que recaer, pero tendría un efecto disuasorio para los aspirantes a un puesto de esa responsabilidad, y ahí el término ‘responsabilidad’ está bien aquilatado.
Lee uno en gran titular que 26.000 adolescentes asturianos sufren problemas de salud mental. Acude uno a las estadísticas oficiales y resulta que para la OMS la adolescencia abarca de los 10 a los 19 años. Pues bien, en Asturias hay 84.337 adolescentes. Es decir, que casi un tercio sufriría problemas de salud mental. Acto seguido la noticia aclara que más de la mitad de las personas que consultan con los especialistas de la sanidad pública tienen “malestares emocionales ante cuestiones de la vida, no una enfermedad”. ¿En qué quedamos, esos que consultan tienen problemas de salud mental o no? ¿Está enfermo el que cree estar enfermo? Desde luego, el que cree tener un catarro y no lo tiene, no está enfermo (de catarro), ¿pero el que acude aun especialista de salud mental está enfermo, aunque el especialista no lo diagnostique como tal? No quiere uno frivolizar con este asunto, pero no estaría de más un poco de rigor.
Asturias se prepara para acoger a 24 inmigrantes menores que llegaron a Canarias. Dice la consejera que si se reformase la Ley de Extranjería se podrían recibir más. Uno cree que si quiere recibir más, ¿quién se lo quita? En este asunto, intentó uno documentarse sin éxito (tampoco empleó todo el día en ello) para saber cuántos inmigrantes tendría que asumir cada Comunidad Autónoma y cuántos asumió en realidad, y enlazar el color político de la Comunidad. Oleadas de inmigración hubo muchas. Durante años hubo gobiernos del Partido Popular y también llegaron inmigrantes. ¿Fueron más generosas entonces las comunidades gobernadas por el Partido Popular en sintonía con su gobierno? No tiene uno datos. Ni de quien fiarse.
Un informe del Instituto Asturiano de Prevención indica que la falta de organización del trabajo está presente en 6 de cada 10 accidentes laborales en Asturias. De todas formas en los accidentes hay concausas y no es siempre fácil determinar la causa principal. Tampoco el artículo le deja a uno las cosas claras. Se habló mucho de los accidentes el día o los dos días siguientes. Después pasaron al olvido ocultados por otras noticias y desgraciados accidentes. Queda todo en el limbo. ¿Por qué ocurrió lo de la grúa de El Musel? ¿Y el del tren de Figaredo? ¿Tenía que haber piloto o la empresa de trabajos eléctricos realizó operaciones fuera del horario concertado? En el aire la respuesta. En el aire estaba el accidentado, y no es broma.
Cuenta El País que desde Rusia se propaga una imagen de un ejército ucraniano (ucranio se empeñan en decir ellos) depravado. No serán mejores los ucranianos, ni los israelíes, ni los jordanos, ni los libaneses, ni los iraníes, ni los palestinos.
En La Nueva España entrevistan al famoso Tito, de la cantina de Avilés. Esto dice: “1972 marca un hito en la historia de la Cantina de Renfe en Avilés; es el año en que se inauguró el actual edificio. Que por cierto, todo se sustanció en un acuerdo de palabra con Renfe para la venta del terreno y casi se va al traste el operativo porque, ya con las obras en marcha, vino por aquí un espabilao y dijo que no daba la distancia mínima al eje de las vías. Menudo atragantón”. La reescritura de la historia. ¿Cómo sería aquello?
Dice José Luis Pardo en El Mundo, con bastantes argumentos, que John Lennon no era el bueno de los Beatles, ni Paul McCartney el malo. ¡Ah! Pero Lennon nos dejó ese canto precioso al pacifismo y da igual lo que opinen Pardo o cualquiera.
Todos los CEO (y sus secuaces) serían de colmillo retorcido, según El Roto. No hay CEO bueno.
Tiene uno cierta sensación de desasosiego por opinar (y lo que es peor, por votar llegado el caso) sin tener todos los datos amarrados.

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LECTURA DE LA PRENSA. MONARQUÍA QUE PATINA Y METE RUIDO
Se sigue con el culebrón de Bárbara Rey y el rey emérito cuando todavía no lo era. ¿Cuántas oportunidades merecen estos Borbones? La relación, actualizada en la Wikipedia, duró de 1976 a 1994. Además del dinero estatal para comprar el silencio, está la intervención protectora del CNI. Pasó mucho tiempo. Las culpas, si cupiera hablar de tal cosa, prescribieron. Ahora bien. Si esto se llega a saber en 1990 (por marcar cierta distancia con el 23-F) ¿sería motivo especial para cuestionar la monarquía? Sí, pero el tiempo quita importancia a cuestiones que la tienen. No merece la pena una monarquía con estas manchas.
La Policía Local ovetense puso 75 multas por mal uso del patinete en lo que va de año. Una multa cada cuatro días, poquísimas le parecen a uno, cuando tantos pasan de las luces o de los elementos reflectantes. Habla uno de elementos puramente objetivos, sin entrar en incumplimientos más difíciles de probar.
Los vecinos de la plaza Juanín de Mieres de Oviedo, colindante con la calle Anabel Santiago se quejan del ruido. ¿Qué esperaban viviendo en calles tan musicales? Bromas aparte, uno cree que hay demasiada tolerancia con el ruido.
La baja de una funcionaria en el Ayuntamiento de Avilés bloquea cinco meses el pago a nuevos proveedores. Si esto ocurre en un ayuntamiento más que mediano, ¿cómo se arreglarán los más pequeños? A uno no le extraña. Programas que solo uno sabe utilizar, contraseñas personales que no se difunden (lógico),…

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LECTURA DE LA PRENSA. LAS SEIS DE LA SUIZA. MISERIA MORAL.
Aprovecha uno la viñeta de hoy de Neto en El Comercio. Bulos hay muchos y de quienes menos se espera.
Propone uno una tarea imposible y supone que ni uno solo de los posibles lectores tendrá la paciencia y el tiempo de realizar el ejercicio (estomagante) que se propone.
Primero. Por aquello de poner la venda antes de la herida (o por contextualizar si se prefiere otro matiz), miró uno de qué tendencia política eran los cinco magistrados de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que firmaron, por unanimidad, sin votos particulares, una sentencia de veintiséis páginas a la que uno aludió hace unos días. El ponente es de tendencia conservadora. Otro pertenece a una asociación judicial centrista. Otra está adscrita a la asociación progresista. De otros dos no encontró uno nada, por más que miró.
Segundo. Un amigo de juventud, psicólogo, tiene la buena costumbre de colgar todos los meses un vídeo de unos quince minutos sobre alguna cuestión de su área profesional. Hace unos meses colgó uno sobre las despedidas, no de soltero, claro, sino sobre esos desgarros que se producen a la hora de desprenderse de personas queridas (porque murieron), de círculos de amigos que se van aflojando, de actividades que se van abandonando, de amistades que se alejan. https://www.youtube.com/watch?v=Yj3HntvhQEY&t=57s Uno quiere pensar: y de ideas a las que uno se aferró durante años o durante períodos significativos de una vida. Es doloroso cambiar de idea, dejar de creer en Dios, o pasar a creer el que fue agnóstico buena parte de su vida; abandonar unos estudios iniciados con ilusión; desistir de unas oposiciones que se resisten año tras año; decidir que este hombre o esta mujer no son la pareja eterna de nuestras vidas después de veinte años de convivencia; ingresar a un padre en una residencia de ancianos si siempre se sostuvo lo contrario; abandonar el ideario socialista (o el conservador) a la mitad de la vida. ¿Qué determina más esos cambios, un análisis racional o un suceso emocional? Para Pablo de Tarso fue la caída de un caballo, para Úrsula von der Leyen fue que un lobo se comiera su caballito. Los psicólogos dirán que la respuesta la aporta la inteligencia emocional.
Más prosaicamente y al grano, ¿Cuántos manifestantes, cuantos que cuelgan en sus perfiles eslóganes alusivos al caso leyeron la sentencia? Aquí está: https://www.poderjudicial.es/.../5b5f7888578da36.../20240701
Uno, para aligerar la apabullante tarea, propone un atajo. Es suficiente con leer la página 2. Si se quiere se puede llegar a la página 3 (que reitera hechos de la página 2 en otras fechas), o a la página 4 (que reitera hechos de las páginas anteriores en otras fechas), o a la página 5 (que reitera hechos de las páginas anteriores en otras fechas), o a la página 6 (que reitera hechos de las páginas anteriores en otras fechas) o a la página 7 (que reitera hechos de las páginas anteriores en otras fechas). Es decir, con leer las páginas 2 y 3 es suficiente porque las páginas siguientes reproducen hechos similares trascurridos en otras fechas, pero idénticos a los descritos en los párrafos precedentes.
Entre la página 7 y la 16 se pueden leer una serie de razonamientos jurídicos claros y entendibles por cualquier profano. A partir de la página 16 se entra en cuestiones de procedimiento de cierta complejidad, prescindibles para un profano y para lo que aquí se pretende indicar.
Leída la edición abreviada, es decir, las páginas 2 y 3, ¿cuántos están dispuestos a cambiar de opinión? ¿cuántos van a reconocer: ¡cómo me la metieron!? O Por el contrario, ¿Cuántos pensarán: “bueno, en este caso, no, pero en otros sí”? ¿Lawfare sindical? Miseria moral.







DE FACEBOOK. DEL 26 DE SEPTIEMBRE AL 2 DE OCTUBRE

 LECTURA DE LA PRENSA. LA FUENTE DE FONCALADA.

Sensibilizado Carlos por las denuncias sobre el estado del monumento prerrománico, quiso realizar una inspección ocular, para formarse su propia opinión. Avanzó un primer dictamen: "Güelito, hay piedras sueltas y un charquín".

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LECTURA DE LA PRENSA. RAMÓN
Pasó uno unos años inolvidables con Ramón en el Coro Mixto Reconquista, los dos en la cuerda de tenores. Ramón era la bondad personificada. No recuerda uno ni una mala palabra, ni un mal gesto. Y discreto al máximo. Nunca requirió protagonismo, pese a que virtudes vocales (y otras) tenía para ello.
No era amigo de capillitas ni malos rollos. Era amigo de todos y se hacía querer.
En una ocasión, aproximándonos a visitar las catacumbas romanas, el grupín en el que íbamos (Ramón estaba ahí) comenzamos a bajar. ¿Y dónde está Ramón? Entonces ya andaba algo delicado y no le convenía ese esfuerzo. A alguien dijo que prefería no entrar, pero que, por favor, nadie se quedara con él, que estaba bien.
¿Cuántas canciones sabía Ramón, boleros, habaneras, asturianadas, temas pop,...? Y completas, no solo el estribillo o la primera estrofa. No en vano fue cantante de orquesta en su juventud. También llevaba muchos años con el grupo de Laude animando Gascona y donde hiciera falta.
Ramón era también un hombre religioso sin aspavientos. Tómese este rasgo suyo en sentido descriptivo o en sentido valorativo. La religiosidad de Ramón uno la apunta entre sus méritos.
Uno recuerda una única malicia en Ramón, la de haber bautizado muy acertadamente como ‘Los Maizones’ a esa cafetería donde íbamos a tomar unos vinos después de los ensayos los martes y los jueves. ‘Ahora vamos a ver a Los Maizones’.
Descansa en paz, Ramón.

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LECTURA DE LA PRENSA. LAS SEÑALES
El alcalde de Oviedo confía en que las plantas comerciales del Calatrava se pueden ocupar en medio año, y también que se pueda encontrar comprador para el parking situado en sus bajos, cerrado desde hace diez meses. El texto de la noticia incluye la salvedad de que las consejerías del Principado y el hotel Palacio de Cristal pueden utilizar parcialmente sus plazas. El público, en general, sin embargo, no. Ahí vamos, cogiendo el rábano por las hojas.
Alguien que se adentre en Oviedo a través de la calle Vinjoy (es decir, entrando desde la plaza de Castilla y tirando a la izquierda) se encuentra con la señal del parking hacia el complejo MODO, que es como alguna vez se llamó el engendro. Ahí sigue la señal, en buen estado, con limpieza y mantenimiento periódicos dirigiendo hacia un aparcamiento que no existe. Hay otras señales en la ciudad que orientan hacia MODO, en modo idiota, diría uno con perdón.
Ahora una pregunta fácil, sin entrar en muchos detalles. ¿Dónde están los monumentos prerrománicos de Oviedo? Sí, la Cámara Santa también es prerrománica, y la fuente de Foncadala (recientemente inspeccionada por auditor infantil), y la iglesia de Santullano, claro, pero ¿en qué piensa uno cuando habla de los monumentos prerrománicos? En Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, claro. Pues bien, si uno llega desde Madrid y se aproxima a la plaza de Castilla agradece encontrar allí mismo una señal que le orienta hacia los monumentos prerrománicos, pero…jurará en arameo si se da cuenta de que le mandaron dar un rodeo por la Ronda Sur. ¿De verdad alguien con dominio del tráfico de Oviedo manda a un turista hacia Santa María del Naranco por la Ronda Sur entrando por la plaza de Castilla?
Pues bien, si este turista se alojó en el hotel Ibis, por ejemplo, muy próximo al antiguo orfanato minero y quiere regresar a Madrid, ¿por donde orientarían desde el hotel a ese afanado visitante? Las señales le mandan tirar hacia Gijón por la Autovía de la Industria. Lo curioso es que si uno sigue por esa ruta no encontrará ninguna indicación que le oriente hacia León ni hacia Madrid. ¿Algún ovetense conocedor del tráfico va desde el orfanato minero hacia Madrid por la ASII?
Una cosa es intentar descongestionar el centro y otra mandar al conductor por los cerros de Úbeda. ¿No hay ningún encargado de revisar cada dos o tres años las señales para ver cuales están obsoletas, erróneas, deterioradas, cuáles de ellas perdieron el sentido?
Una excursión por rutas interurbanas da también para mucho juego. Otro día.







2024/10/08

Libro NO HAY PAÍS, de XUAN CÁNDANO

 “No hay país”, del periodista Xuan Cándano, es un libro imprescindible para conocer la historia de Asturias desde la Transición. Reproducir el índice le ahorra a uno resumir de qué trata el libro. Un sugerente videorreportaje aparecido en el vanguardista programa Pieces (TPA) es capaz de atraer al lector indeciso. https://fb.watch/v3SB5BbfLs/ 

El libro no solo incluye una ingente cantidad de datos y de actividades de personas, sino que las interpreta. Cada quisque puede quedarse con los datos y elaborar otras interpretaciones, pero la presentación de los datos condiciona y orienta hacia unas conclusiones determinadas. El título del libro es relevante: No hay país. Uno quiere entender: Asturias, o los asturianos no tienen conciencia de país. Además, el peso de Asturias es mínimo en la política nacional, caso único en el norte de España, donde el peso de los partidos regionalistas o nacionalistas hace que se les tenga en cuenta, aunque sea para arañar algunas partidas en los presupuestos anuales si los votos son necesarios para su aprobación, que suelen serlo.

La foto de la portada, en la que destaca en una posición central Rodrigo Cuevas, es todo un manifiesto: esta es la Asturias emergente que nos salvará del adocenamiento y de la insignificancia.

Por sus muchos años en el mundo de la calidad, uno tiene el vicio de contar. (Decía Alfonso Hatre, el gurú asturiano en la materia, que la calidad era contar, contar y contar). Pues bien, el índice onomástico le ayuda a uno en una labor numérico-valorativa, a saber, la relación de personajes citados en más páginas. ¿Son los más relevantes? ¿Son aquellos con cuyo testimonio pudo contar para elaborar el libro? ¿Son los de más filias? ¿Los de más fobias? De todo habrá. En al prólogo el autor agradece y relaciona a quienes le aportaron información, y omite a quienes no se la aportaron. Ahí van los citados en más páginas, con alguna observación, por si arroja alguna luz. En general a los políticos nacionales no los entrevistó. Es posible que ni lo haya intentado. Otros multicitados habían fallecido en el momento de publicar el libro.

Ahí van los más mencionados.

José Ángel Fernández Villa: 65 páginas. (No entrevistado)

Rafael Fernández: 55 páginas.

Juan Luis Rodríguez Vigil: 43 páginas.

Pedro de Silva: 40 páginas.

Felipe González: 36 páginas.

Francisco Álvarez-Cascos: 31 páginas. (No entrevistado).

Gabino de Lorenzo: 28 páginas. (No entrevistado)

Graciano García: 28 páginas.

Tini Areces: 27 páginas.

Bernardo Fernández: 22 páginas.

Xuan Xosé Sánchez Vicente: 19 páginas.

Jesús Sanjurjo: 19 páginas.

Francisco Franco: 17 páginas.

Luis Martínez Noval: 17 páginas.

Alfonso Guerra: 16 páginas.

Sergio Marqués: 16 páginas.

José María Aznar: 15 páginas.

Javier Fernández: 15 páginas. (No entrevistado. Jacobino confeso, enemigo acérrimo de la lengua asturiana son términos que le dedica en el libro. No es de extrañar que no haya entrevista).

Antón Saavedra: 15 páginas.

Piti Casal: 13 páginas.

Amelia Valcárcel: 13 páginas. (No entrevistada, aunque sí su marido Lluis Xabel Álvarez ¿?)

Víctor Zapico: 13 páginas.

Juan Carlos I: 12 páginas.

Isidro Fernández Rozada: 12 páginas.

Emilio Marcos Vallaure: 12 páginas.

Antonio Trevín: 12 páginas.

Xosé Lluis García Arias: 11 páginas.

Juan Cueto: 10 páginas.

Belarmino Tomás: 10 páginas.

(Hace uno la observación de que Antonio Hevia, el líder histórico de la minería de CC.OO. aparece citado solamente en dos páginas. En consecuencia, tampoco está entre los entrevistados. Y Cuevas, que aparece en la portada es citado en una única página).

Parece claro qué línea representan los que declinaron la invitación. O qué talante.

Uno se fijó en especial en unos detalles de poca monta, por ejemplo, las páginas en las que se cita a Lena.

-          De pasada se menciona al “temido cabo Blanco” (y tanto) para hablar de su hijo, Toño el Rojo, que le salió rana al padre, y fue un relevante abogado perteneciente al Movimiento Comunista y cofundador del Topu Fartón.

-          O que en unos años en los que no abundaban los controles de alcoholemia y drogas, las rutas incluían discotecas de pequeñas localidades, como Mandrágoras en Piedras Blancas y FM en La Pola L.lena.

-          Mención especial merecen las palabras que dedica a las circunstancias de la muerte del lenense Juan Muñiz Zapìco. “…Cuando murió Juanín en enero de 1977 por su impericia al volante al poco de sacar el carné de conducir, cuando iba a su pueblo a por casadielles para regalar a Eduardo Saborido…”. Juan Muñiz Zapico fue un líder admirable y carismático, pero las circunstancias de su muerte no fueron esas. Lamentablemente la persona que iba con él en el momento del accidente también murió muchos años después en otro accidente de tráfico en La Frecha, pero seguramente hay quien conserva sus recuerdos y las circunstancias de aquel desgraciado accidente. Por cierto, uno, con veinte años, estuvo en el inmenso desfile de duelo, que trascurrió a lo largo del nuevo trazado de la carretera del Pajares, pendiente de inaugurar en aquellas fechas.

Además de este último aspecto, uno se fijó en otro capítulo, el que dedica a La Nueva España y a alguna fase de su privatización para emanciparse de la vieja prensa del Movimiento. Medios de Comunicación del Estado se llamaron transitoriamente. “A Vaquero le ofrecieron formar parte formalmente de la empresa, que presidía el notario Ángel Aznárez, pero declinó…”. Uno tiene relación con Ángel Aznárez y le preguntó por este extremo. Asegura que jamás tuvo nada que ver con tal operación ni ostentó tal cargo.

¿Por dos detalles que uno cuestione puede descalificar un libro tan interesante? De ninguna manera, pero le obliga a uno a ponerse en guardia.

Cándano, y otros, realizaron un periodismo de investigación ejemplar en Atlántica XXI, una revista nacida en el año 2009, pero de corta vida. En sus números denunció la corrupción de José Ángel Fernández Villa, pero nadie hizo caso a revista tan minoritaria, ni los grandes medios de comunicación se hicieron eco de sus denuncias. Cándano tenía razón y tiene motivos para ese desencanto.

Muchas de cal y unas pocas de arena.